Jueves, 8 de Enero de 2009
Israel: El Estado bastardo condenado a morir tarde o temprano
Por: Níkolas Stolpkin

(Nota del Autor: El siguiente artículo que les presento es la parte de un Todo, para de algún modo no querer cansar al lector. Considero el artículo muy extenso como para que esté dentro de medios que requieren cierta agilidad. No encontré manera alguna para acortar el texto.


Considero que todo lo expuesto debió ser necesario. No acostumbro a escribir por escribir. El texto íntegro lo dejo dentro de mi blog personal http://stolpkin.blogspot.com/)

Introducción

Nubes negras sobre Medio Oriente

El actuar desvergonzado y desproporcionado que está teniendo hoy frente al pueblo palestino el Estado bastardo de Israel, a vista y paciencia de la “comunidad internacional”, es una pésima señal en el horizonte pero que aviva aún más la convicción en el mundo musulmán de que el Estado de Israel debe ser borrado de una vez por todas del mapa, por los medios que sean posibles y necesarios.

Con el inicio de la segunda fase (incursión terrestre sobre Gaza) de su llamada operación “Plomo Sólido”, Israel está cometiendo su mayor error desde su infame fundación. Un error que podría muy bien desencadenar en el inicio de su propia muerte.

La injusticia flagrante y desmedida para con el pueblo heroico palestino, por parte de Israel en complicidad con el imperialismo occidental y sus regímenes colaboradores (Egipto, Arabia Saudita, Jordania), es suficiente combustible para millones de musulmanes que sueñan con ver una Palestina libre. Y ver concentrado todo ese sueño en millones de musulmanes, aviva aún más la esperanza de ver concretado ese sueño, ya que estamos entrando en un momento histórico que podría fácilmente dirigir y concentrar sus energías, en un tiempo no muy lejano, en la supresión del Estado de Israel por su nula disposición de permanecer en paz dentro de la región árabe producto de la naturaleza misma de su ideología sionista, base sobre la cual fue creado el actual Estado bastardo de Israel.

Podría sonarnos un tanto descabellada esa idea, pero la idea es “descabellada” por el solo hecho de resonar dentro de un área que encierra todo lo que llamamos Occidental. Dentro del Medio Oriente esa idea no podría sonar descabellada. Les podría sonar “descabellada” únicamente con los que gustan colaborar con los enemigos del pueblo musulmán.

Quieran o no aceptar algunos, el Estado de Israel es un claro bastión del imperialismo Occidental en tierras árabes, que fue instalado oficialmente en 1948, por sobre todo, con el fuerte rechazo del pueblo palestino y la comunidad árabe.

Entendámoslo bien: Israel está ocupando un territorio que le fue usurpado a Palestina por medio del terror y las armas y las políticas facilitadoras de las potencias dominantes del imperialismo occidental. Y lo que hoy llaman Palestina se trata de dos espacios divididos geográficamente como lo son hoy: Gaza y Cisjordania. O bien llamados Franja de Gaza y Ribera Occidental. ¡¡¡Eso es lo que queda de Palestina!!! Y en la actualidad Gaza está controlada por Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica) y Cisjordania por Al Fatah (Movimiento de Liberación Nacional). El primero se caracteriza por poseer, desde su nacimiento, una línea combativa y realista frente al enemigo sionista y acorde a los principios políticos fundamentales (lucha y resistencia a favor de la causa palestina) que caracterizaron en su tiempo a la propia Al Fatah o a la propia OLP (Organización para la Liberación de Palestina); y el segundo (Al Fatah) por poseer un carácter hoy débil y con políticas de “buena vecindad” con el sucio enemigo histórico sionista (usurpadores y asesinos del pueblo palestino), que no tienen ninguna vergüenza, ante su pueblo, de recibir ayuda israelí.

Desconocemos, aún, cómo habrá de quedar el terreno geopolítico terminada las hostilidades del ejército israelí dentro de la Franja de Gaza. No sabemos si nuevamente Israel logrará ocupar la Franja de Gaza, tal como lo hizo desde la Guerra de los Seis Días (1967) y que se prolongó hasta el año 1994, no sin permanecer asentamientos judíos hasta entrar en escena un plan de retirada unilateral en el 2005

Sin embargo el escenario actual en el Medio Oriente es muy distinto al escenario pos Segunda Guerra Mundial, cuando existían Estados Árabes con alguna, siquiera, capacidad de respuesta concreta frente a la amenaza sionista que representaba el nacimiento de Israel (1948-?) Lo mismo podría decirse con respecto al desarrollo de las comunicaciones. Hoy el flujo de información es muy distinto a la de mediados del siglo XX. Están tan desarrollados que el único obstáculo que debe enfrentar, hoy en día, el flujo de la información, son los fuertes controles ideológicos dominantes pro-capitalistas o pro-sionistas.

Masacre israelí en Gaza

Podría costar a algunos creer que un pueblo, que fue víctima de las atrocidades nazis, como lo es el pueblo judío, hoy en día esté cometiendo barbaridades tan parecidas contra un pueblo que lo único que desea es vivir con dignidad. Sin embargo no debería extrañarnos este comportamiento, ya que las atrocidades judías-sionistas han existido incluso antes de su infame fundación (1948).

22 de Julio 1946 – Voladura del Hotel King David, Jerusalén. Aproximadamente 100 muertos.

9 de Abril 1948 – Masacre en la aldea palestina de Deir Yassin. Unas 300 personas, campesinos de la aldea, son asesinadas sin razón militar alguna.

