Sábado, 07 de marzo de 2009
LINEAS PARA EL PSUV
Por: José A. Rangel A

Hacer política ahora es gerenciar. Con la revolución bolivariana se acabó la vieja política entreguista. Ahora política es gerenciar las actividades de las instituciones y empresas productivas en función de las necesidades del país y de su pueblo


Hacer política hoy en Venezuela no es inmiscuirse en el trabajo que le da sentido de ser a una institución o a una empresa productiva. No es politizar su actividad.

Hacer política en Venezuela hoy en día, en plena revolución, es contribuir a que las instituciones ejerzan su actividad libre de burocratismo y corrupción. Ni desvían sus objetivos sociales, como ocurre con las empresas arroceras.

En uno de sus programas televisados el presidente Chávez llama a enfrentar la corrupción. Eso es una línea política de trabajo para el colectivo que milita en el PSUV. Es una línea de política general de trabajo que debe hacerse local, hacerse de carne y hueso. Debe organizarse su implementación práctica. Y de igual manera, el trabajo local debe hacerse línea política general.

En otro programa al presidente Chávez se le oyó decir: “¿Por qué no tiene agua aquella señora en su ranchito, que está al lado de una sofisticada cárcel que allí construimos?” Aquí el presidente trata las dos líneas: la general y la local. Las entrecruza, las une, las define, las activa y finalmente da la orientación para la acción revolucionaria. Eso es lo que hay que hacer.

Para hacer lo que el presidente hace, no se puede lograr repitiendo como un loro lo que él dice. Para hacerlo de manera natural y normal, como lo hace Chávez, se requiere estar libre de las bajas pasiones. Estar más bien estimulado por la pasión humanitaria. Esa es la libertad del revolucionario. Y esta es otra línea política a implementar.

La libertad del revolucionario, es el compromiso humano por lo humano. El compromiso por lo humano es sentir el dolor de los demás y querer ayudarlos. Sentir dolor al ver a los demás en la ignorancia, en el sufrimiento, en la pobreza, en la enfermedad y en su miseria.

La política así vista y así tratada no podrá ser jamás politiquería. Es política de altura. Es la política que todos deseamos.

De esta forma la primera línea política para un dirigente del PSUV, es no pertenecerse a sí mismo. Aunque parezca contradictorio, allí está la verdadera y autentica libertad de un revolucionario.

José A. Rangel A. (02032009)

Jarach16@hotmail.com