Sábado, 11 de abril de 2009
Abogado Antonio Molina explica las claves del golpe de Estado
Prensa Web YVKE (Patricia Rivas)

Antonio Molina, abogado de las víctimas del 11, 12 y 13 de abril, asistió al programa de VTV «La Hojilla» que fue reemitido el pasado miércoles, 9 de abril, donde en una larga entrevista explicó con lujo de detalles por qué no hay duda de la responsabilidad penal de los policías metropolitanos condenados por las muertes de 3 personas y lesiones a otras 29 en la Avenida Baralt y Puente Llaguno el 11 de abril de 2002.


Molina desveló detalles de los hechos y sus protagonistas y afirmó que esta sentencia condenatoria es apenas un primer paso para llegar a los autores intelectuales del golpe de Estado.

El abogado de las víctimas del 11, 12 y 13 de Abril, Antonio Molina, comenzó denunciando que ha habido un juicio paralelo en los medios de comunicación privados, sobre todo en Globovisión y RCTV, donde se ha pretendido, y con mucha más intensidad en estos días, tras la sentencia condenatoria, mostrar una imagen totalmente contraria a lo sucedido en el juicio.

Molina hizo referencia a pruebas esenciales, en las cuales la juez fundamentó la decisión sobre la responsabilidad penal y en consecuencia, dictó la sentencia condenatoria en contra de estos diez funcionarios, porque hay que hacer la acotación de que uno de ellos resultó absuelto. Que precisamente no era un preso del tribunal, como se ha pretendido hacer creer. Ese era un preso de los comisarios Forero y Vivas.

Al principio, cuando se suceden estos hechos, esta investigación vino siendo obstaculizada, precisamente por la directiva de la Policía Metropolitana para ese entonces, y que está representada precisamente por Vivas, Forero, Simonovis y el alcalde Alfredo Peña, como máximo superior jerárquico de estos comisarios.

Cuando el CICPC da comienzo a la investigación, se presentaba el gran dilema de identificar a todos aquellos funcionarios que a través de fotografías, videos, etc.

Durante esos sucesos se tomaron más de siete mil fotografías, que fueron evacuadas en el juicio oral y público. La situación que se presentaba al principio era que, si bien habían sido tomadas por una serie de periodistas, inclusive por periodistas de medios opositores. La gran mayoría de esas fotografías y videos fueron producto del trabajo realizado ese día por los mismos medios de comunicación que estaban en el golpe de Estado, porque una vez que ellos se sintieron gananciosos, en el espacio de 48 horas que dura el Gobierno de Carmona, estas fotos salieron a la luz pública, y luego cuando viene Chávez de regreso a la presidencia, que se restituye el orden constitucional, ellos trataron de recoger la cabuya, pero no pudieron.

El video de «los pistoleros de Puente Llaguno» y las mentiras de Carla Angola

Me voy a referir a un video cuya autora es la periodista Del Valle Canelón. No obstante que yo ejerzo la representación judicial de las víctimas, en este caso específico de los comisarios y los 8 funcionarios, también ejercí la defensa de Peñalver, Cabrises, Nicolás Rivera, Danilo Atencio, Amílcar Carvajal, Aníbal Espejo, Miguel Mora y Antonio Ávila. ¿Cuál fue el origen de la investigación que se inició con estas personas? El famoso video chimbo del Canal 4, que obtuvo un Premio Rey de España, que, por cierto, no han regresado los reales. En el juicio se demostró que ese video no es que era falso, el video era verdadero, pero hubo una manipulación, traspolaron los tiempos. Las personas disparando resulta que son después de la acción policial y después de que ocurren los muertos. Ellos traspolaron las imágenes para hacer creer a la ciudadanía que estas personas disparaban contra una marcha que nunca llego allí: dicho por los propios jefes policiales cuando se interpeló a Henry Vivas en la Asamblea Nacional. Él declaró de manera enfática que la marcha nunca había llegado. Entonces, si la marcha nunca llegó, ¿cómo era que en este video del canal 4 se decía que se disparaba contra una marcha? Era incongruente.

