Miércoles, 21 de Enero de 2009
RUSIA ESPERA CAMBIOS EN LAS RELACIONES CON EEUU

En Washington se ha celebrado hoy la ceremonia de entrega del poder más espectacular y costosa de toda la historia de EEUU. Además, también ha sido un acto histórico, merced a su protagonista: el nuevo presidente Barack Obama, de 44 años, el primer afroamericano en ese cargo, que ha confirmado que los sueños se cumplen.


Tras prestar juramento ante la entusiasmada muchedumbre de conciudadanos, Barack Obama ahora demostrará en la práctica la consigna de su campaña electoral, realizando cambios en los que él mismo confía. Además del inicio de las reformas en materia económica y política social, él ya de hecho ha trasladado a su suegra a la Casa Blanca e incluso consiguió a duras penas el derecho a tener un teléfono móvil para sus necesidades personales. Por lo visto, con ese teléfono el presidente más interactivo de EEUU ahora podrá leer el correo de su sitio oficial Whitgehouse.gov.

Para excluir la más mínima posibilidad de que se produzca alguna situación crítica, los servicios secretos norteamericanos tomaron medidas de seguridad sin precedentes. A lo largo de toda la ceremonia, la primera personalidad del Estado estuvo protegida por un cristal a prueba de balas. Los demás huéspedes del acto contaban con la protección de más de 40 mil personas.

Cerca de dos millones de personas han llegado a Washington para felicitar al nuevo presidente. O sea cuatro veces más que la población de la propia ciudad. La “Obamanía” alcanzó proporciones inauditas. Los vendedores de souvenires venden a montones artículos con símbolos del nuevo presidente de EEUU, lanzando a la vez observaciones mordaces dirigidas a la ya ex administración Bush. Los libros del nuevo jefe de Estado, que salieron en tiradas millonarias durante la campaña electoral, se agotan rápidamente. Y no es de sorprender que el ranking de popularidad de Obama aún antes de su investidura oficial sea del 84%. Ningún dirigente de EEUU aún no gozó de tan enorme popularidad. Sin embargo, la víspera el propio Obama pidió a los electores no cifrar en él esperanzas demasiado grandes. La nueva administración de EEUU ha asumido el poder en una situación nada fácil, entre dos crisis mundiales: la financiera y la de política exterior.

No obstante, Rusia ya se está preparando para cooperar con la nueva administración y espera de EEUU cambios positivos en la política exterior –ha declarado hoy en rueda de prensa en Moscú el jefe de la Cancillería de Rusia, Serguéi Lavrov. “Rusia está dispuesta a cooperar con la nueva administración de EEUU sobre la base de la continuidad de los principios de la Declaración de Sochi, firmada en abril del año pasado. Estos principios mantienen su importancia. Suponen el fomento de las relaciones de asociación y estrecha cooperación allí donde las posturas de las partes coinciden y allí donde divergen. Si estos principios llegan a cristalizarse, pienso que podremos avanzar en nuestras relaciones, en las que ya se han acumulado muchas cosas positivas. Esperamos que los problemas en las relaciones entre Washington y Moscú se resuelvan de forma pragmática, sin la ideologización propia de las anteriores administraciones estadounidenses” –apuntó Serguéi Lavrov.

A propósito, no se excluye un próximo encuentro del presidente ruso con su nuevo homólogo norteamericano. Y es muy posible que los contactos sucesivos entre los dirigentes de ambos países puedan reportar esos mismos cambios en los que todos confiamos.