Jueves, 30 de abril de 2009
Sarkozy, el nuevo tutor de Zapatero
Por: Ayache Mohamed

Zapatero esta obligado a seguir los pasos de la politica francesa para garantizar el compromiso de ésta en la lucha contra ETA


Los aňos de discordia quadaron atrás. Los temas que dividían a los dos países en materia de política europea y exterior han sido sobrepasados. Hay que reconocer que el Presidente Sarkozy supo preparar, minuciosamente, esta visita para que se corone con todo el éxito deseado. Sarkozy se las arregló para que Zapatero pueda participar en los trabajos del G-20, cuando la octava economía mundial estaba, al principio, excluida. Confió a Felipe Gonzalez la dirección del Grupo de Sabios encargado de reflexionar acerca del futuro de la Unión Europea. La secretaría de la Unión pour el Mediterráneo se ubicará en Barcelona. Los interminables problemas de interconexiones energéticas y del cruce de los Pirineos están en vía de solucionarse. Y el 18 de abril, la policía francesa anunciaba la interpelación de Jurdan Martitegi, cuarto jefe militar de ETA, según las fuentes oficiales. A penas una semana antes de la visita oficial de Sarkozy. Una coincidencia que llama mucho la atention!

Fueron firmados los acuerdos en el campo de la energía para promocionar la interconexión de gas et la realización de una línea de alta tensión que atravesará los Pirineos. En cuanto a los transportes, se acordó la creación de autovías costeras y el desarrollo ferroviario.

Recordando que las economías francesa y espaňola son gemelas, Nicolas Sarkozy repitió su compromiso, ahora más que nunca, a hacer progresar estos expedientes que constituyen una verdadera traba para las relaciones franco-espaňolas.

Pero es en la lucha contra ETA que la cumbre habrá avanzado de manera sustancial. Inspirado en los éxitos de la cooperación policíaca, cuestión clave en las relaciones entre los dos países, los dos presidentes acordaron la creación de un Estado mayor común en materia de seguridad. En su discurso ante las Cortes Espaňolas, Sarkozy recordó la disponibilidad de Francia para acabar con ETA, el asunto que constituye el punto flaco de Zapatero a raíz del fracaso de su intento de hallar una solución mediante las negociaciones.

Pero más que apoyar, Sarkozy dió la impresión de querer tutelarla. Ya en su discurso del Congreso pidió que la presidencia española de la UE «rechace la ingenuidad y acepte protegerse». Es decir, que proteja a los agricultores, «como los presidentes estadounidenses», y no deje entrar en Europa productos de países «que no respetan las reglas medioambientales, morales, sociales»; lo que, en su opinión, «no es proteccionismo». Una declaración de guerra a los EE.UU en el plano económico. La retirada de las tropas espaňolas de Irak y Kosovo será testigo de otras medidas de alejamiento de la política de Washington.

La importancia de las relaciones atlánticas de la UE con los EE.UU ilustraba, en el pasado, la divergencia entre la Espaňa de Aznar y la Francia de Chirac. Con la visita de Sarkozy, todo eso pertenece ya al pasado. Espaňa debe demarcarse de su plítica proamericana y comprometerse más con el eje franco-alemán que busca una «Europea más europea» opuesta a una «Europa atlántica». Sarkozy está pegando los trozos rotos por Aznar.

Es sobre la UE y su funcionamiento donde Sarkozy hizo más hincapié. Ante el Parlamento Espaňol, se extraňó de una institución que «funciona tan bién y está hecha para no coger ninguna decisión». Trazó, con cierto paternalismo, la vía a seguir por Espaňa durante su futura presidencia de la UE, prevista en 2010. En esta ocaisón, «podrás contar con nosotros como socios, como aliados y como amigos», dijo Sarkozy a su homólogo espaňol.

Zapatero casi obtuvo todo lo que quería y Sarkozy hizo muestra de mucha generosidad hacia el hombre al que ayer calificaba como «no muy inteligente», pero tenaz y dispuesto a todo para concretizar sus objetivos. Espaňa estará presente en la reunión del G-20 y contará con el firme apoyo de Francia durante su presidencia de la UE.

En el sempiterno culebrón de las relaciones hispano-marroquíes, Francia se compromete a defender la soberanía espaňola sobre Ceuta y Melilla y a apoyar a Espaňa en caso de incidentes como el de la Isla Perejil, que, en el pasado, fue resuelto gracias a la intervención americana.

En el Consejo de Seguridad, Espaňa seguirá la política francesa de apoyo a las tesis marroquíes relativas a la aplicación del proyecto de autonomía como solución definitiva del conflicto del Sáhara Occidental y seguirá dando la espalda a sus responsabilidades históricas como potencia administradora de esta antigua colonia norteafricana.

Zapatero y Sarkozy anunciaron también la celebración de una conferencia sobre Somalia para dar una respuesta que va más allá de las acciones militares para resolver el problema de piratería y que sea una «respuesta integral, política et de seguridad civil para este país».