Viernes, 30 de Enero de 2009
La inversión social es la meta
Por: Luis Alberto Matos

“¡Pónme el precio del petroleo a Cero! y esta Revolución no se detiene”
Hugo Rafael Chávez Frías


Salvo casos locales específicos, la “agenda” noticiosa opositora, en materia económica, es fácilmente predecible: basta leer la prensa internacional, diarios, revistas y portales de internet del Norte. Horas o días después es repetido en español, incluso con palabras, prosodia y construcción de oraciones no usuales por estas latitudes. ¡Desde allá se los envían previamente traducido!.

Y es que sus opiniones, noticias y comentarios tienen un objetivo: controlar nuevamente el mercado. De allí que insistan en pronosticar una inflación mayor para el 2009. Pero, por supuesto, publicitando sólo las cifras de los últimos diez años, sin compararlas con los períodos anteriores, tratando de demostrar que “aumentó el costo de vida durante el período de Chávez” y enfatizando “el rubro de los alimentos, donde los incrementos mayores afectan al más pobre” ¿Realmente les preocupa la situación de quienes menos tienen?.

Es tanta la influencia internacional que alguien publicó: “decrecerá nuestra economía, ocasionando reducción de inventarios de los comerciantes”, citando fuentes internacionales donde aseguran que “Venezuela tiene la más alta inflación de Latinoamérica”.

Tratan de alarmar a la población en relación a posibles situaciones de desempleo, “ocasionado por descensos en la producción de bienes” y “drástica reducción de la demanda”.

Pero lo que realmente les preocupa es que desde allá les adelantan que “2009 será un mal año para los empresarios privados, agravado por la extensión de la inmovilidad laboral” considerada como “muy perjudicial”.

De hecho, presentan al presupuesto nacional con una “reducción de gastos que afectará la calidad de vida de la población”, especialmente en cuanto a actividades recreativas como “viajar, ir al cine o comer en restaurantes”.

Especulación petrolera
Repiten aquí la matriz de los medios de información norteamericanos según la cual “Chávez prolonga el programa de donación de combustible, a las comunidades pobres de Estados Unidos, con la idea de ganar adeptos para su Enmienda Constitucional”, porque “la caída de los precios del petróleo origina problemas en Venezuela” y “compromete el futuro de la revolución”.

Insisten en difundir la situación energética mundial como muy perjudicial para Venezuela, señalando que “Estados Unidos reducirá su consumo de energía y su dependencia del petróleo venezolano”.

Más aún, afirman que “Chávez mantiene el alto subsidio a la gasolina venezolana, cuyo precio es el más barato del mundo, porque su gobierno es políticamente frágil”.

Predicen que, “a pesar del invierno, el alza en la primera semana del año, el conflicto de Gaza y los esfuerzos de la OPEP al hacer la mayor rebaja de exportaciones de toda su historia, el precio del crudo no se recuperará”.

Intentos divisionistas
Repiten además la idea, publicitada en la prensa internacional, de que la OPEP no logrará incrementar sustancialmente los precios del petróleo porque no ha convencido a los compradores.

Ante la posible reunión de emergencia de la Organización en febrero, para buscar un nuevo recorte en la producción, tratan de buscar divisiones entre sus miembros. Señalan que algunos países de la OPEP, incluyendo Venezuela e Irán, no acatarán el acuerdo y no rebajarán sus cuotas de venta porque necesitan el ingreso petrolero para mantener sus programas sociales.

Igualmente califican a Angola, quien ahora ocupa la Presidencia de la OPEP, “como el competidor de Nigeria en África” y de “clara separación con Arabia Saudita”.

Ejecución presupuestaria
Los venezolanos podemos estar seguros de que, en caso de una necesaria reducción de gastos, la inversión social no será disminuida. Por otra parte y tal como fuera suficientemente aclarado, nó está prevista una devaluación de nuestro signo monetario. Esto encarecería las importaciones, incluyendo los alimentos.

En caso de ser necesaria su utilización, durante este siglo Venezuela ha elevado sus reservas internacionales por encima de los 42 mil millones de dólares.

Más aún, sí todavía se requiriesen ingresos adicionales, para mantener los programas sociales, conviene aclarar que sí hay posibilidades de implementar algún impuesto adicional. ¿Un ejemplo? ¡las transacciones entre cuentas bancarias!.

jaquematos@cantv.net