SEPARATISMO ES LA BASE DE DISTURBIOS EN UIGUR DE XINJIANG
Fuente: The Voice of Russia

Las autoridades chinas declaran que han tomado bajo pleno control la situación en la región autónoma china de Uigur de Xinjiang y prometen impedir más enfrentamientos interétnicos. Más de 150 personas han muerto a consecuencia de los disturbios y 1.500 han sido arrestadas.


Sin embargo, los representantes de la población uigur de la provincia nuevamente se han volcado a las calles para exigir la liberación de sus familiares detenidos bajo sospecha de participar en los desórdenes y de nuevo hablan de la necesidad de la separación de Xinjiang de China. Desde Pekín se informa de que las manifestaciones están dirigidas desde afuera. En la provincia existe el grupo extremista Turkestán Oriental, que se manifiesta por la creación de un Estado musulmán. Y los miembros de esa organización son precisamente los organizadores de las actuales manifestaciones.

De tal modo, los sangrientos disturbios en Xinjiang se basan, sobre todo, en el separatismo. El director del Centro de China y Japón de la Academia de Ciencias de Rusia, Vasili Mijeiev, dice al respecto: “Pienso que durante cierto tiempo las autoridades chinas mantendrán la situación bajo control. Sin embargo, después tendrán que pensar mucho en cómo, con ayuda de los factores políticos y sociales, disminuir el medio de respaldo al separatismo y el terrorismo o simplemente reducir el número de personas que pueden ser manipuladas con fines terroristas o separatistas”.

Ahora, cuando las autoridades chinas se han enfrentado a las sangrientas manifestaciones de separatismo, los expertos reflexionan: ¿cómo Pekín piensa combatir ese fenómeno? Es evidente que la situación no puede ser cambiada con medidas drásticas. De por si China es el líder por la cantidad de ejecuciones, pero, por ahora, no consigue erradicar el separatismo en Tibet o en Xinjiang. Lo más probable es que China practique la política de la “zanahoria y el garrote”, es decir, por una parte, recrudecer las represiones contra los líderes separatistas y, por la otra, conceder a los uigures una autonomía más amplia. Además, se aplicarán grandes inyecciones financieras para mejorar el nivel de vida en una de las provincias más pobres del país. Lo que está claro es que China no aceptará el recorte de su territorio. Al respecto, viene a la memoria lo dicho por el embajador de Pekín en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, cuando se decidía el estatus de Kosovo: “Nosotros, en lugar de Belgrado, no lo hubiésemos permitido”.