Lunes, 09 de marzo de 2009
LA MIOPE POLÍTICA DE LA UE

El viceministro de Exteriores Gregory Karasin definió, en entrevista para el periódico IZVESTYA, de “presión política burda” los ataques contra Bielorrusia del ministro de Exteriores de la R. Checa Karen Shvarzenberg.


El incidente ocurrió a fines de febrero, en una reunión del Consejo de la UE. Karen Shvarzenberg dio a entender inequívocamente que, el reconocimiento por Bielorrusia de la independencia de Osetia del Sur y de Abjazia lo ponía “fuera del contexto europeo” y, dificultaría la posible participación del país en el programa de la UE de “Cooperación oriental”.

La situación es escandalosa, pues a Bielorrusia le imponen de hecho condiciones. Su esencia consiste en que, el acercamiento de Bielorrusia a la Europa unificada estaría en dependencia directa de su disposición a renunciar a su derecho a tomar por si solo decisiones en materia de política exterior. Tal postura es incongruente con las normas internacionales universalmente reconocidas y puede ser considerada una acción hostil, estima Alexander Karasaiev, experto del Instituto de Estudios Eslavos y Balcánicos.

-Las decisiones políticas con respecto al reconocimiento o no reconocimiento es un asunto soberano de cada país. Y la práctica de privar a alguien de algún programa o de cierta ayuda si reconoce a un país no es mas que chantaje directo. En este caso, el empleo de medios de presión económica para el logro de objetivos políticos. De otra manera no se puede definir tal conducta.
Es simplemente sorprendente que a tales métodos recurra el representante de un Estado que preside hoy en día la UE. Ello no honra ni a la R. Checa ni a la UE, cuyos representantes aprovechan las ocasiones que sean para enseñar a todos las dudosas reglas de cortesía politiquera euroatlántica.

La política de las imposiciones y las declaraciones ampliamente difundidas de Praga y de Bruselas son incongruentes, lo que tiene su explicación. La UE y EEUU armaron en sus días el régimen de Saakashvili de Georgia y, de esa manera crearon las condiciones para desatar la agresión conocida de agosto pasado contra Osetia del Sur. Resultado de esos trágicos hechos fue la proclamación de la independencia de dos repúblicas del Cáucaso. La UE, al oponerse a que sean reconocidas por otros países intenta no solo respaldar a Georgia, sino que, además, justificar su miope política.