Sábado, 21 de febrero de 2009
Lo otro
Por: Arnulfo Poyer Márquez

En el principio existía un implemento que no por ello no prosiga entre nosotros. En el principio existía la selección.


En la actualidad, todo el camino del género humano es señal que se eligió una vez; tan igual un hermano islamita afgano que te cae hediondo porque su mujer la tiene bajo cuevas de algodón, estalactitas sus rejillas para el mundo, a la mujer que por necesidad o placer cursa estudios de manoseo en los burdeles para alimentar a sus críos o a su vehemencia, el mismo barrio ocupan, el acecho diario de los monstruos que no permiten se salga de sus estómagos uno solo de los humanos esclavos siglos hace.

Todos ellos y ellas tienen mesías salvadores, avatares, muros, santones, arcanos a qué pegarle su debido caso. Unos más que otros, se creen más que otros.

El mundo no tiene rejillas y menos hediondez, la fealdad es otra cosa. La amistad porque sí, pasión de la paz del mundo es brisa que está por ahí o allá orea las axilas de miríadas de hormigas y el perfume vuela atrapado empero por la luz del atardecer, la nueva mirada espera.

Sabes por qué no se acercan los héroes? …Ya se fueron! Estás solo, el héroe sólo es vitamina A, tal cual el beso de la novia, estímulo de una canción, las curvas de alguna provocadora, a lo mejor virgen, y se llame María, su primogénito Jesús le quedará bien, olé.

Es un regocijo el encuentro con la vitamina, pero tus pasos son tuyos, ¿Cuál es la consigna? Camina bien, o no, ni siquiera camines, ten paz, paz, inquiere qué quieres cada paso no regresa, has de tu paso un canto y de este un haz de amistad y la mirada encontrará dónde posar tus pasos, seguros. Entonces, camina.

Somos desconfiados en tanto tenga el miedo crecido dentro de nosotros la importancia que nos incite a incitarlo. Un yin y yan que no es sino la misma cara del miedo. Lo otro es No pensarlo, no vivirlo, no serlo ¡Paz! Ser de, en, por, para, en ser. Se banaliza la vida entre izquierda y derecha y no deja ser más nada más allá nuestra atención. Luego, la izquierda debe ser otra cosa, a ser la lucha por ser la oposición a lo que llaman derecha.

Hay una conexión con cada ser humano, por ser ello lo más cercano, que las parcelas evitan, peor, prohíben, coexistir como se debiera en tanto lo ingentemente grandiosos que somos, “Individualismo” se las ha señalado, no está mal, el punto es que es Individualismo también lo que las señala, el nudo señalando que es NUDO el problema y nudo se queda. Sísifo se quedó pendejo. Despertar que no somos parcelas requiere eso: Despertar. Tememos despertar. Despertar es la Izquierda.

El diagnóstico en la carencia de derechos, debe continuar acompañado en la observación de carencia de destrezas para asumir lo nuevo de lo que va a ser guía. Un verdadero muro el de la crianza, la alienación, el entorno, espejo de adentro que es lógicamente deteniendo la marcha como se comienza a multiplicar los pasos, otros pasos. Nos quejamos del talión de los judíos y somos el orbe entero un completo talión, y sí, revolución es multiplicar la paz, comenzando por pacificarnos, el desgaste del talión. Al sólo señalar, se continúa la retahíla en el túnel, a la picardía de la retahíla la denominamos creatividad y sólo es tiempo para que otras generaciones florezcan para que el boom desaparezca con su época, y gracias a las migajas de derechos adquiridos que sirvieron de trampolín para las nuevas generaciones, querrán probar decadencia por efecto de malacrianza de mal criados padres. Y mientras tanto el hilo de vida suspendido porque cualquier loco se le ocurra tomar a la terquedad y a la sordera por virtud; es donde toma calor la fuerza de lo que pisamos, el planeta, que también amasa circunstancias, ama a eso de dos patas que le escudriña su epidermis. Que lo peor es que se cree que es el que lo hace todo. Es que en verdad eso de dos patas sobre el planeta parece más bien sarna que inteligencia. Actúa como si se le debiese algo.

Luego al oligarca dale duro. Eres oligarca de privacidades. Mientras más “mi”, “mi”, “tuyo”, más claro crees estar y ese es el mapa donde caminar. Cualquier rama no es el mundo en tu vuelo, en esta se puede, en esta a ver si puedes, en aquella ni sueñes en posarte. Hasta el jardinero riega “sus” matas, y éstas entre sí, más libres, entre otras cosas están en gracias al jardinero, al sol, a la brisa, a la luna, a ustedes bichitos que me visitan, me hurgan, pájaros al amanecer, gracias, gracias. Es que el planeta es un eterno crecer en agradecer, la brisa es su delación, los pájaros dueños de todas las ramas los maestros. Por supuesto, Revolución debe ser desaparición de infinidades de insulserías a cambio de mayores sonrisas, cuánta creatividad a desplegar. No sólo temor, también flojera, y allí vemos al virus: El ejemplo, el mejor de los remedios, ¿qué de lo que hoy es guía puede catalogarse de ejemplo de o para nada?

Ahora bien, la sorpresa de todo no la da el que enciende el pebetero, sino en los juegos, aunque al punto, en el fuego mismo de cada quien, que fluye desde el principio de los tiempos. Ese fuego nace con cada quien, o sea, que lo mejor de todo es que siempre estamos en el principio de los tiempos, esa es la llave del planeta, estamos donde debemos quedar, eliminando al tiempo mismo. Al sentir el rodeo del pañito caliente de que todo comienzo tiene sus errores, se está esquivando el deber, excusándose al mostrarse al público del tiempo vital desplegado, con las pretensiones de no perder nunca el gustito por el poder cuando del deber que se habla, es precisamente no continuar la farsa, la que ocupa lo que llamamos tiempo. Revolución es limpiar el lastre del no amor y entrar en la confianza que da lo otro, pues si toda una circunstancia produce sus circunstancias, qué dejará la del amor, patrón de cuanto posamos y necesitamos. Imposible un cambio si no se tiene el cambio en camino por dentro.

Por suerte, a lo que sí debemos estar agradecidos es que se haya abierto la puerta, bendito sea este momento, pero Revolucionar-se es necesidad de fomentar nuevos parangones, entonces sí veremos un juicio final a todo lo adquirido o lo que denominamos producto de la evolución. Todo una macro estructura es a eso que le teme, evitar que se profundice y se descubra la paz que ofrece una puerta abierta hacia nosotros mismos, por lo que la macro estructura no es sólo imperios del capital, sino los imperitos capitaleros insertos, de lo que lo que llamamos oposición, sólo está a la espera que se debilite el snob para cerrar la puerta, que si viene guerra, que ella filtre tanta gente y fluya nuevamente el error del encasillamiento sobre cementerios en la epidermis del mundo. Entonces no nos quejemos si el planeta deriva en nuestra desaparición física, pues el planeta sí se ama, cada botón de aire respirado te lo muestra sin que te des cuenta.