Jueves, 09 de abril de 2009
Un Artículo que traerá roncha
Por: Jorge Mier Hoffman

Este es un escrito privado para los integrantes del Foro Bolivariano, tribuna increíble del debate ideológico, de posturas políticas, drenaje de frustraciones, de arrecheras, de confrontación y un lobby para la amistad, donde la confrontación y la diatriba, más que diferenciarnos en bandos irreconciliables, nos han unido en un Ideal Nacional de progreso y prosperidad Latinoamericano, que busca la “felicidad” de nuestros conciudadanos, como un modelo de gobierno que nos dejó escrito el más grande de todos los hombres: Simón Bolívar el Libertador.


“El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”

Quizás le parecerá extraño el planteamiento que hago en este escrito con este título cismático que llama a la reflexión, tomando en cuenta la figura de Francisco de Miranda con su indiscutible proyección internacional, puesto que su nombre está escrito bajo el Arco del Triunfo en París para orgullo de los venezolanos.

ANTECEDENTES:

La ideología nacionalista constituye la única fuerza imbatible en las luchas sociales, por cuanto ella se constituye en el ombligo umbilical que conecta al individuo con el suelo patrio. Es lo que ha logrado la religión para adoctrinar a los pueblos, al conectar al hombre con el cielo, y lo que logró el Libertador Simón Bolívar, cuando convirtió a un pueblo sumiso e indefenso, en una fuerza imbatible y arrolladora que liberó al continente del yugo español.

La luchas revolucionarias en nuestro continente siempre estuvieron destinadas al fracaso, cuando intentaban abrirse campo en los miserables caseríos, enarbolando las banderas del modelo político de Carlos Marx, y de otras corrientes socialistas que surgieron más allá de nuestras fronteras continentales, en especial en Alemania, Rusia y China, sin que por ello estemos sopesando las corrientes humanistas de su contenido teórico práctico, en el contexto social de los pueblos; se trata simplemente de reconocer, que los movimientos subversivos lograron su cometido cuando mostraron los símbolos bolivarianos en su lucha por la justicia de los pueblos. El mejor ejemplo lo constituye el M-19 de Colombia, que para lograr su objetivo revolucionario, ingresó a la Quinta de Bolívar en Bogotá para robar su espada, la cual se convirtió en un himno revolucionario que decía: “La espada de Bolívar por América Latina”, y por 17 años estuvo en manos de los movimientos revolucionarios de todo el Continente, desde Sendero Luminoso en el Perú hasta los Zapatista en México.

Por 169 años la llama revolucionaria de Bolívar estuvo apagada en la conciencia venezolana, salvo algunos momentos de lucidez, cuando algún magistrado de la República invocaba los Pensamientos de Simón Bolívar, y con ello enardecía el sentimiento patrio convertido en bandera de revolución; fue el caso del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, cuando en el 4 de febrero de 1992 despertó el sentimiento bolivariano convertido en una sonada militar, luego en un movimiento subversivo llamado Movimiento Bolivariano 200 y finalmente en un partido político denominado Movimiento Quinta República, que lo llevó a la Presidencia en 1999.

Desde entonces el Ideal Bolivariano inscrito en la Constitución como una Doctrina Bolivariana, ha venido reinando como una corriente ideológica de arraigo nacional, que extiende sus tentáculos revolucionarios por todo el continente, aglutinando una serie de países afines con el Ideal de Simón Bolívar.

SITUACION ACTUAL

Ante la solidez de una Doctrina Bolivariana imbatible frente al imperialismo esclavizante y avasallador, luego que el imperialismo probó todas las armas para su destrucción, la nueva estrategia que está siendo infiltrada, no es el de destruir el ideal Bolivariano, que ha demostrado ser imbatible, sino sustituirlo por otro acorde con la corriente capitalista del desarrollo imperialista que reclama el Nuevo Orden Mundial.

¡¡¡De allí el nombre de este artículo!!!

Desde hace algún tiempo vengo denunciando una estrategia concertada inteligentemente para desconectarnos del suelo patrio, mediante la hipnosis capitalista del neoliberalismo salvaje que nos importan en valores culturales: música, cine y televisión, que sensibilizan principalmente a las nuevas generaciones, herederos de la gloria de Bolívar. Puesto que Simón Bolívar incomoda por su Ideal Bolivariano inflexible e incorruptible, éste debe ser destronado del sitial predominante que ha tenido en esto diez años… ¿Pero todo pueblo necesita un héroe? Es allí donde surge la figura de Miranda con su trayectoria ególatra, parsimoniosa, egoísta y personalista, para sustituir al Libertador.

¿Por qué Miranda? Porque fue amigo de los norteamericanos; luchó junto a Washington y Jefferson; porque creía en el absolutismo inglés y sobre todo, porque fue enemigo de Simón Bolívar, quien lo denunció a Monteverde y lo entregó en calidad de prisionero para morir en La Carraca en Cádiz España
Miranda es la visión de la globalización y el libre comercio cuando vislumbró la “Colombeia” como una gran nación de naciones que se extendían desde el Río Misisipi hasta cabo de Hornos, gobernados por virreyes al estilo de los incas. En fin, Miranda es el arquetipo perfecto de la antirevolución para sustituir el Ideal Bolivariano que es la llama que alimenta esta revolución continental.
Es un hecho extremadamente grave y que el gobierno, sin darse cuenta, está siendo arrastrado por la corriente “Mirandina”; de hecho, desde que se creó el Fondo del Cine Venezolano ya van dos películas de Miranda y ni una de Bolívar; la Academia Nacional de la Historia ha realizado varias exposiciones pictórica de los rostros de Miranda donde siempre se presenta arrogante, imponente y valiente, mientras que las muestras que se están haciendo de Bolívar es con el clásico rostro de la muerte, el fracaso y la enfermedad; además, ya se proyecta el Parque Miranda con una inversión mil millonaria para honrar su grandeza en un Parque temático en el anterior parque del Este, que se encargará de adoctrinar la “nueva corriente mirandina”, mientras que la Cátedra Bolivariana, que hasta ayer se organizaba en las escuelas, sorpresivamente fue eliminada por instrucciones del Ministerio de Educación.
Y en esta estrategia de borrar la memoria Bolivariana, la Academia Nacional de la Historia, como instigadora del macabro plan, ha emprendido una jornada ofensiva con foros, conferencias, trabajos cinematográficos y la impresión semanal de una Revista de Historia que desapareció de sus publicaciones el tema “Bolívar” para presentar a Páez y a Miranda como los verdaderos héroes de la Patria.

REFLEXIONES

Dejo a la consideración de este importante Foro la evaluación personal que cada uno de ustedes hagan sobre este tema, con la intención de que debatamos el punto dentro de una óptica crítica y constructiva, ante la amenaza que significaría para el proceso quitar del escenario a Simón Bolívar, tal cual ya se hizo con la creación de PSUV sin sus siglas ni colores característicos del Bolivarianismo, puesto que esta sería la cuenta regresiva de esta revolución.

Someto ante el Foro retomar el modelo de la Sociedad Patriótica que, a modo de Círculos Bolivarianos, penetre los círculos de intelectuales y haga presencia en los medios de comunicación, para despertar el ideal Bolivariano, como la fuerza coercitiva de nuestro ideal nacionalista, capaz de unir al gobierno y la oposición en una mesa de concertación de intereses nacionales.