Derecha local e internacional nos evalúa con herramientas capitalistas
Por: Luis Alberto Matos

“Sólo se tiran piedras al árbol cargado de frutos.”
Proverbio árabe

Diferentes medios de tendencia derechista, en diversos países del continente, difunden las declaraciones de un portavoz del Departamento de Estado Norteamericano quien señaló que “el Presidente Chávez debería desempeñar un papel más constructivo en la región”, “abrir su democracia”, “detener la intimidación a los medios”, “impulsar mayor debate político”, “viajar menos” y “ocuparse más de las necesidades de su país”.
En Venezuela, tras señalar su acuerdo con tales declaraciones, algunos comentaristas opositores agregan que “esas recomendaciones no pueden catalogarse como una intromisión en los asuntos internos del país”.
¿Será por ventura que el desprestigiado Fondo Monetario Internacional pretende renacer de sus cenizas desacreditando a quienes osen contradecir sus mandatos?
Localmente, fieles seguidores de sus órdenes mantienen su matriz de opinión contra las “medidas económicas” que pudiera tomar el Ejecutivo, aún antes de saber cuáles serían.
Señalan que “ahora se creará demasiado dinero inorgánico” y “sin control de inflación no hay que reformas que valgan”, pero no explican cómo países de la región, con la más baja inflación de la zona, tienen mayores índices de pobreza y pobreza crítica.
Sabemos que sólo piden “mayores facilidades para adquirir divisas”, “flexibilización del tipo de cambio” y “financiamiento a la empresa privada”, típica actitud de productores e intermediarios del mercado neoliberal.
Desempeño e inflación
La prensa opositora venezolana destaca “un análisis realizado por Latin Business Chronicle”, revista con sede en Miami, donde se vaticina que “en los próximos cinco años, Venezuela tendrá el peor desempeño y la más alta inflación de América Latina”.
Agregan que “la situación se agrava por su baja libertad económica, según el Índice Anual de la Fundación Konrad Adenauer”.
Lo que no publican es que esos procesos cuantificativos fueron creados para medir economías bajo sistemas capitalistas.
Producto interno bruto, inflación, retorno del capital, índice bursátil, tipos de cambio e índices de precios sólo sirven para medir hechos ocurridos en ese sistema.
Finanzas privadas
Leemos además una supuesta “inestabilidad del sistema financiero venezolano”, donde señalan que “Venezuela ocupa el peor lugar en el ranking mundial de estabilidad del sistema bancario”, según cálculo elaborado en base a 120 variables, del FMI, “relacionadas exclusivamente con el clima para los negocios”.
Se quejan además de que “el gobierno le aprieta las tuercas a la banca privada” y “los precios regulados enfrían petición de préstamos”.
Industria petrolera
La prensa opositora insiste en descalificar las recientes elecciones de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros, Gas y Similares de Venezuela.
Consideran que “los nuevos líderes petroleros sindicalistas, en nombre del socialismo, desmejoran las condiciones laborales de los trabajadores”.
Destacan igualmente el “retiro de PDVSA de la construcción de una refinería en Vietnam”, sin agregar que era un Proyecto donde Venezuela tendría sólo una parte minoritaria, pero que acordamos el desarrollo conjunto, entre PDVSA y Petrovietnam, de un área en el Bloque Junín 2, de la Faja del Orinoco, para extraer hasta 200.000 barriles diarios de crudo extrapesado.
Desarrollo sustentable
Entre las metas del Proceso Bolivariano destaca la de obtener un verdadero desarrollo sustentable.
En tal sentido, es necesario recordar que una nación puede lograr metas, como simples promedios por habitante, sin alcanzar un verdadero desarrollo sustentable para todas y cada una de las personas que allí convivan.
Sucede en los “países desarrollados”, donde sus “índices económicos” muestran cifras positivas, pero un gran porcentaje de su población sobrevive en condiciones mínimas en cuanto a desarrollo y sustento.
La reciente crisis especulativa mostró al mundo situaciones de pobreza, desempleo y malnutrición en algunas de esas naciones que la oposición se esmera en mostrarnos como “ejemplos a seguir”.
En una Patria como la nuestra, que ha decidido transitar la ruta del Socialismo, los conceptos de “desarrollo” y “sustento” no pueden convivir por separado.
Nuestra meta es el Desarrollo Sustentable, que definimos como “el estado de bienestar de una sociedad y su posibilidad de autosuperación, a través de su capacidad potencial óptima, utilizando prioritariamente a sus propios recursos para mantenimiento, alimento, sostén, vigor y permanencia, y en el cual sus habitantes sean los principales participantes del proceso, tanto en la creación de los resultados como en la recepción de sus beneficios”.
Por todo lo anterior, hemos insistido en que una revolución no se puede medir con instrumentos capitalistas. Debemos elaborar metodologías y cálculos económicos propios.
jaquematos@cantv.net