Jueves, 12 de febrero de 2009
Febrero en la revolución bolivariana
Por: Ángel Guerra Cabrera

Cubadebate

En virtud de su compromiso con los humildes y su inspiración bolivariana, Chávez ha gobernado bajo la arremetida constante del imperialismo y la oligarquía, que hace más meritorias las conquistas logradas en su mandato.


Los avances en educación, cultura, salud, infraestructura, industrialización, reducción de la pobreza, elevación del salario, seguridad social, derechos políticos de los trabajadores, campesinos, jóvenes, mujeres y ciudadanía en general, incluyendo a los opositores, superan lo conseguido por todos los gobiernos anteriores y se colocan a la vanguardia en América Latina. También en la transferencia de poder al pueblo, que cobra vida en los consejos populares, mesas técnicas, cooperativas, empresas socialistas, microempresas y en la autoestima, conciencia política y visión del mundo alcanzada por la población.

Venezuela es hoy uno de los países líderes de la lucha por la liberación, la democracia y el socialismo en nuestra región y en el mundo. La digna ruptura de relaciones diplomáticas con la pandilla sionista en respuesta al genocidio en Gaza es consecuente con su política exterior internacionalista, animada por la solidaridad activa, no sólo con los pueblos de América Latina sino con todos los que luchan y sufren en cualquier parte. Es ridícula la acusación de antisemitismo a Caracas, inserta en la colosal campaña mediática y los planes golpistas de quienes se horrorizan con la victoria del Sí en el referendo del domingo próximo. Esta victoria entregaría a la ciudadanía el derecho a la reelección continua de los funcionarios que hayan hecho bien su trabajo. Unido al derecho a la revocación, significaría un gran salto civilizatorio. Lograría, además, una conquista histórica: que únicamente el pueblo decida hasta cuándo Chávez empuñará el timón de la nave.