La sexta República y el “Plan Esteban de Jesus” en Venezuela
Por:  Raúl Bracho
Kaos en la Red

A la sexta república de Venezuela vendrían más de 250.000 mariners, sería otro territorio en guerra, donde no habría comida, ni gasolina, ni trabajo sino bombas y atentados y bombardeos día y noche.

Obviamente que si permitiéramos que se perdiera la quinta república vendría la sexta, que no es lo mismo que decir que volveríamos a la cuarta. No hay ninguna posibilidad de que se devuelva el carro de la historia ni la más mínima razón para suponer que se olvidarían estos años de revolución por arte de magia. Ni es posible regresar a la cuarta ni llegar a eso que Vladimir Villegas llamó en estos días “el puntochavismo” mientras entrevistaba a un ex rector de la UCV. Por puntochavismo se pretende entender un fenómeno de extensión del puntofijismo en donde la polarización que existe en la Venezuela actual, terminara pactando en alternarse el poder un período o dos los chavistas y luego un turno para la oposición, es la visión distorsionada de quienes pretenden cambios reformistas en nuestra revolución.

Será la sexta República, si es que pudiéramos llamar república al caos y a la guerra. Países como Afganistán o Irak pueden ser un espejo en el que podemos imaginarnos paisajes de lo que será la sexta República. Obviamente que la oligarquía criolla para nada es quien está organizando las estrategias desestabilizadoras, sino que son marionetas del imperio. Ni ellos tienen cabeza para darse cuenta de lo que va a pasar aquí si no nos enfrentamos a las campañas que ya se dibujan en el mapa político, ellos de verdad creen que el imperio va a devolverles una Venezuela Disney donde serán los amos del valle quienes estén al mando, ¡que ilusos que son, señores! Aquí va a venir, si llegásemos a flaquear quienes debemos llevar la revolución adelante, es la quinta flota, todos los mariners que quepan van a desembarcar en nuestras playas, si a Haití enviaron 10.000, a la sexta república vendrían más de 250.000 mariners, aquí sería otro territorio en guerra eterna, donde no habría comida, ni gasolina, ni trabajo sino bombas y atentados y bombardeos día y noche. Será la sexta mucho más que una guerra civil, como muy bien la ha descrito Chávez, será la guerra de los cien años.

Hoy aparecen comentarios del twitero Ravell diciendo que el imperio tiene listo los juicios para declarar y solicitar como narcotraficantes a varios camaradas del entorno del Presidente Chávez, anótenlo muy bien. Los montajes mediáticos internacionales, es verdad, son ya de poca credibilidad para un gran porcentaje del mundo, pero eso no es ningún problema, ellos van a seguir usando sus montajes y haciendo los destrozos que requieran amparados en una mentira, que aunque todo el mundo sepa que es mentira, será el sostén infinito que repetirán hasta haber logrado su objetivo que no será otro que destruir hasta su raíz el sentimiento socialista y antiimperialista de nuestra patria y de Bolivia y Ecuador, sin dejar de incluir a Cuba, donde ya vemos los ensayos de las viejecitas de blanco. Hay un plan en marcha. Igual como lo hubo en Irak donde jamás aparecieron las armas biológicas. Así jamás tendrán que demostrar a nadie si Chávez es o no el mayor traficante del mundo. Así funciona el imperio de la muerte.

La oposición venezolana, aun por sobre sus tarudeces, trata de implementar el “Plan Esteban de Jesús” que no es sino el nombre twittero que le da Ravell y bobolongo a nuestro comandante presidente. El Plan Esteban pondrá en marcha todo su armamento mediático y de sabotaje. Además de los apagones de la crisis, ellos van a sabotear las instalaciones para causar un malestar mayor en la población, van a intentar por enésima vez desabastecer a Venezuela, van a crear una inflación ficticia aumentando todos los precios en los mercados, van a sacar a sus culo pelados y manitos blancas a la calle incansablemente. Ya vamos a ver al Santurrón de al lado comenzar su gobierno incorporándose a esta partida de vende patrias.

Por todas estas razones es que Chávez nos insiste en la unidad y en el compromiso revolucionario. Ese compromiso por seguir adelante con nuestra revolución debe asumirlo todo venezolano conciente. Venezuela no va a arrodillarse ante la arremetida que pretenden, Venezuela tiene, primero que nada, un ejército, unas fuerzas armadas que son puro pueblo, muy bien armados y con poder de responder cualquier ingerencia foránea. Además de todos los miembros del PSUV que vamos a salir a enfrentar a cualquier enemigo que intente someter nuestra patria.

Son terribles mis palabras de hoy. Son más terribles las sombras de los nubarrones que surcan nuestro cielo, no hablo por hablar, no pretendo aterrorizar a nadie sino expresar el terror que me produce que un grupo de compatriotas estén tan afectados mentalmente, que no se den cuenta de que es mentira que volverán a la Venezuela de hace o­nce o más años atrás, esa se perdió por la indolencia y el robo, por la entrega al imperio y no volverá jamás. Aquí el imperio no va a venir a restituirles un carajo, viene a adueñarse de nuestras riquezas y a someternos a todos a su dominio. Infeliz quien a estas alturas esté creyendo en los gringos como salvador de nadie, den una sola mirada al mundo y busquen un país donde hayan hecho lo que ustedes como incautos inocentes creen que van a hacer, vienen a destrozar a Venezuela y a convertirnos en un territorio de guerra, mientras se llevan y garantizan el petróleo que es lo único que les puede importar de Venezuela.

Hay que darse cuenta del importante momento que vivimos. Nada de esto va a suceder con un pueblo digno y unido que lo impida. Nada de esto sucederá si cada día desenmascaramos más a una oposición que no es contraparte de nuestro proyecto, sino el anti proyecto del pasado que insiste en volver.

Por todo esto es que no se puede perder la quinta república, por todo esto es que debemos permanecer unidos y dispuestos a todo por profundizar la revolución del pueblo y los humildes que lidera nuestro comandante presidente. Por todo esto, jamás vamos a tener una sexta republica.

Patria socialista, ¡venceremos!!!