Jueves, 29 de Enero de 2009
Gas ruso para Europa. Proyecto South Stream
Por: Oleg Mitiáev

RIA Novosti.

La reciente crisis del gas hizo patente la importancia de diversificación de las rutas de suministro de gas a Europa.

Aparte de todo, se pronostica que las necesidades del carburante azul en Europa crecerán considerablemente en los próximos 10 ó 20 años. Para resolver esos problemas, el consorcio ruso Gazprom y el grupo italiano ENI han propuesto construir el gasoducto South Stream (Flujo del Sur) que uniría la costa rusa del mar Negro con Europa Central y del Sur.

Las acrecidas necesidades del gas exigen la diversificación de los suministros

El proyecto South Stream es de gran importancia por la tendencia de crecimiento a largo plazo del consumo de gas en Europa. Según las previsiones más modestas, los suministros de gas a Europa deben aumentar en 70 ó 100 mil millones de metros cúbicos anuales para poder satisfacer la creciente demanda.

El gasoducto South Stream pasará por el fondo del mar Negro (desde la costa rusa en la región de Dzhugbi hasta la costa búlgara en la región de Varna) y por el fondo del mar Adriático (desde la costa griega hasta el sur de Italia).

El tramo terrestre de la cañería deberá cruzar los territorios de Rusia (hasta la costa del mar Negro), Bulgaria, Grecia, Serbia, Hungría, Eslovenia y Austria.

Rusia ya ha firmado con Bulgaria, Grecia, Serbia y Hungría los acuerdos intergubernamentales sobre el tendido del tramo terrestre del gasoducto. Ahora se está concordando el respectivo acuerdo con Eslovenia y se espera poder concertarlo también con Austria.

Si el proyecto South Stream llega a ser realidad, su capacidad total de 31.000 millones de metros cúbicos anuales cubrirá las crecientes necesidades energéticas de la Unión Europea. Además, será ampliada la red europea de transporte de gas, se estrecharán los nexos económicos en Europa y aumentará la flexibilidad del sistema de gas de la UE.

South Stream no sólo permitirá satisfacer las acrecidas demandas de gas en Europa. También fortalecerá la seguridad energética europea mediante la diversificación de las rutas de suministro del carburante e incrementará la seguridad de los suministros a Europa gracias a la nueva y potente ruta de transporte.

Ventajas para los países participantes en el proyecto

El gasoducto South Stream permitirá a los países de Europa del Este y del Sur cubrir sus crecientes necesidades de gas y les traerá ventajas económicas. Por ejemplo, permitirá crear nuevos empleos y obtener ingresos por el tránsito del carburante azul.

Durante la construcción del gasoducto en el territorio de Bulgaria, en su arca pública ingresarán centenares de millones de euros. El tendido de la cañería hará generar nuevos puestos de trabajo y crear una nueva infraestructura incluidos los depósitos subterráneos de gas.

En Serbia, según estimaciones previas, la construcción de gasoducto permitirá crear 100.000 empleos y captará inversiones extranjeras por 2.000 millones de euros. Cada año Serbia cobrará 200 millones como país de tránsito y 100 millones más por los servicios de mantenimiento y control de calidad del tramo.

Hungría es el quinto comprador del gas ruso en el mundo (7,5 mil millones de metros cúbicos anuales) y por ello es un socio muy valioso para el consorcio Gazprom, que estudia construir en el territorio húngaro un depósito subterráneo conjunto con una capacidad de 1.000 millones de metros cúbicos de gas.

Pero no sólo saldrán ganando los países de tránsito. El destino del gasoducto South Stream será un importante nudo de transporte de gas en Austria. Desde aquí, el gas ruso podrá ser enviado hacia los sistemas de transporte de gas de los mayores consumidores europeos: Alemania e Italia.