Martes, 14 de abril de 2009
EUROPA Y LOS DDHH EN LETONIA
Fuente: The Voice of Russia

Los institutos europeos han comenzado a preocuparse de la deplorable situación de los DDHH en Letonia. Prueba de lo primero es la visita oficial comenzada hoy a Riga por Jean Paul Costa, presidente de la Corte Europea de DDHH.


La situación en Letonia ha sido mas de una vez examinada en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, PACE, en el Parlamento europeo y en otras entidades europeas. El tema es abordado por la Corte Europea de DDHH, hasta la que confluye la información de las arbitrariedades que sufren cientos de miles de personas que en Letonia no tienen el estatus de ciudadano. La visita de Jean Paul Costa es comentada a continuación por Alexander Treshev, representante de la Cámara de Abogados de la UE en Rusia.

Cinta
El torrente de reclamos que llegan a la Corte Europea de DDHH induce a sus funcionarios a tomar con mucho mas seriedad el problema y a combatir ya no sus consecuencias, sino la causa del mal. Con seguridad que en los encuentros personales se dirá que las reglas son para todos iguales. Y si Letonia es miembro de la UE, ella tiene entonces no solo derechos, sino también obligaciones, las que debe cumplir clara y consecuentemente, conforme a la ley y al espíritu de Europa unificada.

Hoy no se puede hablar de ello, lamentablemente. Las reglas y normas europeas son atropelladas abiertamente en Letonia. En ese país, de una población de un poco mas de dos millones de habitantes, 360 mil son parias, sin ciudadanía, en su mayoría rusohablantes. Ellos son víctimas de discriminaciones política, económica, cultural, lingüística y de otros tipos. Existen unas 80 diferencias en los derechos de los ciudadanos y de los que no lo son. Tal situación anormal es respaldada entusiastamente por sus autoridades. Para naturalizarse es necesario superar innumerables barreras, entre ellas, la del idioma.

El Consejo de Europa y la UE han planteado mas de una vez que son inadmisibles las prácticas de tal naturaleza. Es verdad que Riga, como regla general, ha ignorado tales indicaciones. Pero, ello no puede mantenerse indefinidamente, ya que está en juego no solo el prestigio de Letonia, que le preocupa un comino, sino de Europa unificada.

Pero, de ello han comenzado a tomar conciencia algunos dirigentes políticos letones. En los umbrales de la llegada a la república del presidente de la Corte Europea de DDHH, el ministro de Exteriores de Lituania, Maris Riekstinsh, entrevistado por medios de difusión rusos, subrayó el interés de su gobierno en que los no ciudadanos reciban la ciudadanía mediante la naturalización y puedan participar plenamente en la vida política de la república. Pero, por el momento es solo una declaración, y las intenciones suelen ser juzgadas no por las palabras, sino por los hechos concretos, mas aún cuando ello concierne a la defensa de los DDHH.