Viernes, 23 de Enero de 2009
¿Habrá paz en Gaza tras la guerra?
Por: María Appákova

RIA Novosti.

Al momento de analizar las consecuencias de la reciente guerra de Gaza los primeros interrogantes apuntan hacia cuál será el rumbo que seguirá el mundo árabe, o más concretamente, cuál será su elección: ¿romperá las relaciones con Israel y retornará a la confrontación, o continuará el proceso de arreglo político, en particular, apoyará los principios de paz inscritos en la iniciativa de Arabia Saudita aprobada en la cumbre de la Liga Árabe (LA) en 2002.


A favor de renunciar a la iniciativa saudí se manifestaron los países árabes reunidos en una cumbre en la ciudad de Doha, capital de Qatar el pasado 16 de enero. Sin embargo, en esa cumbre no participaron países árabes influyentes en la LA como Egipto y Arabia Saudita, y tampoco asistieron el Secretario General de la LA Amr Moussa y el presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas.

En cambio, en la cumbre de Doha participo el jefe de la oficina política del movimiento islamista Hamas Haled Mashaal y también el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.

Tres días después al foro de Doha, en la cumbre económica celebrada en Kuwait el tema de la guerra de Gaza predominó sobre el resto de los debates, y los líderes árabes proclamaron la necesidad de superar las discrepancias entre ellos.

No obstante, en el segundo día de debates, aparecieron informaciones de que los participantes no pudieron acordar el texto de la declaración final porque no hubo consenso en cuanto a incluir o no la resolución adoptada en Doha.

El punto central de la discusión fue la propuesta de romper las relaciones con

Israel, revocar la iniciativa árabe de paz, y también el asunto sobre quien recibirá la ayuda financiera para la reconstrucción de Gaza, el movimiento Hamas o a la Autoridad Palestina.

¿Y qué piensan en Israel? según encuestas publicadas el día del cese al fuego el 53,1 % de los israelitas consideraron que es necesario continuar y ampliar la operación en Gaza hasta la liquidación total de potencial militar de Hamas.

Según el primer ministro israelí Ehud Olmert, su gobierno logró los objetivos previstos en la operación “Plomo Fundido”, los líderes de Hamas pasaron a la clandestinidad, muchos activistas fueron aniquilados, también fueron destruidos decenas de túneles por donde pasaba el contrabando de armas, se aniquilaron muchos depósitos de armas y el ejército israelí controla el territorio en el enclave desde donde se disparaban los cohetes de fabricación artesanal contra los poblados israelíes.

Además, Israel acordó con Egipto, con países de Europa y Estados Unidos cooperar para impedir el contrabando de armas a Gaza especialmente desde el territorio egipcio.

Esta propuesta, ofrecida por líderes europeos en Jerusalén al día siguiente a la declaración de Olmert sobre el alto al fuego, demuestra que Israel no quedó aislado completamente en la arena internacional a pesar de las fuertes críticas desde que comenzó la guerra en Gaza.

Pero si Israel hubiese continuado la operación militar, la situación podría haber sido otra.

Según pronósticos de los servicios secretos, el movimiento Hamas necesitara sólo unos cuantos meses para restablecer el sistema de túneles utilizados para el tráfico de contrabando a Gaza. Además, Hamas todavía está en condiciones de atacar con misiles los poblados israelíes.

Si el problema del contrabando no se soluciona completamente, los islamistas de Hamas podrán restablecer su potencial militar en tres o cuatro meses.

Esto depende mucho de Egipto y de la postura de los países árabes al momento de decidir su respaldo a Hamas hacia la guerra o hacia la paz.

La situación también depende de la capacidad de Irán de mantener su influencia en la zona.

Y mientras estos interrogantes sigan sin respuesta, Israel puede decir que la operación “plomo fundido” concluyó, y que la guerra continúa.