Martes, 10 de marzo de 2009
UCRANIA: UNA FALSIFICACIÓN AL SERVICIO DE LA POLÍTICA
Fuente: The Voice of Russia

En Sevastópol, se armó un escándalo provocado por la exposición sobre el hambre de los años 30 del siglo pasado, organizada por el Servicio de Seguridad de Ucrania.


Muchos investigadores vinculan aquellos acontecimientos con la apresurada industrialización del país, obra del poder soviético. Así como con las reformas económicas, en particular con la colectivización violenta en el campo que llevó a la reducción de la producción agrícola y a las malas cosechas en fines de los años 20 e inicios de los 30. Según ciertos datos, entonces fallecieron unos 10 millones de personas. He aquí lo que dice al respecto Vladimir Kazarin, representante de la administración de Sevastópol y jefe de cátedra de la Universidad Nacional de Taurida.

Este infortunio afecto nos solo a Ucrania sino también a la Federación de Rusia, a varias repúblicas de Asia Central, al Cáucaso del Norte. Golpeó muy fuertemente el curso bajo del Volga. Estamos enterados de esta desgracia. En este sentido, creo, debemos estar agradecidos a los tiempos novísimos de nuestra historia común que nos devolvió esta memoria. No se debe comprobarnos que hace unos 15 a 20 años este tema estaba cerrado.

Sin embargo, en Ucrania, sobre todo después del año 2005 las autoridades tratan de dar a la tragedia de los años 30 un rasgo nacional. Según declaraciones de políticos ucranianos, incluido el presidente Yúschenko, y publicaciones de los medios de información estatales, el hambre tenía prácticamente el carácter antiucraniano. De ahí que este azote sea tratado como genocidio premeditado contra la población ucraniana con la muerte de varios millones de ucranianos.

Por cierto que no se presentan pruebas. Y si no las hay, se debe inventarlas. A todas luces, los organizadores de la exposición se guiaban por este principio. Y no tardaron en presentar los “correspondientes documentos”. Pero, metieron la pata. Las fotografías del “genocidio contra ucranianos” resultaron falsificadas. Como declaró el diputado al Consejo Urbano de Sevastópol Andrey Merkúlov, las fotos presentadas por el Servicio de Seguridad de Ucrania nada tiene que ver con esta república. Dos de ellas, por ejemplo, fueron tomadas en los años 20 durante la hambruna en la región del Volga y cuatro otras, hechas por los años 30 durante la “gran depresión” en EEUU. Estas fotografías se usaron porque se inscribían en el contexto de los esfuerzos de la gente que especula con la hambruna y la “responsabilidad” de Rusia por la misma como legataria de la URSS.

El fin justifica los medios. Esta consigna fue formulada por Ignacio de Loyola, jefe de la Orden de los Jesuitas. Hoy día, lo enarbolan los nacionalistas ucranianos.