Sábado, 11 de abril de 2009
Parlamentarios Latinoamericanos alertan sobre crisis económica
Por: Victor M. Carriba

Madrid, 11 abr (PL) América Latina manifestó su creciente preocupación por la crisis económica durante la III Asamblea parlamentaria Europa-Latinoamérica que sesionó esta semana en Madrid con 150 representantes de países de esas dos regiones.


Varios legisladores declararon a Prensa Latina que el deterioro de la situación causa una creciente inquietud del otro lado del Océano Atlántico y criticaron al llamado Grupo de los 20 (G20) por su actuación en las actuales circunstancias.

El G20 en sus dos recientes cumbres (Washington, noviembre de 2008) y Londres hace una semana) ha limitado su interés a las cuestiones financieras, mientras las dificultades económicas incrementan los riesgos en los países latinoamericanos, apuntaron.

Sin embargo, una resolución aprobada en el foro de Madrid solo instó a establecer mecanismos y políticas coordinadas para superar la crisis financiera y alertó sobre sus consecuencias sociales.

Con una fuerte incidencia de la parte europea, la cita madrileña restringió su pronunciamiento a reclamar medidas que promuevan el empleo y aseguren los derechos de cobertura universal.

Pero fue clara en reiterar los acuerdos del G20 sobre una reforma del sistema financiero internacional y la necesidad de evitar la implantación de medidas proteccionistas, indicó un delegado latinoamericano.

La reunión de parlamentarios aprobó una denominada Carta Euro-Latinoamericana para la Paz y la Seguridad que establece acciones conjuntas en materia de lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado, el terrorismo, el tráfico de armas y de personas.

Ese texto contiene 20 artículos que van desde la cooperación para el desarrollo sostenible y la defensa del medio ambiente hasta asuntos como la pobreza, los objetivos del Milenio, seguridad alimentaria y energética, cambio climático y el derecho al agua.

Otros puntos se refieren al uso, tráfico ilícito y proliferación de armas de destrucción masiva, la cooperación en materia judicial, penal y de inteligencia policial y la creación de un centro de prevención de catástrofes.

En contraposición a las resoluciones oficiales aprobadas aquí, los diputados de los partidos de Izquierda de ambas regiones señalaron en un texto separado que el G20 no tomó decisiones capaces de responder a los graves problemas económicos y sociales que atraviesa el mundo.

El documento califica de inconexas y de carácter cosmético las medidas acordadas en Londres para reformar el sistema financiero y denuncia que se produjo un reforzamiento de las instituciones cuyas políticas son responsables de la actual crisis.

Los diputados de izquierda dentro de Euro-Lat también reiteraron su demanda a Estados Unidos para que levante el bloqueo impuesto a Cuba y libere a cinco luchadores antiterroristas cubanos presos en cárceles norteamericanas desde 1998.

También saludaron el triunfo electoral del Frente Farabundo Martí en El Salvador y la aprobación de la enmienda constitucional en Bolivia, “la cual abre las puertas a la profundización de la participación popular y amplía los derechos civiles y políticos”.

El foro aprobó otra resolución que considera el acceso al agua como un derecho humano fundamental e instó a los Estados a modernizar sus servicios públicos de captación y suministro del líquido y a establecer controles cuando su gestión corresponde a empresas privadas.

Los asistentes a la asamblea recibieron además una enérgica protesta de organizaciones de inmigrantes latinoamericanos en Europa contra las redadas y detenciones selectivas y por cuotas realizadas por la policía española contra personas extranjeras.

La demanda reclama el apoyo de los parlamentos para que las autoridades de este país ibérico cesen esas prácticas, dejen sin efecto los expedientes de expulsión abiertos y liberen a inmigrantes detenidos en los llamados centros de internamiento de extranjeros.

En la cita de Madrid participaron representantes de los parlamentos Europeo, Latinoamericano, Andino, Centroamericano y del MERCOSUR (Mercado Común del Sur) y de las comisiones parlamentarias mixtas UE-México y UE-Chile.

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