La historia es Mujer y se escribe con su pasión
Prensa YVKE Mundial/Enciclopedias/Luz Marina Molina

Este lunes cuando se celebra el Día Internacional de la Mujer, rendimos tributo a las mujeres del planeta entero; y muy especialmente a las mujeres venezolanas, que con su valor, esfuerzo y mística levantan a familias numerosas

Se celebra este 8 de marzo, un año más del “Día Internacional de la Mujer”, una fecha que -sin duda-, representa un ícono trascendental en la historia, por el rol que ésta ha ido cumpliendo a lo largo de tantos años, desde los principios mismos de la creación.

Muchos son los libros, y documentos que hablan de la creación; algunos inspirados en la fe religiosa, otros; sin embargo, tienen elementos que van desde lo religioso a lo científico; no obstante, es importante centrarnos en que el origen del universo mismo, parte de la unión de un hombre y una mujer, que bien pudieran estar personificados en Adán y Lilith o en Adán y Eva, según lo establece la iglesia católica.

Remontándonos a la tradición judaica, es importante hablar de la que se supone fue la primera mujer. Se trata de Lilith, que aunque se dice que pertenecía a esta tradición, algunos manifiestan que fue tomada de la tradición mesopotámica. A Lilith se le consideró inclusive, la primera esposa de Adán, antes que Eva. Un halo de misterio y misticismo envuelven la historia de Lilith, que se encuentra en el libro de los rabinos judíos, el Talmud.

A pesar de la belleza, que según esas líneas de la historia caracterizaron a Lilith, y sus envolventes encantos de seducción, mostrándosele siempre impulsada por la pasión y rodeada por un magnético halo de misterio, trasgresión, oposición, malignidad, peligro, desacato, rebeldía, tentación y deseo; Lilith, enigmática fémina, se revela contra el rol asignado para las personas de su sexo, y aunque fue considerada reina de los súcubos (demonios femeninos), se alineó al bando contrario de Dios y se marchó del Paraíso.

La figura de Lilith es fácil de ser encontrada en un largo período de la humanidad, habitando en desiertos y ciudades desoladas, y aunque no demos por sentada su existencia, porque todos estos anunciados sólo aparecen como items en la historia; aunque haya sido una mujer “endemoniada”, es un aparte patético del nacimiento de una historia.

Desde la era prehistórica, la mujer ha asumido un rol cultural sumamente particular, en las distintas sociedades. Era ella quién en la mayoría de los casos recogía los productos vegetales, para la subsistencia; inclusive se ha llegado a reconocer, a nivel de la mayor parte de los antropólogos que las mujeres fueron quiénes condujeron a las sociedades antíguas hacia el Neolítico y se convirtieron de hecho, en las primeras agricultoras.

Sin embargo, en cuanto a la conducta femenina, se dice que fue pautada para cada momento y situación de la vida, en la Edad Media, representó siempre una imagen ligada a la figura de un hombre: la prometida, la casada, la viuda, aunque el papel más importante que se le haya atribuido era el de esposa y madre.

Pero en la medida que se van tejiendo los acontecimientos; que va describiendo esa historia que se remonta a muchos años, los roles de la mujer han venido cambiando; y aunque las funciones tradicionales de las féminas de la clase media consistían en su mayoría, en tareas domésticas, acentuando su responsabilidad en el cuidado de los niños, la situación ha ido tornándose interesante y la mujer ha adquirido nuevos y diferenciados roles.

Lucha por la igualdad de oportunidades

El movimiento feminista se ha caracterizado por su lucha constante, por el reconocimiento de la igualdad de oportunidades; y la igualdad de derechos para las mujeres, sin importar su condición. Sin embargo, se han presentado un sinnúmero de dificultades que han hecho difícil este reconocimiento, dado, tanto a factores de índole histórica, en combinación también, con las costumbres y, por supuesto, las tradiciones sociales.