Lo que pasa con el caso particular del video, a través del cual se creó esa matriz de que se disparaba contra una marcha, y bajo ese supuesto se criminalizó a estas personas, se les llevó a un juicio donde fueron sometidos al escarnio, la señorita Carla Angola y Del Valle Canelón, que hablan de libertad de expresión, de derechos humanos, ellos sabían desde el mismo momento, desde las 4 y 27 p.m., que es la hora exacta cuando estas personas son captadas disparando, ellos sabían lo que estaba pasando. Porque Del Valle Canelón se encontraba detrás de Puente Llaguno, es decir, lo que viene a ser la Esquina de Balconcito. Ella está montada en un edificio sumamente alto, que captaba toda la panorámica hacia abajo, hacia la avenida Baralt, inclusive hacia el mercado de Quinta Crespo.

Paralelo al video que estaba tomando Fernández, el del canal 4. Desde donde él estaba era imposible que se viera cuál era el objetivo contra el que disparaba esa gente. Él sabía que no era contra ninguna marcha, y obtuvo un premio chimbo ocultando esa verdad. Y el rey de España fue víctima de una gran mentira. En el juicio le preguntamos si había compartido ese premio con los camarógrafos, y dijo que no.

Carla Angola sabía, en consecuencia, porque ella sí tenía una panorámica. E inclusive ella mantenía una conversación con Del Valle Canelón: «¿Qué es lo que está pasando?» Y le contestaba Del Valle: «Bueno, hay un enfrentamiento. Unos señores que están sobre el puente -que eran Cabrises, Peñalver y los otros- con la Policía Metropolitana». Esto fue a las 4 y 27 p.m. Ella sabía lo que estaba pasando. Lo ocultó, y bajo ese ocultamiento, permitió que a esas personas se les criminalizara y las llevaran a un juicio.

El video una vez que lo toman y sale el señor Fernández para el canal 4. Allí le montan la voz de una persona que se llama Manuel Sanz, que es un profesor de Comunicación Social de la UCV. Él declaró que él no había estado en el puente, pero él montó la voz sobre el video y dijo que se disparaba contra la marcha. Pero él nunca estuvo allí. Y pasado el tiempo, el tipo está con su cara muy limpia y da clases en la Universidad, y habla en el Canal 4.

La señorita Del Valle Canelón asistió a los dos juicios, el que se siguió contra Peñalver y el que se siguió contra los comisarios. En este juicio en particular, cada vez que nosotros le preguntábamos por el video, le daba escozor, entraba en furia. Incluso dijo en el tribunal que ella ya estaba molesta por las preguntas, la juez le dijo que estaba en obligación de contestar y eso provocó la furia de esta señorita.

Esos son los periodistas que aplauden los pronunciamientos de la SIP.

El video fue tomado y ella se va para Globovisión. Pero cuando se dan cuenta, porque me imagino que estaban en conexión Alberto Federico Ravell y el chavista ahora de Cisneros, me imagino que le dirían: no saques el de Globovisión, porque ya yo tengo montado este. Entonces, lo escondieron. Al día siguiente o el sábado, ellos pasan el video. Como ya se sentían gananciosos, en el poder, pasan el video. Cuando Chávez regresa, agarraron el video y lo escondieron. Y aparece 3 años después en Grado 33 diciendo que es un video aficionado, cuando ella asume la autoría. Inclusive en el juicio, asumió la autoría de ese video.

Ese ocultamiento que hicieron de ese video de Globovisión es una muestra de la conexión que había entre los golpistas y los medios de comunicación. ¿Por qué ellos no sacaron el video que evidentemente demostraba que el enfrentamiento era contra la policía y no se disparaba contra una marcha? Porque les iba a desbaratar la matriz de que se disparaba contra una marcha, cuando todo era falso.

