Trabajadores denuncian que la burocracia sofoca el sistema
Por: Sebastien Brulez
Marea Socialista

Los recurrentes apagones que ha sufrido el país en los últimos meses han suscitado el debate en torno al sistema eléctrico nacional.


El pasado 25 de septiembre, más de tres mil trabajadores del sector se manifestaron en Caracas para alertar el gobierno sobre la necesidad de tomar medidas al respecto y de echarle el ojo a la burocracia de las empresas nacionalizadas.

Como en el caso de la salud, todo apunta a que las fallas del sistema eléctrico no se deben una falta de inversión por parte del Estado. Según lo indicó el presidente Chávez en mayo pasado, en el 2008 se invirtieron 2.600 millones de dólares en el sector, «con lo que logramos la incorporación de 1.380 megavatios y para este año se tiene prevista la inversión de 2.500 millones de dólares con lo cual estimamos incorporar 1.100 megavatios más».

Además, en los próximos cinco años el gobierno prevé invertir un total de 20 mil millones de dólares en el desarrollo y ampliación del sistema eléctrico nacional, según indicó el mandatario en dicha ocasión. Luego de la época de abandono de la década de los 90, durante la cual se pretendió entregar el área al capital privado, el sector debería ahora encontrarse en una curva positiva y los problemas ir disminuyendo. Pero no es el caso. Se reportan fallas en todo el país y los apagones que afectan amplias regiones de la geografía nacional se repiten constantemente.

¿Qué está pasando entonces? Los trabajadores de CORPOELEC (Corporación Eléctrica Nacional) denuncian «la incapacidad de una gerencia que no ve más allá de la nariz» y «desconoce los problemas del sistema». Richard Coello, miembro del Comité Ejecutivo del sindicato eléctrico de Carabobo, estima que la inversión ha sido mal repartida. «Nosotros vemos con preocupación que el gobierno ha venido invirtiendo bastante en generación pero en transmisión y distribución no se han hecho las inversiones».

Explica que los apagones se deben «al deterioro del sistema, a la sobrecarga de las subestaciones y porque no se hacen inversiones suficientes aguas abajo del sector. Tenemos la generación pero no podemos distribuir porque las subestaciones y las líneas no aguantan». Alerta además sobre los racionamientos de electricidad en todo el país, los cuales se están haciendo «sobre todo en los sectores populares, que son los que están pagando la crisis eléctrica y la incapacidad de la burocracia que está dirigiendo el sector».

¿Empresas socialistas?

Con la movilización del pasado 25 de septiembre, la Federación de Trabajadores del Sector Eléctrico (FETRAELEC) reclamaba igualmente la firma de un contrato colectivo único. El organismo denuncia que las negociaciones han sido obstaculizadas por más de un año por la gerencia de CORPOELEC y plantea la necesidad de una participación activa de los trabajadores en la gestión de esa corporación. Así, FETRAELEC ha planteado a la Presidencia de la República la creación de una mesa de trabajo de alto nivel conformada por un representante del Ejecutivo Nacional en materia Energética y los representantes de los trabajadores, para poder discutir los problemas que afectan el área.

«Debemos avanzar hacia un acuerdo definitivo para la firma de la convención colectiva. La cual entendemos como el paso previo a la construcción de una empresa socialista, una empresa donde los trabajadores y el pueblo participen en la gestión», explica Richard Coello.

Para este vocero, las empresas nacionalizadas «siguen con la misma actitud capitalista, el mismo modelo capitalista que sobreexplota a los trabajadores y que además los intimida, que no los deja participar. Para la marcha, por ejemplo, intimidaron a muchísimos trabajadores, amenazándolos con despido».

«Sabemos cómo resolver esta crisis»

Los trabajadores de este sector estratégico están sonando la alarma frente a unas fallas y anomalías que deben llevar a una profunda revisión de la corporación nacional y de su funcionamiento. «Si no se hace nada, puede haber un colapso del sector eléctrico», advierte por su parte Ángel Navas, presidente de FETRAELEC.

«Los trabajadores somos los que estamos dando la cara a las comunidades. Sabemos cómo podemos resolver esta crisis. Hay que modificar las estructuras de administración capitalista e ir hacia una estructura con visión socialista. Tenemos que cambiar las relaciones de producción y eliminar toda esa burocracia que está matando a la empresa», agrega.

Como en el caso de la salud, los medios de comunicación burgueses aprovechan las fallas del proceso para alimentar el descontento. Sin embargo, el más grave error que podría cometer esta revolución es darle la espalda a los trabajadores bajo el pretexto de que sus reclamos proporcionan armas al enemigo.

Una verdadera revisión, rectificación y un efectivo reimpulso sólo se pueden dar bajo una auténtica participación de los trabajadores y ciudadanos de este país. Los voceros del sector eléctrico lo anuncian, «esta es la primera de muchas movilizaciones de la clase trabajadora para lograr un cambio en la estructura de la empresa».

Fuente: http://mareasocialista.com/trabajadores-404.html