Lunes, 16 de marzo de 2009
Chávez se solidariza con Ordóñez tras abucheos de derechistas mayameros
ESPN y AP

«Esos son los que no tienen Patria. Nosotros cada vez tenemos más Patria y estamos cada vez más orgullosos de nuestros deportistas, de todos los deportes», dijo el Presidente sobre los ataques del público mayamero al grandeliga venezolano.


El Presidente Hugo Chávez envió este domingo su apoyo a Magglio Ordóñez y a la selección venezolana de beisbol, ello tras los abucheos que un grupo de venezolanos residentes en Miami, a quienes calificó de «apátridas» y de «venezolanos que ya no son venezolanos», emitieron contra el grandeliga venezolano.

«Esos son los que no tienen Patria. Nosotros cada vez tenemos más Patria y estamos cada vez más orgullosos de nuestros deportistas, de todos los deportes. De nuestras grandes estrellas. Venezuela se convertirá en potencia pesquera, potencia económica y potencia deportiva», aseguró Chávez.

Tal y como ocurrió en Toronto en la primera ronda, fanáticos venezolanos de derecha abuchearon a Ordóñez cuando fue anunciada la alineación y luego en sus tres turnos al bate contra Holanda. En su última oportunidad, en la séptima entrada, Ordóñez falló con rodado a la tercera base y fue sustituido a la defensa luego de un incidente, en el que algunos de sus compañeros, entre ellos Miguel Cabrera, le reclamaron al público por el incesante hostigamiento.

Chávez resaltó el «grado de irracionalidad y de odio» de este grupo de habitantes de Miami. «Esto da pena ajena (…) Esto no se había visto nunca antes», dijo relatando que ni siquiera los cubanos que viven en Miami, que son adversarios o enemigos de la revolución cubana, han hecho algo parecido. «Ellos van y aplauden el equipo cubano» y no lo abuchean. «Pero los mayameros venezolano no. ¿No ves que han perdido todo vestigio de Patria? Bueno, no todos».

Añadió Chávez: «Da vergüenza. Son venezolanos que ya no son venezolanos. Para ser llanero, no basta nacer en el llano, ¡hay que amar al llano! Igual, para ser venezolano no basta con nacer en Venezuela, ¡hay que amar a esta Patria, sentirla! Su historia, su leyenda, su heroismo, su grandeza».

«De aquí un saludo a Magglio, un muchacho venezolano, un hombre integral, un venezolano integral, un ser humano especial, humilde», dijo Chávez. «Envío un saludo de Venezuela a toda nuestra selección; a todos los peloteros de la selección venezolana».

Apoyo de sus compañeros

En una rueda de prensa posterior al partido, los compañeros de Ordóñez le dieron todo su apoyo. «Es bastante triste. Sabemos la calidad y calibre de Magglio y abuchearlo es abuchear a todo el equipo de Venezuela. Magglio no critica a nadie por ser chavista o anti-chavista y hay que respetarlo por haber tenido la disposición de representar a Venezuela», dijo Carlos Silva, pitcher venezolano que se destacó por su excelente actuación este sábado.

Ordóñez, de los Tigres de Detroit, es una de las figuras públicas más notables que apoya al gobierno bolivariano y promociona la política del presidente Chávez en su país. Ha realizado spots publicitarios para la estatal Movilnet, apoyando la campaña de Chávez para la enmienda constitucional y el Metrocable de San Agustín.

El grandeliga fue abucheado sonoramente cuando agotó su primer turno contra Sidney Ponson y los fanáticos cambiaron los abucheos por el grito «¡Chavista!, ¡chavista!» cuando falló con elevado suave a la intermedia para cerrar la primera entrada. Sin embargo, hay que destacar la escasa asistencia al estadio, que ha hecho que algunos cuestionen el éxito comercial del mundial de beisbol.

«Lo que pasó hoy fue muy lamentable. No es justo», dijo el manager Luis Sojo. «Hago un llamado a los fanáticos. Aquí estamos representando un país que está hambriento de un triunfo», agregó.

Los ataques del grupo de derechistas no inmutan a Ordóñez, quien sin embargo ha pegado tres hits en 16 turnos (.187) en los cinco juegos del Clásico Mundial de Béisbol del 2009. «Me abuchean por mi posición política, pero esa no es Venezuela. En Venezuela hay mucha gente que me quiere y sabe que quiero ayudar a mi país a ganar», dijo Ordóñez, quien también recordó en Toronto que las personas que pueden viajar al lugar eran justamente las de mayor poder adquisitivo.

«Antes de venir a este torneo sabía que iba a pasar. Ya nosotros (los venezolanos) estamos acostumbrados a estas cosas, y yo estaba preparado» para los abucheos, expresó Ordóñez. El guardabosque lamentó la reacción del público porque «cuando me pitan a mi, nos están pitando a todos» los jugadores del equipo.

