Lunes, 16 de febrero de 2009
EE.UU- Economía: tentaciones proteccionistas
Por: Roberto Salomón

La Habana,(PL) Los ministros de Finanzas de las siete economías más ricas (G7), concluyen hoy en Roma una reunión de dos días, preocupados por la amenaza de un rebrote de prácticas proteccionistas, particularmente en Estados Unidos.


En medio del temor por un mayor avance de la recesión, que ya afecta al grueso de los países del bloque, los titulares de esa cartera encaran entre los temas de debate la cláusula By American (compre producto estadounidense).

Esta disposición, incluida en la versión preliminar del plan de estímulo económico de la actual administración de esa nación, originó, por su contenido proteccionista, fuerte ojeriza en numerosos países.

Entre estos figuran los principales socios comerciales de Washington.

El secretario norteamericano del Tesoro, Thimothy Geithner, quien asiste a su primera Reunión del G7, deberá responder a las preguntas de sus colegas sobre tal cláusula.

Ella establece el empleo de hierro y acero estadounidenses en las obras públicas que se financiarán con el plan de estímulo, y protege esta industria en el país de la competencia de las foráneas del sector.

Al respecto, el titular de Finanzas japonés, Shoichi Nakagawa, advirtió la víspera en Roma contra el proteccionismo.

Dijo que esta política constituye una tentación en tiempos de crisis, y la calificó de práctica que distorsiona el comercio mundial y de desastre absoluto.

Además de Japón y Canadá, los otros miembros del G7 criticaron a su colega Estados Unidos por esa disposición, la que consideran podría provocar represalias hacia Washington de sus socios comerciales.

Unas 15 naciones, entre ellas Brasil, México y Japón, trasmitieron a la Organización Mundial del Comercio (OMC) su preocupación por el regreso de medidas proteccionistas aplicadas para salvaguardarse de la crisis económica.

El canciller brasileño, Celso Amorim, calificó esa práctica de veneno, más que un remedio, para la actual debacle mundial, y criticó en ese sentido la cláusula «Compre Americano».

Asimismo, esta semana el director general de la OMC, Pascal Lamy, advirtió sobre las consecuencias del proteccionismo, en un informe sobre la actual crisis mundial.

Alertó sobre las dificultades que surgirían si las naciones acuden a medidas que restrinjan o distorsiones el comercio para tratar de proteger a sus empresas, el empleo y los ingresos agrícolas de los efectos de la depresión.

Recordó también que a finales de 2008 en Washington, el G20 (las economías del G7 más las emergentes), recomendó a la Comunidad Internacional abstenerse y no crear nuevos obstáculos al comercio y la inversión.

Hace unos días, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, llamó a resistir a la tentación del proteccionismo, en todas sus formas, tanto hacia el exterior como al interior.

También la Organización Internacional de Empleadores advirtió sobre la importancia de no caer en esa tendencia.

A su vez, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva censuró el proteccionismo comercial de los Estados ricos y defendió la integración Sur-Sur.

El mandatario brasileño ha criticado el elevado monto monetario entregado por el gobierno estadounidense a sus agricultores, en detrimento de los intereses de quienes laboran en ese sector en el Tercer Mundo.

Por ejemplo, entre 2002 y 2006 esa suma ascendió a cerca de 20 mil millones de dólares y superó la permitida por las reglas del comercio internacional.

Ante las protestas suscitadas por la cláusula en cuestión, Washington ha dicho últimamente que no apoya el proteccionismo y que adecuará esa disposición a las reglas del intercambio en el planeta.

Cuando naciones claman por evitar esas tendencias aislacionistas, como sucedió en la Gran Depresión de los años 1930, Estados Unidos deberá convencer a sus colegas del G7 y al mundo de la alegada inocuidad de «By American».

rmh/rcg-rs PL-16