Lunes, 12 de Enero de 2009
No es con más capitalismo, con más neoliberalismo, con más mercados que se van a solucionar los problemas de América Latina
Por: Oscar Sánchez Serra

oscar.ss@granma.cip.cu

Cuando tuvo en sus manos el título de economía de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil no se fue a una empresa, ni a crear un negocio próspero. Tampoco se lanzó a la piscina especulativa mundial, donde muchos economistas u hombres de finanzas han construido grandes fortunas, dejando en el más negro infortunio a este mundo de inicios del siglo XXI.


Tras graduarse, incluso con una mención especial del tribunal académico, postergó sus sueños de maestría y doctorado para subir 3 600 metros de altura sobre el nivel del mar hasta llegar a la zona de Zumbahua, poblado del cantón Pujilí en la provincia de Cotopaxi. Allí arrimó el hombro a los duros trabajos del campo, fue maestro impartiendo clases de matemáticas elementales y organizó microempresas agrícolas.

Al escucharle decir que aquella fue una de las mejores experiencias de su vida, a nadie puede extrañar que el hoy Presidente Rafael Correa Delgado, suscriba las ideas del socialismo del siglo XXI, que lo defina como la supremacía del ser humano sobre el capital; que declare inmoral e ilegítima la deuda externa de su país, expresando un concepto enarbolado por nuestro Comandante en Jefe hace más de 20 años: nuestros pueblos ya la han pagado muchas veces.

Esa misma modestia y preocupación por su pueblo, por Latinoamérica y con una visible y manifiesta emoción cuando habla de Cuba, presidió la entrevista exclusiva que concediera a Granma, haciendo un alto en el intenso programa de la visita que realizara la pasada semana a nuestro país y que por temas, pudiera resumirse en:

CUBA

La historia ha sido testigo del acercamiento de nuestros pueblos, de unas relaciones excelentes. Tuvimos un presidente, que es el mayor referente para nuestra Revolución Ciudadana, que fue Eloy Alfaro. El exigió a la corona española la independencia de Cuba, incluso estuvo dispuesto a mandar un destacamento de soldados a Cuba. Se conoció con José Martí, hubo intercambio epistolar entre ellos. El padre de uno de nuestros héroes nacionales, Alfredo Calderón, fue cubano. Muchos de nuestros hombres de estado y referentes históricos, Vicente Rocafuerte, Juan Montalvo, vivieron en La Habana o pasaron por ella. Después, en 1959, la Revolución cubana hizo que miráramos a esta tierra con orgullo. Luego las presiones de Estados Unidos condujeron a que rompiéramos relaciones diplomáticas en 1961; pero las relaciones entre pueblos hermanos continuaron.

Desde 1979 cuando se reanudaron, hemos tenido un gran vínculo a todos los niveles, pero con nuestro gobierno se ha profundizado muchísimo más por las coincidencias ideológicas, por las cosas en comunes que tenemos.

SU VISITA

Obviamente esta visita ayuda a fortalecer aún más esas relaciones. Y nuestro deber es sacar cosas concretas, ha habido viajes anteriores, visitas de estado, de presidentes de la República, se firmaron bonitos convenios, pero quedaron en nada, esta vez vamos a cumplir las cosas. Hay áreas donde podemos tener fructíferos intercambios de cooperación, por ejemplo, en el impresionante desarrollo que tiene Cuba en educación, salud y biotecnología.

Hemos sentido un gran aprecio por El Ecuador y por nuestro gobierno, aprecio que es recíproco.

Vivimos momentos muy emocionantes, como el 8 de enero, cuando en el acto donde celebramos el 50 Aniversario de la llegada de Fidel a La Habana, conversé con los familiares de los Cinco Héroes cubanos, presos en Estados Unidos. Yo no sabía que estaban allí, conozco bien ese caso, lo inhumano e injusto de las drásticas condenas. Tuve la inmensa oportunidad frente a sus esposas, madres e hijas, de testimoniarles mi solidaridad y el compromiso de que Ecuador hará todo lo que esté a su alcance para seguir denunciando este caso, presionando para que se corrija esa injusticia.

Imborrable la emoción de compartir con los que asaltaron el Moncada, los que vinieron en el Granma, con los héroes de la caravana de la Libertad, con los familiares del Che, todos allí con el Comandante Raúl Castro… Más que hablarles de algo, fue tan solo transmitirles el orgullo y la admiración que sentimos por ellos, el honor que era conocerlos.

AMÉRICA LATINA HOY EN LO POLÍTICO, SOCIAL Y ECONÓMICO

Insisto en la idea de que América Latina no está viviendo una época de cambios, sino un cambio de época. Si usted compara la América Latina de hoy, sus gobernantes, sus líderes con la América Latina de hace 10 años, la diferencia es enorme. Acuérdese de la América Latina de los Menem, de los Color de Mello, de Fujimori, de los Jorgito Endara en Panamá… hoy tenemos gobiernos más autónomos, más soberanos, más progresistas; los gobiernos neoliberales se derrumbaron como castillos de naipes, por ahí sobreviven unos que otros, pero en general ha habido muchas victorias sucesivas de gobiernos de izquierda.