Chávez, amigo de numerosos deportistas

Tras leer un cable de Associated Press donde se reseñó el abucheo, el Presidente venezolano indicó que él es fanático del beisbol y el softbol, y que él alguna vez estuvo jugando con las muchachas de la selección venezolana femenina de softbol, como David Concepción, Róger Cedeño, Francisco El Kid Rodríguez, Magglio, el Potro Álvarez, Víctor Davalillo, Luis Sojo, Miguel Cabrera y muchos otros deportistas venezolanos, con quienes él conoce desde hace tiempo e incluso antes de ser presidente venezolano.

«Antes de la política hay vida, antes de la política yo hice una vida», recordó. «Y cada uno tiene el derecho a pensar sobre la política, la vida, la cultura» como quiera. Chávez se lamentó de la actitud de estos habitantes de Miami, sede de una numerosa comunidad en gran parte compuesta por opositores a las políticas del líder socialista venezolano.

Les recomendó a estas personas que «no se dejen envenenar. Apenas les nombran a Chávez les da un preinfarto», dijo, incluso burlándose de afirmaciones de medios privados, como que el actor estadounidense Sean Penn había comprado el Oscar con dinero entregado por el presidente venezolano.

Sin embargo, Chávez también resaltó que otros venezolanos y estuvieron en el estado resaltaron su desacuerdo con lo ocurrido. «A mi me parece injusto, porque él está jugando por Venezuela», comentó a AP Víctor Alvarado, un venezolano residente en México que viajó a Miami para ver los partidos del Clásico y que estaba acompañado por su madre y su padre, todos vestidos con camisetas de la selección sudamericana. «No estoy de acuerdo con los abucheos», coincidió Gustavo Bernal, un venezolano que viajó desde Barquisimeto al torneo.

Banderas de siete estrellas y algunas al revés resaltaban en el estadio estadounidense.

A continuación, el cable de AP.

Los abucheos comenzaron desde la presentación de las alineaciones: un sonoro «¡buuuu!» de una tribuna compuesta en su gran mayoría por fanáticos venezolanos en el Dolphin Stadium de Miami.

Paradójicamente, el jugador que era presentado no era de Holanda, el rival de turno de Venezuela el sábado en el inicio de la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol. Se trataba del jardinero venezolano Magglio Ordóñez, una de las máximas estrellas del equipo vinotinto que compite en el torneo.
Como suele suceder, la política se mezcló con el deporte y el motivo para los abucheos a Ordóñez es su simpatía con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

«Antes de venir a este torneo sabía que iba a pasar… ya nosotros (los venezolanos) estamos acostumbrados a estas cosas, y yo estaba preparado» para los abucheos, expresó Ordóñez, quien participó en una reciente campaña política con Chávez.
El guardabosque lamentó la reacción del público porque «cuando me pitan a mi, nos están pitando a todos» los jugadores del equipo.

«En vez de prestarle atención al juego, están pendientes a que yo me ponche», agregó el toletero. «Me siento muy avergonzado por todos los abucheos de los venezolanos».
El coro de abucheos y de gritos de «¡chavista, chavista!» acompañaron a Ordóñez en todos sus turnos al bate, y cuando abanicó en el cuarto inning el público venezolano lo celebró como si se tratara de un jonrón.

El fue el acoso a Ordóñez, campeón de bateo de la Liga Americana en el 2007, que el manager venezolano Luis Sojo lo sacó del partido antes de comenzar el octavo inning.

El público aplaudió su salida.

Su compañero Miguel Cabrera, que conectó un jonrón en el triunfo, dijo que todo el plantel apoya a Ordóñez.
«No me gusta. Somos parte de un país, somos Venezuela», señaló Cabrera, compañero de Ordóñez con los Tigres de Detroit. «Le dijimos ‘quédate tranquilo’. Uno no puede mezclar la política con la pelota, con el deporte».

El público ciertamente lo hizo y dejó muy claro su sentir cada vez que Ordóñez se paró en el plato.
«¡Por mi que lo boten!», exclamó Simon Azlak, un joven venezolano residente en Miami que observaba el partido acompañado por varios amigos.

Miami es sede de una numerosa comunidad venezolana, en gran parte compuesta por personas opuestas a las políticas de Chávez. «Que lo expulsen de Grandes Ligas», agregó Alex Regulo, uno de sus amigos que también vive en Miami. «No lo queremos ver más», sentenció otro amigo Juan Rangel.

Sin embargo, algunos fanáticos venezolanos se expresaron molestos por la reacción de sus compatriotas hacia Ordóñez. «A mi me parece injusto, porque él está jugando por Venezuela», comentó Víctor Alvarado, un venezolano residente en México que viajó a Miami para ver los partidos del Clásico y que estaba acompañado por su madre y su padre, todos vestidos con camisetas de la selección sudamericana.

«No estoy de acuerdo con los abucheos», coincidió Gustavo Bernal, un venezolano que viajó desde Barquisimeto al torneo.