Los cambios económicos sin duda, han propiciado importantes adelantos que en los roles que han ido asumiendo las mujeres, hoy día, ellas tienen acceso a carreras y trabajos, más allá de la atención de los quehaceres domésticos, o de “ama de casa”; y aunque prevalece aún la discriminación en muchas áreas, a nivel laboral, especialmente, y seguidamente familiar, puede afirmarse en términos muy generales que las condiciones de las mujeres han mejorado.

Por ejemplo, el papel de la mujer en la política, ha sido un rasgo sumamente significativo; y ha ido cambiando con el paso del tiempo, no solamente en los países orientales, sino también en los occidentales, por lo que resulta hoy día muy común encontrar mujeres ocupando cargos públicos y -aunque no han desaparecido por completo los prejuicios y duda, por las fuertes limitaciones culturales-, hay muchas mujeres en el mundo entero que han obstentado grandes cargos en la política, dentro de los gobiernos de sus respectivos países.

Una historia partiendo de la Negra Matea, recordando a Manuelita y destacando las hazañas de La Avanzadora

Rica es nuestra historia al momento de recordar a esas mujeres que fueron cada una tejiendo sueños y dejando las huellas más imborrables.

Matea Bolívar (La Negra Matea), Llegó a ser una reliquia de los antíguos tiempos, aya de Simón Bolívar. Más que aya, en el correcto y tradicional sentido de este oficio, debe haber tenido funciones de complementación en estos quehaceres, los cuales, sabemos por el propio Bolívar, fueron cumplidos por otra esclava, Hipólita, a quién El Libertador profesaba gran afecto.

Es imposible continuar avanzando, sin hablar de la Caballeresa del Sol, Manuelita Sáenz, la Libertadora de El Libertador.

Sin duda, que cualquier característica relacionada con la valentía, la lealtad, entereza y dignidad de la mujer, pudiera estar ligada a ese fascinante personaje ecuatoriano, se trata de Manuelita Saenz, quién, después de dos siglos, su historia y gesta siguen despertando además, de suspicacias y creencias en la época de la liberación de América del yugo español, destacando la importancia, en la gesta heróica de este Continente, que va mucho más allá de la fé, amor y devoción a un hombre El Libertador Simón Bolívar.

Manuelita fue una activista patriótica, audaz luchadora y dueña de la entereza de cualquiera de los líderes del movimiento independentista, se convirtió en «Caballeresa del Sol», por sus servicios a la rebelión en el Perú. También se ganó el título de «Libertadora del Libertador», al salvar a Bolívar de varios atentados contra su vida fraguados en la ciudad de Bogotá. Y, hasta su desaparición, fue fiel guardiana de los más reveladores documentos personales de El Libertador, y del archivo independentista.

La sangre de esta guerrera de la independencia bolivariana, sin duda, está sembrada en todas las mujeres, que con desdén y buena voluntad se entregan a el crecimiento de las nuevas sociedades y al florecimiento del verdadero y acelerado proceso de desarrollo.

Seguidamente, es importante detacar también a Juana Ramírez, heroína de la guerra de la Independencia venezolana, conocida también como “Juana La Avanzadora”, quién con tenacidad participó en las batallas libradas en las cercanías de Maturín, contra Antonio Zuazola de la Hoz, Monteverde y Morales.

En la batalla del 25 de mayo de 1813, Juana tuvo una significativa participación. Ese día patriotas y realistas se enfrentaron en una dura lucha que tuvo su final al oscurecer el día. Siguiendo las órdenes del Comandante Felipe Carrasquel, avanzó con su batería de mujeres y le dio el triunfo a los patriotas.

Cabe destacar que Juana y su batería de mujeres estaban cerca de lo que hoy es la Plaza Piar de Maturín. Allí, las mujeres atacaban al enemigo, atendían heridos y disparaban cañones. Como a las 4 de la tarde, le llegó la noticia de que a los patriotas se les estaban acabando las municiones. El comandante Felipe Carrasquel ordenó a Juana avanzar hasta Los Godos. También participaban en esta batalla José Francisco Azcué y Manuel Piar.

