Martes, 13 de Enero de 2009
AMENAZAS DE EEUU Y SUS ALIADOS, CAUSA DE CRISIS EN TORNO A COREA DEL NORTE E IRÁN
Fuente: The Voice of Russia

Las amenazas de parte de EEUU y de sus aliados son la causa fundamental de la crisis en torno a Corea del Norte.


Pyongyang caracterizó como invectiva contra su seguridad la visita a Seúl del primer ministro de Japón e insiste en la renuncia al arma nuclear tan solo después de normalizarse las relaciones con Washington. Comenta Constantín Garíbov.

La víspera de su encuentro con el primer ministro de Japón Taro Aso con el presidente de Corea del Sur Lee Myung-bak, el Pentágono equipó sus bases situados en la tierra del Sol Saliente con cazas supermodernos y reagrupó sus unidades de choque dislocadas cerca de Seúl. Pyongyang lo recibió como declaración de guerra por EEUU y las conversaciones de hoy entre los dirigentes de Japón y de Core4a del Sur como confabulación contra la seguridad de Corea del Norte. Queda claro que Pyongyang, al trazar su táctica en las consultas del sexteto, teniendo en consideración estos factores. Confirmación de ello es el encuentro de los diplomáticos norcoreanos en Nueva York con los que definirán la política exterior de EEUU en la administración de Barack Obama. Allí se declaró que si se elimina la amenaza nuclear de parte de EEUU y se normalizan las relaciones, la Corea del Norte estará dispuesta a liquidar su arsenal nuclear. El experto del Instituto de Estudios sobre el Extremo Oriente, Constantín Asmólov, estima que ha llegado el momento de la verdad.

Las dos partes deben hacerse una pregunta muy difícil y muy desagradable. Para Corea del Norte: está dispuesta a entregar su arma nuclear, o sea “un pájaro en mano” y un activo garante de su seguridad, a cambio de “un buitre volando”. En este caso, entregar la bomba significaría “perder la cara” ante su población. Para EEUU la pregunta es: ¿está dispuesto a recibir a Corea del Norte no como un régimen odioso que se debe cambiar sino como una socia seria en las consultas? A Washington le será difícil responder positivamente por consideraciones internas, ideológicas, opina Constantín Asmólov.

La crisis en torno a Irán igualmente guarda relación, ante todo, con las relaciones sumamente tensas entre Teherán y Washington que se acentúan debido a las constantes amenazas de “castigar” al régimen iraní y al apoyo al chantaje israelí contra Teherán. Hace días, el ex secretario de defensa de EEUU William Perry, en una conferencia efectuada en el Instituto de la Paz de Washington, reconoció que en “el frente nuclear” ante el presidente electo Barack Obama se plantea una serie de “colosales problemas”. Ninguno de éstos puede ser resuelto en orden unilateral. Es de facto un reconocimiento del fracaso de la diplomacia de Bush en Irán y exhortación a la nueva presidencia a articular los primeros contactos con Teherán. Si se dan estos pasos al encuentro mutuo, se podrá esperar más transparencia del programa nuclear de Irán en el contexto de la mitigación de amenazas washingtonianas.