Eso hace que coincidamos en muchas cosas y como nunca antes se viva una voluntad y un espíritu integrador, pero integración que debemos materializar en hechos concretos, tangibles, en beneficios de nuestros pueblos. En este sentido hay una Latinoamérica más unida, con más coincidencia, con más espíritu integrador y una muestra palpable de eso fue la reunión de Salvador de Bahía, donde Cuba ingresó al Grupo de Río, eso era impensable hace 10 años, había que pedir permiso a cierto poder del Norte.

En lo social creo que falta mucho y no se va a lograr ese mucho mientras sigan los mismos modelos de antes, no es con más capitalismo, con más neoliberalismo, con más mercados que se van a solucionar esas cosas. América Latina necesita un modelo alternativo y en algunos países Ecuador, Paraguay, Bolivia, Venezuela, está tratándose de hacer.

En lo social, lamentablemente, creo que América Latina no ha avanzado mucho, tenemos que avanzar mucho más rápido. Y en lo económico tampoco, todavía tenemos sistemas muy vulnerables, muy dependientes y nos cuesta caro por ejemplo, una crisis que no hemos producido nosotros en la cual no hemos sido autores, ni cómplices, ni nada, somos tal vez de las principales víctimas de esta crisis. Entonces el gran desafío es crear modelos más autónomos, menos vulnerables, un desarrollo verdaderamente endógeno y como parte esencial de esa estrategia ir a una integración regional que nos hace menos vulnerables a factores externos.

Creo que en lo político está cambiando, pero en lo social y económico todavía nos falta muchísimo por andar.

PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN LA REGIÓN

Hay cosas muy buenas que están sucediendo, yo siempre pongo el ejemplo de UNASUR, porque de los intentos de integración es el de mayor universo, es decir, no son solo los países andinos o los países del cono Sur, es toda América del Sur y porque —y tal vez sea lo más importante—, a diferencia de procesos como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) o MERCOSUR, que han estado imbuidos solo en el plano comercial de forma prácticamente excluyente, o sea básicamente haciendo grandes mercados, UNASUR plantea una integración completa en lo social, económico, político, incluso en lo institucional.

Por ejemplo incluye tener ciudadanía regional, tener sistemas de seguridad social comunes, políticas sociales comunes, políticas económicas comunes, estrategias comunes en organismos multilaterales. Ojalá pronto podamos construir esa nueva estructura o arquitectura financiera regional, con un banco de desarrollo, con un fondo de reserva, con una moneda común incluso. Es un intento integracionista que va mucho más allá del plano comercial y eso para América Latina es muy positivo.

ECUADOR FRENTE A LAS ELECCIONES DEL PRÓXIMO ABRIL

Nosotros estamos viendo al enemigo, es lo que siempre digo, se lo he dicho al Comandante Raúl Castro. La burguesía cubana se fue del país, los enemigos están fuera básicamente y muy claramente identificados. En Ecuador, la burguesía se quedó adentro y trata de torpedear todos los procesos de cambio desde adentro, a través de una llamada prensa libre que en verdad es prensa en función de ciertos privilegios e intereses; a través de supuestas cámaras de producción; a través de ciertos sectores de la iglesia; a través de supuestas organizaciones sociales. Nuestro proceso lleva menos de dos años y no se imagina todos los obstáculos y ataques que hemos tenido que enfrentar.

La propia crisis económica de la que hablamos es usada ahora contra el pueblo para inventar todas las falacias y mentiras por parte de esa prensa (que un 80% está contra nosotros), de esas cámaras, de esos grupos pseudosociales. Agarran a alguien que pierde su empleo y le dice que es culpa del gobierno, que lo van a sacar de la pobreza, etc. El panorama es complejo, será difícil, van a hacer lo imposible por desestabilizarnos, lo imposible por hacernos perder las elecciones. Ese es el desafío, pero nuestra respuesta será más democracia. Pondremos nuestros cargos siempre a consideración del pueblo ecuatoriano cuantas veces sea necesario.

Lo que me dice de nuestro alto índice de popularidad es cierto, somos un gobierno con un gran capital político que ha despertado un gran apoyo popular, lo sabemos. Pero no podemos engañarnos, todo eso puede cambiar, no será un proceso fácil. La oligarquía sabe que está siendo derrotada, los grupos de poder saben que están siendo derrotados por sucesivos procesos electorales en Ecuador, y van a poner toda la carne al asador para tratar de desestabilizar al gobierno y hacernos perder las elecciones.

EL CHE EN LA DESPEDIDA

Realmente para mí el Che es algo muy especial. Es un referente, es uno de los grandes hombres que ha dado la humanidad. para nosotros será muy representativo, muy significativo, muy emocionante poder visitar ese mausoleo, momentos antes de partir de Cuba.

¿Qué significa eso? Significa ajustar cuentas con la historia, rendir homenaje a un gigante latinoamericano, pero también significa un símbolo de lo que quiere ser la Revolución Ciudadana en Ecuador, esa clase de sacrificio al extremo, darlo todo por los ideales que nos sostienen, darlo todo por el servicio a los demás, darlo todo por la solidaridad. Así que es también un símbolo y un mensaje de que nuestra Revolución Ciudadana es Alfarista, Bolivariana, pero también Guevarista.