Muchos han sido los nombres de féminas que nos han dejado un importante legado de lucha en la historia del universo, y aunque es imposible hacer comentarios de todos y cada uno de estos personajes, resultará atractivo nombrar sólo a algunas dentro de un vasto número:

Cleopatra VII, reina: Cleopatra Filopator Nea Thea (69-30 a. C.) heredó de su padre el trono de Egipto. Sus amores con Julio César y Marco Antonio la convirtieron en una de las soberanas con más poder de la antigüedad, Juana de Arco, heroína: La combatiente francesa (1412-1431) asumió el mando del ejército real galo en varias batallas durante el reinado de Carlos VII. El papa Benedicto XV la nombró santa en 1920. Murió en la hoguera por herejía; Ana Bolena, reina consorte: la segunda esposa (1501-1536) del monarca inglés Enrique VIII murió decapitada en la Torre de Londres, después de que su marido la acusara de adulterio. Su propio padre, sir Thomas Boleyn, la condenó, Emilia Pardo Bazán, escritora: de la pluma de esta autora coruñesa (1851-1921) surgieron ensayos, críticas, piezas periodísticas y, sobre todo, novelas. Por títulos como Los pazos de Ulloa se la considera introductora del naturalismo en España; Virginia Woolf, escritora: por la vivienda londinense de Bloomsbury de esta novelista (1882-1941) pasaron autores como J. M. Keynes y E. M. Foster. La autora de Las olas se suicidó ahogándose por miedo a una incipiente locura; Dolores Ibárruri, política: la Pasionaria (1895-1989) militó en el Partido Socialista Obrero Español antes de pasar a formar parte del Partido Comunista. Es famosa su frase «¡No pasarán!», en referencia a las tropas franquistas; Teresa de Calcuta, misionera: Gonxha Agnes (1910-1997) fundó la congregación Misioneras de la Caridad, para ayudar a los pobres. Dos años después de su muerte, Juan Pablo II abrió la causa de su canonización. Recibió el Nobel de la Paz en 1979; Frida Kahlo, pintora: un accidente que la obligó a llevar corsé hizo que esta mexicana (1907-1954) se iniciara en la pintura, trabajo por el cual conoció al que fue su marido, Diego Rivera. Pintó autorretratos de tinte surrealista; María Callas, soprano: está considerada una de las mejores sopranos de todos los tiempos (1923-1977). Trabajó con los más importantes directores de escena y orquesta del mundo. Su éxito profesional fue parejo a una convulsa vida personal; Edith Piaf, cantante: criada por su abuela, que regentaba una casa de prostitutas, Edith (1915-1963) reveló su talento y su gran voz en las canciones populares que cantaba en las calles junto con su padre; Louis A. Gassion, Indira Gandhi, política: hija de Jawaharlal Nehru, el primer primer ministro de la India, fue Primera Ministra de su país en dos ocasiones, hasta su asesinato en octubre de 1934. Estratega y pensadora política brillante; Evita Perón, política: marcada por una niñez en el campo e hija no reconocida, Eva (1919-1952) trabajó como actriz, modelo y locutora y se casó con el presidente argentino Perón. Luchó por los derechos de los trabajadores y de la mujer; Carmen Martín Gaite, escritora: esta salmantina (1925-2000) fue la primera mujer galardonada con el Premio Nacional de Literatura. También recibió el Nadal –por la novela Entre visillos– y el Príncipe de Asturias, entre otras condecoraciones; Marilyn Monroe, actriz: Norma Jean Mortenson (1926-1962) protagonizó clásicos como Con faldas y a lo loco, pero sobre todo fue un mito erótico del siglo xx. Se dice que tuvo un romance con los hermanos Robert y John F. Kennedy; Pilar Miró, cineasta: licenciada en Periodismo y Derecho y graduada en Cinematografía, esta madrileña (1940-1997) comenzó su carrera profesional en Televisión Española. En cine dirigió Beltenebros, El perro del hortelano; Benazir Bhutto, política: líder del Partido Popular de Pakistán (1953-2007), fue la primera mujer que ocupó el cargo de primer ministro de un país musulmán. Dirigió Pakistán en dos ocasiones. Fue asesinada en plena campaña política; Diana de Gales, princesa: conocida como la princesa del pueblo (1961-1997) por su actitud solidaria con los más desfavorecidos, estuvo casada con Carlos de Inglaterra, con quien tuvo a los príncipes Guillermo y Enrique.

