La obsesión de Frank Calzón
Por: J.M. Álvarez
Kaos en la Red

Frank Calzón considera imperdonable que EEUU suspendiera, durante unos meses, la ayuda económica a los grupos que promueven la “democracia” en Cuba,grupos donde él ostenta cargos relevantesEl apátrida Frank Calzón, que militó en organizaciones terroristas como Alpha-66 o Abdala, y participó en acciones subversivas contra Cuba, ha escrito un articulo en el Miami Herald titulado “No más mano abierta. Obama debe ponerse firme con Castro”, donde exhorta a la Casa Blanca a exigir a Cuba la liberación del contratista Alan Gross, empleado de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), apéndice de la CIA.

En su escrito, Frank propone una serie de ideas para llevar a cabo su empeño “humanitario”, aportando una serie de acciones (más bien, barbaridades y sandeces) como, por ejemplo, aumentar la potencia de Radio Martí, cerrar la Oficina de Intereses (SINA) y prohibir los vuelos directos a Cuba, sin que le importe un pito, ni los mercenarios del interior (¿qué harían ellos sin “su” SINA?) ni (y eso sí sería grave) las familias de un lado y otro del estrecho de Florida que, actualmente, pueden visitarse con normalidad.

El oscuro objeto del deseo de Calzón es el dinero, y el contratista es sólo una excusa. Ello se deduce de sus manifestaciones donde considera imperdonable que Estados Unidos suspendiera, durante unos meses, la ayuda económica a las organizaciones que promueven la “democracia” en Cuba, grupos donde ostenta cargos relevantes, y aunque esas ayudas se han reanudado, él considera que son inferiores a las recibidas en tiempos de bonanza económica.

En definitiva: Frank Calzón lo quiere es más plata. Este tipo, además de su actividad terrorista, reconvertida en periodismo patatero, padece una obsesión compulsiva relacionada con el vil metal. Quizás tenga pensando adquirir un carro nuevo y renovar su vestuario- calzones incluidos- a costa del dinero de los contribuyentes.