Jueves, 30 de abril de 2009
Aniversario 34 de la liberación de Vietnam del sur

La Habana,(PL) Hace 34 años, el 30 de abril de 1975, los tanques de las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Vietnam penetraron los muros exteriores del antiguo Palacio Presidencial de Saigón e izaron las banderas victoriosas del Gobierno Revolucionario Provisional y el Frente Nacional de Liberación.


La larga guerra y la ocupación militar y política de Estados Unidos, terminaron ese día, definitivamente.

Había pasado más de una década desde que, en agosto de 1964, el gobierno de Estados Unidos, presidido entonces por Lyndon B. Johnson, había cometido el gran fraude de la autoagresión a un buque norteamericano -hecho conocido como «los acontecimientos de Tonkín»- para iniciar la guerra aérea de destrucción contra el norte de Vietnam y justificar la guerra especial en el sur.

En realidad, desde 1971 los estadounidenses habían comenzado a perder la contienda cuando no pudieron controlar las fronteras entre Vietnam, Laos y Cambodia por la carretera 9 y el Pentágono había sido derrotado en su guerra meteorológica que tenía como objetivo los diques y represas del norte.

Las fuerzas de Lon Nol y Sirik Matak en Cambodia estaban en bancarrota, las zonas liberadas abarcaban más de 50 por ciento de los escenarios de la guerra, y una fuerte ofensiva militar de los patriotas del sur había obligado a la Casa Blanca a firmar los acuerdos de París del 27 de enero de 1973 para restablecer la paz en el norte.

Pero Estados Unidos no se había rendido y el presidente de entonces, Richard M. Nixon, mantenía su febril y vehemente idea de dominar y acabar con las fuerzas de liberación.

Los ocupacionistas tenían desplegados en las cinco zonas militares en que dividieron el sur del país un millón 200 mil soldados saigoneses agrupados en 13 divisiones sin incluir al personal de la marina y la aviación, esta última dotada con mil 800 aparatos tácticos, la mitad de ellos helicópteros, mil 400 unidades de superficie, dos mil embarcaciones fluviales, sofisticados equipos de comunicaciones y de otras especialidades.

Contaban además con cinco superpuertos, numerosas bases aeronavales, como las de Da Nang, la mayor del mundo entonces, y Cam Ranh, la más moderna, 10 aeropuertos de envergadura como el de Tan Son Nhut en Saigón y 200 medianos y pequeños.

Ante el evidente deterioro de la situación del enemigo, y las flagrantes violaciones de los acuerdos de París por parte de Washington, el mando político vietnamita instruyó al Estado Mayor de sus fuerzas armadas preparar la batalla final por la liberación cuando apenas comenzaba el año 1974.

La primera prueba se produjo con la batalla de Phuoc Long donde había acantonados cinco mil soldados del régimen saigonés. A esa victoria sucedieron otras muchas las cuales determinaron que el Comité Central del Partido de los Trabajadores escogiera el 10 de marzo de 1975 como la fecha para lanzar la gran ofensiva final.

El punto de partida fue la codiciada Buon Me Thuot en las mesetas centrales donde las fuerzas de liberación en lugar de atacar la periferia como acostumbraban, se concentraron en la ciudad y desde allí arremetieron contra las bases exteriores a las que dejaron incomunicadas.

De esa manera, dejaron dividido el país a la mitad debilitando a las tropas enemigas, lo cual posibilitó que fueran cayendo escalonadamente baluartes militares como Pleikú, Che Reo, Hue, Da Nang, Nha Trang, Quang Tri y otras muchas.

La larga y fortificada cadena de bases y campamentos militares saigoneses en toda la extensión del país se fue desgranando como collar de cuentas a una velocidad insospechada.

Durante los días 26, 27 y 28 de abril la ofensiva patriota se generalizó por toda la franja costera y permitió consolidar el dominio de las regiones militares I y II, lo que determinó la decisión del Comité Central de ordenar la Operación Ho Chi Minh por la liberación de Saigón, que originalmente no estaba en el plan.

La batalla final se inició con combates encarnizados en Long Binh, Xuan Loc, Bien Hoa y Cu Chi, casa por casa y pulgada a pulgada, para romper el famoso cordón sanitario que protegía militarmente a la capital sureña.

La Operación Ho Chi Minh fue fulminante y duró menos de 48 horas. El día 28, viendo ya indefectiblemente perdido al régimen de Nguyen Van Thieu, el embajador norteamericano Graham Martin huyó de Saigón en un helicóptero que despegó desde la azotea de la sede diplomática, bochornosa escena que quedó para la historia.

A las 13.30 del 30 de abril de 1975, tres tanques PT-76 y dos tanquetas norteamericanas repletas de jubilosos combatientes revolucionarios, bajaban a toda velocidad por la calle Pesteur hacia el río Mekong en medio de vítores, llegaron al Palacio Presidencial e irrumpieron en él derribando a su paso una parte del muro exterior que lo rodeaba.

Pocos días después, cuando el mundo ya había festejado el Primero de Mayo, Día de los Trabajadores, y con la grata coincidencia de ser el mes de nacimiento y homenaje al héroe eterno del país, Saigón fue bautizada para siempre Ciudad Ho Chi Minh en un Vietnam enteramente libre.

lam/lma