Ese día hubo una edición especial del diario El Nacional. El trabajo de impresión de los periódicos se hace a partir de las 2-3 de la mañana. A las 5-6 de la mañana empiezan a salir las ediciones. Ese día sale una edición que decía, de manera categórica: «La batalla final será en Miraflores». Eso no deja lugar a dudas de que ellos estaban en conocimiento de que la marcha iba a desenvocar en esa localidad del centro de Caracas. No era como dicen los que desviaron la marcha, «que fue que la gente que estaba allí decidió ir a Miraflores». No. Se puede ver en la tarima a Carlos Ortega, a Pedro Carmona Estanga, a Froilán Barrios, Pablo Medina… Molina Tamayo llamando al desvío de la marcha con un discurso insurreccional, cuestión que corrobora Molina Tamayo el día 12 cuando dice que la marcha se iba a calibrar cuando llegara a PDVSA Chuao, y dependiendo de la multitud y del ánimo, se iba a desviar. Eso está suficientemente demostrado. Formaba parte del plan.

Cómo se logra identificar a los funcionarios

Cuando se presentó la situación de que no se podía identificar a esa cantidad de personas que aparecían en esas fotos y videos, el CICPC en constantes comunicaciones a la directiva de la Policía Metropolitana para que identificaran a esas personas, al cabo de tres o cuatro meses, ya cuando se cansaron de mamar gallo, fue que ellos dijeron: el que está sobre la ballena, que es uno de los sentenciados, es el señor Arube Pérez Salazar, firmado por el Director y el Subdirector.

El que está en la esquina de Muñoz con una subametralladora HK y el otro con una pistola 9 mm son el ciudadano Luis Molina Cerrada y el ciudadano Julio Rodríguez. El que está sobre una de las ballenas en la esquina de La Pedrera haciendo uso de un revólver 357 es el ciudadano Héctor Rovaín. El que está con una ametralladora en la esquina de Muñoz con guantes de látex en la mano es el señor Erasmo Salazar. El que está con un fusil en la esquina de La Pedrera, aunque durante todo el juicio siempre sostuvo que estaba en la escalinata del Calvario, es el señor Marcos Hurtado. Y así sucesivamente.

La identificación de estos señores disparando, utilizando armas de guerra, no es porque los funcionarios del CICPC tenían una bola mágica. No. Fueron ellos los que los delataron.

El caso particular del ciudadano Rafael Neazoa López. A ese funcionario lo identifican los propios jefes de la Policía Metropolitana. Lo que demuestra que el tribunal no cometió una venganza política es no los metió en el mismo saco a todos. El tribunal estimó que este señor no tenía ninguna responsabilidad penal en estos hechos, y en consecuencia, lo absolvió.

Y con relación a Ramón Humberto Zapata, el tribunal, si bien estaba ubicado en la esquina de Muñoz, nunca se le pudo comprobar que estuviera disparando, pero sí estaba en conocimiento de la acción criminal que estaban desarrollando sus compañeros, y en consecuencia el tribunal le dictó una sentencia sumamente baja y salió también en libertad.

Así es como se determina que estos señores estuvieron disparando. No es que no hayan pruebas, como tratan de sostener.

En relación al ciudadano Arube Salazar, que es el que aparece en la ballena, que al principio lo identifica su propio jefe, ese señor reconoce que él se subió en la ballena y que disparó. Pero después de que declaró que disparó en el CICPC, en el juicio quiso mantener la versión de que él se había subido para ver de dónde estaban disparando, una cuestión que no tiene ninguna lógica razonable. Además, propios compañeros de él, del grupo Fénix, que no voy a dar los nombres acá para no exponerlos a retaliaciones, atestiguaron que después de que Arube Pérez Salazar se baja de la ballena, ellos le reclamaron que por qué se subía ahí a disparar contra la gente. Ese hecho lo incrimina definitivamente.

Sobre lo que es Piñango a Llaguno, debajo del puente y sobre el puente, mueren dos personas: Rudy Urbano Duque y Erasmo Sánchez.

En el caso de Erasmo Sánchez, se determinó, porque se le extrajo el proyectil, que el proyectil era de calibre 5.56, que es el mismo fusil que no hay en siete mil fotos, en cualquier cantidad de videos de las propias televisoras comprometidas en el golpe, no hay ninguna otra persona utilizando ese tipo de arma y encima de la ballena.

Ex funcionarios hicieron una planimetría buscando deslegitimar la acción del CICPC, que es el único organismo competente.

