Jueves, 12 de marzo de 2009
Cuba: Mi Revolución
Por: Joro Masfra Marco

Cubano, de 26 años, viviendo y trabajando en Cuba. Quiero defender mi Revolución. Se discute en todos lados para dónde vamos, en las esquinas y las guaguas. Nadie sabe responder. Queremos saber.


Yo nací en 1983. Vivo en Cuba. He salido del país y he regresado porque soy cubano, patriota, revolucionario. Mi abuelo murió en un atentado terrorista. Sufrí el Período Especial a la luz de una “chismosa” y desayunando tizanas de hierbabuena. Uno de los días más valiosos de mi vida fue cuando me dieron el carnet de la UJC. Estudié en la Lenin y pasé el servicio. Fui Secretario Político Ideológico de una Facultad en la Universidad de la Habana. Soy trabajador.

Defiendo la Revolución.

La sufro.

Gasto horas de mi vida defendiéndola en foros de Internet y en las colas de la bodega. Nadie me obliga. Solo la necesidad de defender, de proteger algo que considero lindo, que considero necesario. Tengo esperanzas. Cada día quedan menos como yo.

No en el noticiero. A mi alrededor.

De los que estudiaron en mi aula se han ido uno de cada cinco, todavía quedan más que quieren partir. De la universidad son más los ausentes. Se van porque no les importa nada. Sus sueños no son más nuestros sueños. Cuba no les va a cumplir sus expectativas y lo saben. No quieren más libertad, ni más democracia. He hablado con ellos y eso no les importa. Todavía se dicen comunistas y revolucionarios pero viven en Suiza. Quieren posibilidades. Quieren la posibilidad de una casa, la posibilidad de un auto, la posibilidad de con dinero resolver todos sus problemas. En Cuba no pueden. No puedo. Y tengo miedo porque a medida que pasa el tiempo, ya son 26 años, cada día estas cosas me importan más.

Una casa, un apartamento, aunque sea en Alamar. ¿Cómo obtenerlo? De manera legal, sin problemas, sin remordimientos.

Defiendo la revolución. Veo en nuestro proyecto el potencial para resolver los problemas de la Humanidad Dolida del Sur. Pero no sé para dónde vamos.

Quiero saber.

¿Qué pasa con el futuro?

Quiero luchar.

Me imagino que nunca seré Diputado a la Asamblea Nacional. Mucho menos del Consejo de Estado. ¿Qué pasa allí? ¿Qué están haciendo si dos de ellos (¿tres, cuatro?), de los más jóvenes, de los que más confianza y seguridad inspiraban, se han ido? Indignos. Fuerte palabra. ¿Dónde queda mi futuro?

Escribo esto y quiero llorar.

Mis lágrimas no saldrán del cuarto y seguiré defendiendo la Revolución. Una Revolución que es tan mía como del que se llenó las barbas de pólvora. Estoy dispuesto a combatir también. Es el futuro de mis hijos que no nacen todavía. Pero no jueguen conmigo. No jueguen con los que tenemos fe y confianza y sabemos que vamos a triunfar.

Porque vamos a triunfar.

Patria o Muerte.