LA CRISIS Y LAS RELACIONES FAMILIARES
Fuente: The Voice of Rusia

Nuevo tema de discusiones en las condiciones de la crisis mundial es la de su influencia en las relaciones personales y familiares de los rusos. El sociólogo Dimitri Badovski subraya que, en las condiciones difíciles es mas fácil salir adelante juntos y, las contradicciones familiares quedan relegadas a un segundo plano.


Diversos expertos estiman que los cataclismos financieros repercuten mal en la vida familiar. Por ejemplo, los que planean pasar por la vicaría pueden aplazar la boda para tiempos mejores y lo mismo si se trata del nacimiento de un vástago. Otros consideran que, las dificultades económicas no son problema para la familia como para su creación . Aunque sea por el hecho por el hecho que, este instituto sufre una crisis en todo el mundo, es mas, una crisis sistémica, la que es incomparable con la crisis económica, y ello porque la crisis familiar viene observándose en unas cuantas últimas décadas. Así lo afirman al unísono sociólogos y sicólogos: y ello porque, hace 20 o 30 años, los divorcios eran la exclusión de la regla, mientras que ahora son la norma. La persona cambia unas cuantas veces el lugar de estudio, se pasa de un trabajo a otro e incluso cambia de profesión, de ahí que no es capaz ya de identificarse íntegramente con una célula determinada de la sociedad, incluida la familia. Es posible que por esta razón la situación matrimonial sea endeble. Sin embargo, las dificultades que llegan desde afuera pueden resultar aquello que robustezca los pilares

-Es cierto que, en principio, en las condiciones de crisis siempre sobreviene la reorientación al círculo mas cercano, al respaldo de los amigos, de los conocidos, naturalmente de la familia, de los parientes. Todos los sondeos de opinión muestran que son pocos los que confían en el Estado, en el empresario, en el negocio: se confía solo en uno mismo y, naturalmente, en las personas mas cercanas. En esto influyen determinados factores económicos también. Es cierto que, en las duras condiciones es mas fácil la supervivencia juntos y ciertas controversias familiares pasan a un segundo lugar. De ahí que la crisis puede no tanto quizás robustecer el instituto de la familia, como influir en el estado de ánimo de las personas, en su actitud hacia la familia.

Es cierto que los expertos no se atreven a afirmar que la crisis ejercerá una influencia curativa sobre el instituto de la familia a largo plazo, lo mas probable es que sea una pastilla amarga de efecto de corto plazo. En tanto, los cataclismos financieros han normalizado las relaciones entre los hijos adultos y los padres. En el período anterior a la crisis, los hijos comenzaron a vivir separados de los padre sen cuanto se les presentó tal posibilidad. Las razones: ciertas diferencias cotidianas, el deseo de escapar de la desmesurada tuición de los mayores, etc. El arriendo de una vivienda es caso, y sin embargo la juventud está dispuesta a aceptar tales condiciones con tal de liberarse de los padres. Sin embargo ahora, cuando están en marcha los despidos, reducción de personal, los precios crecen, muchas familias han vuelto a juntarse bajo un mismo techo y, a propósito, discuten mucho menos que antes. Es posible que se deba a que, cuando se trata de enfrentar de conjunto las circunstancias externas, las diferencias internas se repliegan temporalmente…