Planimétricamente se demostró que el proyectil que mató al ciudadano Rudy Urbano Duque tiene entrada y tiene salida. Por eso nunca se pudo ubicar el proyectil. Pero todos los expertos, el médico forense, la planimetría, la balística, determinaron que el proyectil era de alto calibre, y el único que estaba allí frente al ciudadano Rudy Urbano al que, por cierto, se le ve en un video con un palo frente a los vehículos blindados, que en modo alguno representaba un peligro para los funcionarios, porque simplemente este muchacho tenía un palo en la mano, planimétricamente se demuestra que el disparo provino de la ballena 0844, que era la que estaba frente a él y era donde estaba el funcionario Arube Pérez Salazar montado sobre la ballena, con un fusil de alto calibre.

No es como ellos tratan de decir, que el disparo vino del Hotel Edén, porque si el disparo viene del Hotel Edén, según los funcionarios que hicieron la planimetría y la balística, ese disparo hubiese sido totalmente descendente. Ese disparo fue horizontal, ligeramente descendente, porque efectivamente, una persona montada sobre una ballena está más alto que un ciudadano de pie, pero no tan alto como las personas que estaban en el Hotel Edén.

Descalificación a las víctimas

Gimiot dijo que la herida de Yesenia en la cara era una esquirla, no una bala.

Durante todo el proceso se ha descalificado a las víctimas, en función de su condición de chavistas. Hubo insultos y amenazas en la propia sala. Ya en la etapa final trataron de cambiar el discurso, aparentemente solidarizándose con las víctimas, pero ya el trabajo de descalificación estaba hecho.

Tan es así, que una de las abogadas de los acusados, que se quiere vender como defensora de derechos humanos, le decía a la víctima Yesenia Fuentes que ese disparo en la cara a esta ciudadana le había cambiado la vida positivamente, porque ahora eso le permitía tener platica.

Nunca se le ha dado la condición de víctimas a estas personas, se hablaba de que sus heridas eran anteriores al 11 de Abril, cualquier cosa con tal de descalificarlas. Allí están las planimetrías, las inspecciones técnicas, la balística, las declaraciones de las propias víctimas, los testimonios de los testigos que estaban presentes, en muchos casos, que pudieron observar cuando estas personas fueron impactadas. Esto sí descalifica lo que han venido sosteniendo estos abogados, que, por cierto, forman parte de ese grupo de abogados que nunca se les ha visto en un tribunal, y que se la pasan litigando en Globovisión.

Yo debo reconocer la valentía que han tenido los abogados defensores que hasta el final se han mantenido allí y han defendido a los acusados: el Dr. Tamayo, al difunto Carlos Bastidas, que en paz descanse, al Dr. Carlos Tamayo que en paz descanse, y a los otros abogados que están allí. Pero hay otro grupo de abogados que lo que tienen es una ONG y se la pasan viajando, y no sé cómo hacen.

Nunca han ido a un tribunal a litigar. Inclusive ellos intentaron una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y cuando les fue admitida, que no significa que se haya emitido un pronunciamiento a su favor, vinieron a Venezuela haciendo llamados ante los medios de comunicación, para que las víctimas chavistas le dieran la representación judicial a ellos, porque no iban a ser indemnizados. Poco les importaba la desgracia personal de las víctimas, pero sí la indemnización.

¿Por qué la gran expectativa en relación a esta sentencia condenatoria? Al señor Germán Escarrá nunca se le vio en el juicio, en estos 6 años que duró el proceso. Asistió por primera vez la semana pasada. Estuvo diez minutos. Y en la noche estaba declarando en televisión, como si hubiera estado en todo el juicio, descalificando al Ministerio Público, a los querellantes, que ellos no entendían la posición del Ministerio Público.

La presencia del señor Germán Escarrá allí no era fortuita. Él estaba a la espera del resultado, porque hay que recordar que él tiene interpuesta una denuncia ante la Corte Penal Internacional, por supuestas violaciones de los derechos humanos de un grupo de venezolanos que en este momento están enfrentando diferentes procesos penales: uno por situaciones irregulares en el manejo de instituciones bancarias, otro por haber violado zonas de seguridad, y otros por delitos ordinarios, pero también incluyendo el caso de los comisarios de la Policía Metropolitana y estos 8 funcionarios.

