Es un desperdicio enorme no haberlo hecho
(VTV/Prensa Presidencial)

Para el filósofo mexicano, Fernando Buen Abad, el debate entre quienes respaldan el capitalismo y el socialismo es una oportunidad extraordinaria, sobre todo ahora que la humanidad «vive una crisis profunda, compleja y muy costosa producto del debacle del capitalismo»


Los intelectuales de derecha no acudieron a la invitación que hizo el presidente Hugo Chávez para debatir este sábado en cadena nacional desde el Palacio de Miraflores con intelectuales progresistas.

El doctor en Filosofía y licenciado en Ciencias de la Comunicación, Fernando Buen Abad, señaló desde la Sala Simón Bolívar del Palacio de Miraflores que «de todas maneras se mantiene abierta la invitación en cualquier lugar y en cualquier momento. No es algo personal ni se trata de bravuconerías como se ha querido hacer ver, es un problema que le importa a la humanidad porque la humanidad vive una crisis profunda, compleja y muy costosa producto de la debacle del capitalismo».

Considera que la invitación que hizo el Primer Mandatario nacional la noche de este viernes para debatir sobre el capitalismo y las ideas que respaldan el socialismo «es una oportunidad extraordinaria, es inédito que haya semejantes condiciones para que uno pueda expresar lo que piensa. Que mejor oportunidad puede haber para un intelectual que poder conversar para contribuir al desarrollo de los seres humanos. Podíamos haberla aprovechado aquí y ahora, la verdad es que es un desperdicio enorme no haberlo hecho».

De nuestra parte- ratificó- «tenemos ganas de conversar sobre cosas duras, porque es la humanidad misma la que está metida en un peligroso sistema porque el capitalismo está resultando muy costoso para los campesinos, la clase obrera, el ecosistema. Tiene que ser analizado en sus orígenes, desarrollo y consecuencias de manera abierta y plural».

«Su formación o la seriedad que hayan puesto a sus ideas no les bastará para justificar lo que está pasando. El capitalismo es el capitalismo por más intelectuales que contraten para defenderlo. Las consecuencias saltan a la vista. En un debate serio terminarán por reconocer que hay cosas que son insustentables, agregó.

De cualquier forma, «estamos a la espera de que nos manden una luz o un mensaje que nos deje saber si de verdad tienen ganas de conversar y debatir sobre pensamientos».