Jueves, 12 de febrero de 2009
WASHINGTON Y TEHERÁN BUSCAN LAS VÍAS DEL DIÁLOGO
Fuente: The Voice Oof Russia

Washington y Teherán buscan las vías del diálogo. Detrás del presidente de EEUU, Barack Obama, quien el lunes manifestó la esperanza de que su administración conseguirá elaborar una estrategia que permita entablar negociaciones cara a cara con Teherán, se dieron otras señales.


Una de ellas partió de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien no excluyó la posibilidad de que EEUU y Teherán aprovecharán la posibilidad de tantear las vías de las negociaciones, que conducirá a ambas partes al entendimiento. Otra señal fue la del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad. En su intervención del martes ante los participantes de una manifestación masiva realizada en Teherán con motivo del 30º aniversario de la revolución islámica, ha declarado la disposición de Irán al diálogo con EEUU, pero a condición de la igualdad y el respeto mutuo.

Si prestamos atención al hecho de que ambos países a lo largo de 3 décadas no han tenido contactos directos, ahora se plantea la cuestión de superar este estado anormal –estima la experta del Instituto de Orientalismo, Liudmila Duláguina. “La llegada de la nueva administración pone las relaciones de EEUU e Irán sobre una nueva plataforma. Es indudable de que las relaciones irano-norteamericanas están en un atolladero. Y se requieren determinadas concesiones por ambas partes. Lo importante será la actitud que muestre EEUU frente al desarrollo del programa nuclear de Irán”.

El programa nuclear iraní, en el que la anterior administración estadounidense tendía a ver una orientación militar, es sin duda el principal irritante de las relaciones entre Washington y Teherán. Pero hay otros. Estos tienen que ver con la presencia militar de EEUU en la región, con su afán de controlar el Oriente Próximo, lo cual es inadmisible para Irán.

No obstante, las partes también tienen puntos de contacto. EEUU comprende que sin la asistencia de otros países de la región, ante todo Irán, es imposible dar solución a la situación en Irak. Exactamente lo mismo se puede decir con respecto a Afganistán. Con esos dos países Irán tiene una larga frontera, sin hablar ya de su gran influencia en Irán y en Afganistán.

La normalización de las relaciones norteamericano-iraníes permitiría poner en marcha el potencial mediador y pacificador de Teherán en esos “puntos calientes”. Dicha circunstancia fue destacada repetidas veces por la diplomacia rusa, que insta a Washington y a Teherán al diálogo directo, capaz de conducir a una solución de la crisis en la región.