Ellos estaban esperando una sentencia absolutoria para salir corriendo y terminar de sustanciar esta denuncia, porque, en el fondo, a ellos no les interesa la suerte de estos señores. En el fondo, lo que buscaban era una sentencia absolutoria para salir corriendo y decir: «estos señores estuvieron presos, estos muertos son del loco Hugo». Y por esa vía buscar el enjuiciamiento del Presidente de la República.

Experticias de armamento

Domingo Chávez era el jefe de la comisión que se formó para investigar los sucesos del 11 de Abril. Este funcionario declaró que si bien las armas que habían sido remitidas de la Policía Metropolitana al CICPC para las experticias correspondientes habían dado negativo, eso se debía a muchos factores.

Primero, se logró comprobar en el parque de armas de la Policía Metropolitana un faltante de armas que hasta este momento no han aparecido.

Se logró también determinar que la entrega de armas el 11 de Abril, y mucho antes, y no sé si eso todavía constituye una práctica, se daba de forma rotativa, por lo que tampoco quedó acreditado en los libros respectivos que ese día se le entregó a fulano de tal el fusil serial tal, de tal manera que se pudiera identificar el arma que realmente portaba ese ciudadano el día de los hechos.

Siempre la policía se manejó bajo ese criterio, de tener un parque paralelo, faltante de armas.

Cuando Danilo Anderson le pedía las armas al ciudadano Henry Vivas, empezaban a vacilárselo. Se lo vacilaron, lo bypasearon. Cuando Danilo, ya obstinado, solicita ante el Tribunal de Control que se realizara una inspección y en otra oportunidad, un allanamiento. Pero como estos señores tenían gente en el CICPC, en los tribunales, en el Ministerio Público, recibían el pitazo.

Cuando Danilo iba para allá a hacer las inspecciones, ¿que hacían ellos? Eso lo dijeron numerosos policías que fueron a declarar. Pasaban las armas incriminadas, las llevaban a los módulos y el pobre Danilo empezaba a revisar armas que no estaban involucradas en los hechos. Se las llevaban, les hacían las experticias, y por eso daban negativas. ¿Dónde decían estos funcionarios que se llevaban las armas incriminadas? Al módulo policial de Santa Cruz de Baruta, que es uno de los módulos donde se llevaban estas armas, mientras se hacían las inspecciones.

Domingo Chávez dijo que eso era verdad, que no se había podido determinar qué armas habían sido utilizadas, pero que había cualquier cantidad de evidencias que incriminaban a los policías metropolitanos. No dieron positivo las armas, pero tenemos videos, testimonios, declaraciones de sus propios jefes, que incriminaban a estos funcionarios.

Hay una prueba fundamental, que son las grabaciones al COP. Allí se condensan todas las transmisiones de ese día: órdenes, etc. ¿Qué pasaba con eso? Cuando Danilo Anderson, de manera diligente, solicitaba las grabaciones del COP comenzaban a bypaseárselo. El Sr. Vivas le decía que le bajara el oficio, que él no podía, que lo mandara a Forero. Y Forero le mandaba a decir que lo mandara a Alfredo Peña. Y Alfredo Peña después le decía que se lo mandara al jefe de la Motorola, porque ellos eran los que operaban, los fabricantes del equipo. Danilo Anderson le mandaba comunicaciones a los de la Motorola, que eran gringos, y se lo vacilaban. Y así lo tuvieron hasta que mataron a Danilo.

Cuando se produce aquella famosa toma de la Policía Metropolitana y los directivos salieron en carrera, un funcionario de apellido Peña consigue en la oficina del señor Henry Vivas 15 cassettes identificados como «Sucesos del 11 de Abril». Este señor, ante esta circunstancia, se comunica con el CICPC, porque sabía que había una investigación, y lleva las grabaciones. Se le hacen las experticias. Se transcriben el significado de los códigos: SOL1 era Henry Vivas, SOL2 Forero, CU4 el señor Simonovis. Se logró recuperar una parte muy pequeña de las grabaciones del COP de ese día, que serían como 200 casettes, y se recuperaron 15. En esas grabaciones, que se incorporaron como prueba, se oyen cosas como ésta, dicho por el Sr. Forero SOL2: «Neutralicen a los talibanes». No es difícil determinar que «neutralicen» es una orden de disparar. Esas órdenes las dio el Sr. Forero.