Otras mujeres en la historia, también se han destacado, en diferentes años, y sin duda, han marcado su trayectoria en las diferentes ramas del saber: Marie Curie (7 de noviembre de 1867 – 4 de julio de 1934) fue una física y química polaca pionera en el campo de la radiactividad, fue la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París; Irene Joliot, fue una física y química francesa, galardonada con el premio Nobel de Química de 1935, por sus trabajos en la síntesis de nuevos elementos radiactivos; Rosalind Elsie Franklin fue una biofísica y cristalografiadora inglesa autora de importantes contribuciones a la comprensión de las estructuras del ADN, los virus, el carbón y el grafito; Bárbara McClintock, fue una genetista estadounidense. Obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en el año 1983, por sus trabajos sobre los cromosomas del maíz y la descripción de elementos genéticos móviles en ellos; Gertrude Belle Elion, fue una bioquímica y farmacóloga americana, que recibió en 1988 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina; Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, llamada Gabriela Mistral, fue una destacada poetisa, diplomática y pedagoga chilena, que bajo el seudónimo de Gabriela Mistral se destacó de forma especial en la literatura. Fue la primera latinoamericana (y la primera mujer en su especialidad)‏ en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1945; Elfriede Jelinek es una autora teatral, novelista y ensayista austriaca. Nació el 20 de octubre de 1946, en Mürzzuschlag, en la provincia de Estiria (Austria).Tras diplomarse en 1964, realizó cursos de teatro e historia del arte, mientras continuaba con sus estudios musicales; Clara Campoamor, política republicana española y defensora de los derechos de la mujer. Es considerada como una de las madres del movimiento feminista y sufragista en España, siendo una de las primeras diputadas de las primeras Cortes de la II República.

De igual manera, destacamos a la famosa espía y belleza, Mata Hari, cuyas labores de inteligencia en la Primera Guerra Mundial, fueron muy reconocidos en el mundo. Fue una mujer fuera de su época y muy valiente. Su verdadero nombre fue Margaretha Geertruida Zelle (7 de agosto de 1876, Leeuwarden. Países Bajos – 15 de septiembre de 1917, Vincennes. Francia). Fue una famosa bailarina exótica y dama cortesana holandesa, condenada a muerte por espionaje durante la I Guerra Mundial. Por el amor a un hombre, esta mujer acepto espiar y acudió a las autoridades francesas, para conseguir un visado especial para el tránsito por el territorio en guerra que era necesario para acudir donde estaba su amor.

“¿Una ramera? ¡sí! pero una traidora ¡jamás!” es una frase que se le atribuye a Mata Hari durante un juicio que se transformó en sumarísimo con carga moral.

A lo largo de la historia en la mayoría de las culturas; hay muchas mujeres que han sometidas a estructuras patriarcales, negándosele los derechos humanos, más fundamentales, inclusive. Las leyes antíguas y los sistemas tradicionales, como el cristianismo y el islamismo, por ejemplo, antecedentes de los sistemas modernos, han provocado la dependencia de la mujer, de forma análoga a la esclavitud a la explotación de las clases desfavorecidas y a la mano de obra.

Una de las razones podría ser el fortalecimiento y sostenimiento del poder y de la actividad económica y de igual forma se evidencia que quienes resultan sometidos son vistos, por los explotadores, como seres inferiores, inmaduros, infantiles, malvados o depravados.

No en vano ha sido la lucha de la mujer, inclusive ha tardado muchos siglos en conseguir la igualdad. Hay todavía grandes abismos entre la teoría y la práctica, pues esta brecha se ha visto afectada por leyes que aún existen en muchas partes del mundo y que le niegan rotundamente la igualdad a la mujer, en lo que respecta al ejercicio de un gran número de sus derechos.

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