Domingo, 25 de Enero de 2009
El mundo llama a Obama a levantar bloqueo a Cuba, Miami persiste en su guerra
Por: Patricio Montesinos

Los representantes de la mafia en la Florida han llegado al límite incluso de pedir a Obama que respalde a los denominados opositores fuera y dentro de Cuba
Para Kaos en la Red


La llegada de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos ha originado una gran ola de llamados a la Casa Blanca para que levante definitivamente el cruel y prolongado bloqueo impuesto a Cuba durante medio siglo, mientras la debilitada mafia cubano-americana de Miami persiste, como siempre, en su conducta agresiva contra la isla caribeña.

Mientras casi unánimemente los países del mundo demandan hoy a Obama el fin del cerco económico, comercial y financiero aplicado a la mayor de las Antillas, grupúsculos terroristas, con cada menos influencia en la ciudad norteamericana de Miami, insisten en su empeño de que se mantenga esa fracasada política destinada a ahogar a la mayor de las Antillas y conseguir destruir su Revolución.

Los representantes de la mafia en la Florida han llegado al límite incluso de pedir a Obama que respalde a los denominados opositores fuera y dentro de Cuba, como lo han hecho los sucesivos regímenes de Washington al gobierno de Israel, protagonista de las peores masacres cometidas contra pueblos como el palestino.

En declaraciones recientes a la prensa, esos grupúsculos subrayaron que la ayuda de Estados Unidos a los contrarrevolucionarios en la isla caribeña, “es tan vital como el apoyo que brinda a Israel para alcanzar la paz y la seguridad en el Medio Oriente”

De qué paz y seguridad hablarán los citados terroristas, cuando precisamente miles de palestinos, niños, ancianos mujeres y hombres, han sido asesinados en los últimos días en Gaza por el ejército israelí, con la complicidad del saliente inquilino de la Casa Blanca George W. Bush.

¿Será eso lo que desea para Cuba la cada vez más frágil mafia asentada en Miami?, que dicho sea de paso durante los últimos 50 años ha sido financiada e incitada por las sucesivas administraciones norteamericanas para hacerle la guerra a la nación latinoamericana.

Evidentemente, temen al mismo tiempo que el negocio de la contrarrevolución del que viven hace cinco lustros se les caiga, y además no se conforman con los cientos de millones que han recibido, sino que reclaman tanto dinero como los miles de millones que Estados Unidos ha suministrado a Israel para su sustento y accionar belicista en el Medio Oriente.

Aunque consiguieran su objetivo de seguir siendo amamantados por Washington, de poco les serviría a los terroristas de Miami y a sus escasos mercenarios en Cuba, porque lo cierto es que el mundo se ha levantado, como nunca antes, para exigir de una vez por todas que se ponga fin al ilegal bloqueo norteamericano contra la mayor de las Antillas.

Precisamente, un importante número de presidentes de diferentes países, entre ellos de Brasil, Rusia, China, Panamá, Ecuador y Argentina, han visitado La Habana en los últimos meses y semanas para reiterar su rechazo generalizado al cerco impuesto por Washington a Cuba, y respaldar a la Isla.

Igual sucedió en una “multicumbre” celebrada en diciembre pasado en Brasil, donde 33 naciones latinoamericanas insistieron en demandar a la Casa Blanca que cambie su conducta hostil hacia Cuba.

También en octubre de 2008, 185 naciones de todo el mundo dieron su voto favorable a una nueva Resolución de la Asamblea General de la o­nU, la decimoséptima en igual número de años, que condenó el bloqueo estadounidense contra la mayor de las Antillas.

Está claro que no hay mal que dure 100 años, ni terroristas y mafiosos que puedan resistir el gran peso de la razón.