Interpol que aplique orden de captura contra Santos
Por: Telesur

La incursión armada que realizó el ejército colombiano en territorio de Ecuador generó una grave crisis diplomática entre ambos países. El gobierno ecuatoriano reclama a Santos la incursión en la que fue abatido el número dos de las FARC, el pasado 1 de marzo de 2008.


La Fiscalía de Ecuador respondió, este viernes, a la Policía Internacional (Interpol) que negó una solicitud de orden de captura en contra del ex ministro colombiano, Juan Manuel Santos, Ecuador insistió en que la institución difunda una orden de captura “azul” pues consideran que existe evidencias suficientes para procesarlo.

La fiscalía ecuatoriana reafirmó, a través de un comunicado, sus planteamientos en relación al “incumplimiento” de la Interpol del pedido de emitir una orden de información sobre el ex ministro colombiano y argumenta que el organismo “olvida o excluye de su análisis que en el bombardeo al campamento de Angostura murieron 26 personas”

La Interpol negó el pasado 4 de julio una solicitud que realizó un juez ecuatoriano para capturar al ex ministro de Defensa de Colombia, por considerar que la petición no cumple con los requisitos exigidos por el organismo policial.

La fiscalía sostiene que aunque el bombardeo “fue perpetrado por un grupo presuntamente militar y obedeció a una orden política, emanada del Gobierno colombiano, causó 26 víctimas, alguna de ellas, según informes de autopsia, muerta a culatazos después de que sobreviviera al ataque”.

La Interpol explicó que su rechazo a la demanda formulada por Ecuador se basa en el respeto a las normas internas de esta organización policial internacional.

“Después de examinar los hechos suministrados y las bases para una petición de orden azul, la OLA (oficina legal) dictaminó que el caso es de naturaleza predominantemente militar y política”, indica el comunicado de la Interpol.

A juicio de la Fiscalía ecuatoriana la petición “no trata de asuntos militares, ni políticos, ni religiosos, que evidentemente no atañen a la Interpol, sino de un hecho eminentemente judicial que fue debidamente investigado y que mereció un proceso apegado a derecho”.

Por ello, ratifican su posición básicamente jurídica y pide rectificaciones a la Interpol.

Según el texto de la Fiscalía, durante 15 meses se recopilaron evidencias hasta que Carlos Jiménez, fiscal de Sucumbíos, provincia donde se tramitaba el caso, concluyó la fase de indagación reservada y ordenó el inicio de una instrucción, en la cual imputó al ex ministro Juan Manuel Santos.

Con la disposición judicial, la Policía tramitó la petición de “orden azul” a la Interpol, que fue negada.

Al conocer de la medida en su contra el ex ministro colombiano la calificó “como una agresión a Colombia” la orden de detención en su contra. Mientras, que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, manifestó que la medida ecuatoriana es una acción que va en contra la ciudadanía colombiana.

Por su parte, el presidente ecuatoriano Rafael Correa respondió que “no es una agresión el comenzar un proceso judicial, pero si lo es tirar bombas a sus vecinos”.

Correa aseguró que Ecuador es un país soberano y con justicia independiente, también manifestó su satisfacción por la medida dictada contra Santos, por considerar que la violación de la soberanía ecuatoriana por parte de Colombia en 2008, no debe quedar en la impunidad.

Después del bombardeo del Ejército colombiano el pasado 1 de marzo de 2008 a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ubicado en Angostura, en la Selva de Ecuador, la Fiscalía General ecuatoriana inició una indagación previa.

Ese proceso investigó la muerte de 26 personas “acribilladas o asesinadas a golpes de culatazos de fusil en el cráneo de acuerdo al informe presentado por peritos franceses”, detalló la Fiscalía en un comunicado difundido esta semana.

Entre los muertos en la operación colombiana se encontraba el entonces “número dos” de la guerrilla, Luis Edgar Devia, alias “Raúl Reyes”, el ecuatoriano Franklin Aisalla y cuatro estudiantes mexicanos.