Miércoles, 11 de febrero de 2009
LA TERCERA CONCIENCIA
Por: José A. Rangel A.

Cada vez que hay elecciones, la abstención es un fenómeno inexplicable. Se piensa que es un capricho de la gente o una casualidad. Muy pocos consideran que detrás de la abstención pueda haber algo más.


Podríamos pensar que en una elección, como por ejemplo las presidenciales del 1993, la abstención sumaba 3. 859.579, de una población electoral de 9. 689. 795, el 40% de los electorales no votaron.
En esta cifra se mueve una fuerza, una conciencia. Si dos son los que se enfrentan, la abstención podría considerarse una tercera fuerza o para hablar con más propiedad, una tercera conciencia.

En el referéndum consultivo del 25 de abril del años 1999, la población electorales de 11.022.031 votantes. La abstención sumó 6.537.304, casi el 60% de los electores no votaron.

Esta tercera conciencia está entre las dos conciencias que contienden ideológicamente. Por ejemplo entre el NO y el SI, las dos fuerzas claras y por lo tanto dos conciencias en oposición, se hallaría la tercera conciencia.

Esta tercera conciencia puede estar de acuerdo con uno de los polos y éste ganará. Pero puede suceder que se manifieste como abstención y este hecho favorecerá a uno de los contendientes. Como lo sucedido en las votaciones para la reforma de la constitución en diciembre del 2007. Esta abstención favoreció a la oposición.

Siempre esta tercera conciencia tendrá el papel primordial de darle el triunfo a uno de los polos en contradicción. Ese es su papel.

Esta tercera fuerza tiene existencia real en las cosas y en los fenómenos. Parece estar oculta, existe pero es indefinible a nuestra mente científica. Pareciera que esta fuerza neutra se conforma de las partes contendientes, resolviendo la contradicción.

Los científicos sociales y de otras disciplinas no ven la importancia de esta tercera fuerza neutra en los distintos fenómenos sociales y naturales. Ignoran su existencia que decide el ganador de una contradicción.

Ignoramos los hechos, las condiciones, las ideas que se mueve en la abstención, nadie lo conoce. Sabemos de su existencia por los resultados y por las cifras y nada más. Quienes han intentado explicarlo, solo elucubran sin tener nada verdadero. En este modesto artículo se puede anunciar que la tercera fuerza o fuerza neutra que se manifiesta como una tercera conciencia en las elecciones, es producto de una ley universal y absoluta.

Viendo las cualidades muy particulares de esta ley neutra, diremos que fue la que ayudó al Presidente Chávez a asumir la residencia en de la república en el año de 1998.

Veremos si con el trabajo del PSUV y su contraparte, estimulen a que la tercera conciencia favorezca la visión más humana de sociedad que queremos, representada por el SI.

José A. Rangel A. (10/02/09)
jarach16@hotmail.com