Presidente Abbas reivindica derechos palestinos sobre Jerusalén
Por: Ulises Canales

Ramalah, 7 mar (PL) El presidente palestino, Mahmoud Abbas, denunció hoy la política de expansionismo territorial de Israel y aclaró que sin Jerusalén no habrá un Estado independiente, mientras una marcha multitudinaria en la ciudad santa denunció los abusos sionistas.

Al hablar en un acto por el cumpleaños del profeta Mahoma, el mandatario de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) reiteró la voluntad de conseguir la paz con Tel Aviv, pero criticó su postura intransigente y la escasa presión de Estados Unidos sobre su aliado.

Deploró también las continuadas violaciones contra sitios musulmanes y cristianos en los territorios ocupados porque -dijo- «constituyen una amenaza a los esfuerzos palestinos, árabes e internacionales para lograr una paz justa y global en Medio Oriente». «No puede establecerse un Estado palestino sin Jerusalén, ni puede alcanzarse un acuerdo de paz sin Jerusalén como capital eterna de Palestina», remarcó el presidente de la ANP.

Subrayó que esas violaciones prometen «un futuro oscuro» ante la ausencia de paz y estabilidad que se pretende para la región, y prometió perseverar en la lucha por un Estado independiente.

Dicho Estado, agregó Abbas, debe tener plena soberanía sobre todos los territorios palestinos ocupados por Israel en 1967, incluida la ciudad santa a la que describió como «la Perla de Palestina».

Precisamente, unas tres mil personas, entre palestinos e israelíes, marcharon el sábado por las calles de Sheikh Jarrah, en la parte oriental de Al-Quds (nombra árabe de la urbe), para repudiar el desalojo de palestinos de sus casas en beneficio de colonos judíos.

Con banderas rojas en las que se leía «Shalom» (paz en hebreo), los participantes en una de las concentraciones más numerosas de las últimas décadas defendieron la convivencia armoniosa.

Mientras coreaban «no a la limpieza étnica» y «no perdemos la esperanza, estamos bloqueando el camino al asentamiento», los asistentes caminaron por la mencionada zona, pese al despliegue policial israelí que intentó en vano prohibir la demostración.

Israel expulsó en meses recientes a varias familias palestinas de Sheikh Jarrah y demolió sus casas para ceder terrenos a los judíos, y autorizó hace semanas un proyecto para construir 600 nuevas casas en un área de Jerusalén, ciudad anexada tras su ocupación en 1967.

La ANP se niega a reanudar las negociaciones directas con Tel Aviv mientras prosiga con la colonización judía, aún cuando cancilleres de 14 países árabes avalaron la semana pasada el inicio de un proceso de diálogo indirecto con el gobierno de Benjamín Netanyahu.

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