Hay un hecho muy importante. Entre las 2 y 2 y media de la tarde, se ha logrado determinar por un grupo de hasta diez testigos en el edificio La Nacional, que conforma la sede administrativa de la Alcaldía del Municipio Libertador, que aproximadamente a las dos y media de la tarde, un grupo de funcionarios de la Policía Metropolitana ingresa a este edificio, bajo el argumento de que buscaban francotiradores. El grupo de trabajadores que estaban allí les dice: aquí no hay francotiradores, no hay nadie disparando. Busquen.

Ellos buscan de palo, y en vez de optar por retirarse, sometieron a los trabajadores que estaban en el piso 7, los bajan al piso 5, los someten, y la gente les preguntaba por qué. Las personas que están allí empiezan a escuchar disparos dentro del edificio. Entonces, una persona que está allí, de apellido García, sale y se enfrenta a los funcionarios. Él y un señor que es abogado, y un señor que es minusválido, que está en silla de ruedas. Y para su sorpresa, los policías que supuestamente buscaban francotiradores, habían abierto la ventana que precisamente tiene el visual hacia la esquina de La Pedrera y dominan también la esquina de Muñoz. En La Pedrera estaban los manifestantes de oposición, y en la esquina de Muñoz estaban los chavistas. Estos señores estaban disparando hacia abajo. Y eso lo dicen diez testigos. Disparaban hacia la oposición y hacia los chavistas.

Da la casualidad de que la mayor cantidad de muertos y heridos se sucede allí en la esquina de La Pedrera. Allí mueren 5 personas pertenecientes al factor oposición: le dan un tiro a Malvina Pesate en la cara.

El hecho de que la Policía Metropolitana disparara a los manifestantes corrobora la tesis de que los francotiradores eran los Policías Metropolitanos. Yo no niego la posibilidad de que en otros sectores del centro de Caracas hubiesen habido otra clase de francotiradores, también comprometidos en el golpe, pero allí en la Avenida Baralt, en el edificio El Carabobeño, en el Hotel Edén y en el edificio La Nacional los francotiradores era la Policía Metropolitana. Eso se concatena con varios hechos.

En las grabaciones al COP hay un momento en que varios oficiales, entre ellos el señor Forero, hablaban de «mosca, que tenemos a la gente nuestra en el edificio La Nacional, en el edificio El Carabobeño. Mosca, que tenemos gente nuestra ahí». «Mira, un momento, pónganse el chaleco por fuera para identificarnos, porque nos estamos disparando nosotros mismos». Hay otro pasaje de las grabaciones, donde un oficial de apellido Flores le dice a otro oficial: «Acuérdate que tenemos el hombre en la plantabanda del edificio La Nacional y el otro que está en el edificio El Carabobeño. Mosca dónde disparas, porque esa es la gente nuestra». «Vamos a esperar otro momento para crear el caos».

¿Cuál era el caos que iban a crear? Disparar a los chavistas y disparar a los de la oposición, para crear la confrontación, que viniesen los muertos y los muertos que ellos mismos estaban provocando.

Eso lo concatenas tú con el video de Otto Neustadt, donde este señor, pasado mes y medio, se fue a la universidad bicentenaria y allá fue grabado por un grupo de estudiantes, y explicó que siendo las diez de la mañana, él fue llamado con carácter de urgencia para que se dirigiera con una microondas al edificio Parque Cristal, que estaba precisamente en Parque del Este, donde estaba la marcha que iba a arrancar para que grabara un video.

Grabaron dos videos, donde estaba el general Pereira de la Aviación, el coronel Soto, entre otros que se logran reconocer, y Héctor Ramírez Pérez, que era el jefe, que después resulta nombrado Ministro de la Defensa por Carmona. Este señor Ramírez Pérez hablaba a esa hora, a las diez de la mañana, cuando todavía la marcha no había arrancado de Parque del Este a Chuao, que ya iban seis muertos y cualquier cantidad de heridos.

El primer disparo, el primer herido en Puente Llaguno fue después de la 1 de la tarde.