Venezuela amplía mercados en Latinoamérica
Por: Luis Alberto Matos

“La mayor diferencia entre un mercado capitalista y uno socialista es que, en el primero, manda la competencia; mientras que en el segundo domina la reciprocidad.”
Borisov, Zhamin y Makárova

Internet es la tecnología que con mayor velocidad y volumen ha ampliado la velocidad y cantidad de información disponible. El correo electrónico, el libro digital y los portales del mundo nos acercan hoy más que nunca antes.
Ahora el conocimiento nos llega con mayor velocidad, pero igualmente el chisme y la información inexacta. Más aún, ya se oye “está en internet” como sinónimo de verdad indiscutible. Lamentablemente, no es así. Y hay que buscar diversas fuentes, como jamás en la historia, para tratar, a veces infructuosamente, de desechar errores e incongruencias.
Entre esas “fuentes de sabiduría”, quizás la más consultada sea “Wikipedia”, sustituto virtual, no sólo de las Enciclopedias que con afán y tiempo hojeábamos en las bibliotecas públicas, y de diccionarios y textos a la venta en las librerías de siempre. También sustituye, lamentablemente, a tratados científicos y obras especializadas que “hasta ayer, no más” encabezaban la “lista de libros” de secundaria y universitaria.
De allí que Mercosur, según algunos interesados en que no sepamos todo, sólo sea “una unión aduanera integrada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay”. Y sigue Wikipedia: “creado el 26 de marzo de 1991 con la firma del Tratado de Asunción”, cuyos propósitos son “libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países” y “establecimiento de un arancel externo y política comercial común”.
Visión muy limitada y alejada de la realidad. Juan Francisco Rojas Penzo los corrige: “No obstante que el Tratado de Asunción mediante el cual se institucionaliza el Mercosur versa fundamentalmente sobre los aspectos económicos-comerciales del esquema de integración, desde 1992 comenzaron a incorporarse normas, programas, proyectos y acciones en diversas áreas que le han concedido una significación mayor a la que fuera prevista en el Tratado” y señala tratamiento específico de “los ámbitos relativos a educación, migración, salud, cultura y seguridad ciudadana”,
Economía y política
Según leemos en su portal “Mercosur sienta las bases fundamentales sobre las que se enmarcan las relaciones entre los Estados Partes y representa, por sobre todo, un Acuerdo Político”, “es un elemento de estabilidad en la región, pues el entramado de intereses y relaciones que genera profundiza los vínculos tanto económicos como políticos y neutraliza las tendencias hacia la fragmentación”.
Nos explica que, a los países miembros, su “Mecanismo de Consulta y Concertación Política les permite consensuar posiciones en materias de alcance regional que superan lo estrictamente económico y comercial”, adicional a la “Unión Aduanera” a la cual opiniones interesadas se empeñan en considerar su único fin.
Asombra conocer que existe un “compromiso del Mercosur con la agricultura familiar”, “plasmado con la creación del Fondo de Agricultura Familiar del Mercosur” cuya finalidad es “facilitar programas y proyectos de estímulo” a ese sector.
Ciencia y energía
En este aspecto, conviene recordar que aprobaron un “Programa Marco de Ciencia, Tecnología e Innovación” cuyo propósito es “promover la integración regional, dar visibilidad a proyectos estratégicos de transformación regional y establecer una posición armonizadora y de conjunto”, siempre en busca de “proyectos sostenibles y de alto impacto que privilegien el desarrollo social y productivo con base en la ciencia, la tecnología y la innovación como garantías del desarrollo sustentable”.
La adhesión de Venezuela es vital, según leemos en su portal, para “la cooperación energética a nivel regional”, “teniendo en cuenta los intereses comunes con relación al desarrollo de fuentes energéticas seguras, renovables y ambientalmente sostenibles”.
Y esa historia data desde diciembre de 2006, cuando “los Estados Partes del Mercosur y Venezuela firmaron un Memorando de Entendimiento para establecer un Grupo de Trabajo Especial sobre Biocombustibles, que deberá encargarse de la elaboración de un programa de cooperación en el área de los biocombustibles que considere la importancia estratégica de la cooperación energética entre los miembros del bloque”. ¿Es Mercosur sólo un acuerdo aduanero?.
Integración social y Derechos Humanos
En estos temas nuevamente recurrimos a la información original y auténtica, donde leemos que “Desde la suscripción del Tratado de Asunción”, cuando nació Mercosur, sus “Estados Partes han dado particular importancia a los aspectos sociales del proceso, considerando que la ampliación de las actuales dimensiones de sus mercados nacionales, a través de la integración, constituye condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social”.
A este respecto, crearon el Instituto Social del Mercosur “tendiente a fortalecer el proceso de integración y promover el desarrollo humano integral”.
Y, lejos de esa concepción que piensa que son apenas “una unión de oligarcas”, cuyo aparente objetivo es no pagar impuestos de aduana, se incluye un capítulo sobre “Los derechos humanos”, como un “compromiso del Mercosur con la situación de los Derechos Humanos en la región”.
Tal visión se ratificó, este año, con la creación del “Instituto de Políticas Públicas de Derechos Humanos, cuyo objetivo es contribuir al fortalecimiento del Estado de Derecho en los Estados Partes, mediante el diseño y seguimiento de políticas públicas en Derechos Humanos, y contribuir a la consolidación de los Derechos Humanos como eje fundamental de la identidad y desarrollo del Mercosur”.
Antecedentes e historia
El Mercado Común del Sur nace el 26 de marzo de 1991 cuando Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay suscribieron el Tratado de Asunción.
Su objetivo inicial fué “la integración de los cuatro Estados Partes a través de la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, el establecimiento de un Arancel Externo Común y la adopción de una política comercial común, la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales, y la armonización de legislaciones en las áreas pertinentes”.
En 1994, en la Cumbre de Ouro Preto, los Presidentes aprobaron un Protocolo Adicional al Tratado de Asunción que establece la estructura institucional del Mercosur, dotándolo de personalidad jurídica internacional.
Desde entonces pudimos observar un futuro más amplio cuando “los Estados Partes se propusieron iniciar una nueva etapa, con miras a alcanzar un mercado único, que genere un mayor crecimiento económico de los Estados Partes a través del aprovechamiento de la especialización productiva, las economías de escala, la complementación comercial y el mayor poder negociador del bloque”.
Comunidad Andina de Naciones
La Comunidad Andina (CAN) abarca a cuatro países y un objetivo común: alcanzar un desarrollo integral, más equilibrado y autónomo, mediante la integración andina, suramericana y latinoamericana.
Venezuela Ingresó a la CAN en 1973, pero se retiró en 2006 debido a los Tratados de Libre Comercio que firmaron Colombia y Perú con Estados Unidos.
Conviene recordar que esto fué el original Acuerdo de Cartagena de 1969 y luego Pacto Andino en 1971, que realmente no llegó a funcionar económicamente por las diferentes posiciones y sucesos políticos en cada uno de sus miembros.
La idea original, incluyendo el mismo pasaporte, circulación de mercancías sin aranceles, Consejo Consultivo Laboral, Organismo Andino de Salud, Universidad Andina y, muy especialmente, la Política Exterior Común, no pudieron funcionar a plenitud por la evidente sumisión de algunos de sus gobiernos al neoliberalismo internacional y sus “órdenes”, disfrazadas de Tratado.
Ya lo dijo el Comandante Presidente Hugo Chávez: “La CAN le sirve a las élites, pero nó a nuestros pueblos”.

jaquematos@cantv.net