14 de Octubre de 1953 – Masacre en la aldea jordana de Qibya. Son asesinadas 75 civiles inocentes.

18 de Septiembre 1982 – Masacre en los campamentos palestinos de Sabra y Chatila (Líbano), bajo control israelí. Existe una estimación de 3,500 palestinos asesinados. Ariel Sharon, entonces ministro de Defensa israelí, fue quien dirigió personalmente la “operación”.

Y como bien muchos ya están enterados, una nueva masacre israelí se inició el pasado 27 de Diciembre de 2008. La brutal ofensiva aérea contra el pueblo palestino y sus instituciones gubernamentales y civiles, ha sembrado el terror en la población civil. Niños, jóvenes, ancianos, mujeres y hombres, están siendo masacrados. No existe ningún respeto ni siquiera hacia las mezquitas, todo podría ser perfectamente un blanco para el ejército judío de Israel. De las cifras de “niños, mujeres y ancianos” muertos, pareciera preocuparles más a los “defensores” de los derechos humanos. Todo lo demás pareciera significar un blanco a favor del invasor.

La denominada operación “Plomo Sólido” o “Plomo Fundido”, como se quiera llamar, en su primer día, ha dejado al menos 270 muertos y 700 heridos, según cifras oficiales (1). Nunca antes en la historia una masacre judía, sionista-israelí, había estado tan presente en los medios de información, a pesar, incluso, de que en el mundo Occidental esté predominando la inclinación a favor de la propaganda judía-israelí.

Según las primeras declaraciones del gobierno israelí, se trata de una operación dirigida a poner fin al lanzamiento de cohetes y asestar un “duro golpe” a la organización de resistencia Hamás. Según el primer ministro israelí, Ehud Olmert, la ofensiva aérea sobre territorio palestino se trata de “la primera de varias etapas”. Se señala, además, que toda la operación ha sido aprobada por el gabinete de seguridad israelí, según un comunicado de la oficina de la presidencia. “La operación continúa y se extenderá el tiempo que sea necesario”, asegura el ministro de defensa Ehud Barak. Pero la declaración más tenebrosa la emitió el ministro del interior de Israel, Meir Sheetrit: «El Ejército israelí no debe detener la operación antes de romper la voluntad de los palestinos, de Hamas, de continuar disparando contra Israel» (2).

Obviamente como no pudieron antes con el bloqueo a Gaza “romper la voluntad de los palestinos”, ahora están lanzando esta ofensiva militar desproporcionada y avalada “internacionalmente” y “regionalmente” por la ausencia de medidas concretas dirigidas a detener el abuso israelí.

El bloqueo a Gaza no tenía otro objetivo que estimular algún ánimo de animadversión entre la población hacia Hamás y lograr dividendos políticos que con mucho gusto habría de aprovechar Al Fatah. Pero dicha estrategia sionista resultó ser un “tiro por la culata”. El pueblo palestino siguió apoyando a Hamás; y, al mismo tiempo, a Al Fatah se les comenzaba a ver como colaboradores de Israel, por estar respaldados por Israel y los protagonistas de la escena “internacional” y por ser considerados “válidos” representantes del pueblo palestino.

Se prefirió apoyar a Hamás porque se trataba, y se trata, de una organización que no está doblegada por el Estado sionista de Israel, como sí lo está Al Fatah que ha sido doblegada y responde muy bien a los intereses de los israelíes. Israel necesita sirvientes obedientes, algo que Al Fatah ha venido cumpliendo animadamente luego de su aplastante derrota en las pasadas elecciones parlamentarias de Enero del 2006. La pérdida de terreno popular hizo que abrazara al peor enemigo del pueblo palestino, algo que difícilmente, o si no imposible, se le pueda perdonar.

En estos momentos se está desarrollando la segunda etapa de la ofensiva israelí, iniciada el pasado 03 de Enero. Se trata de la ofensiva terrestre denominada “Arrancar de Raíz”, basada en la “búsqueda de escondrijos de armas y milicianos de Hamás”. Hasta el momento se calculan aproximadamente 700 muertos palestinos y que la propaganda sionista se esmera en restarle dramatismo. Desconocemos hasta cuando habrá de durar toda esta masacre. Así como van las cosas, esta masacre podría superar fácilmente los mil muertos o dos mil muertos.

No hay que ilusionarse con ciertas medidas ajenas a las hostilidades como bien podrían darse. Hay que ver todo lo que sea “alto al fuego” o “acuerdos de paz” con ciertas suspicacias. Los “altos al fuego” son medidas para poder reordenarse y poder acumular fuerzas para después volver a la batalla. Y los “acuerdos de paz”… Primero hay que ver quienes conforman la mesa negociadora. Primordial es involucrar a las partes que hacen parte del conflicto. Involucrar a partes que, al contrario, no hacen parte (como está sucediendo al involucrar al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas), sólo es presagio de que se actuará con parcialidad y su resultado no habrá de traer beneficios para incuestionables involucrados, sino beneficios hacia partes que ambicionan solucionar el conflicto tratando de quitar del camino a los que amenazan su intereses mezquinos.

El pueblo palestino de algún modo reforzará ese espíritu de lucha y resistencia que lo ha caracterizado por décadas y habrá de dar su pleno apoyo y respaldo a los que defienden el derecho a vivir con dignidad en la tierra que les fue arrebatada y a los que defienden, por todas las vías, al pueblo heroico palestino de las humillaciones del Estado terrorista de Israel.

Nunca en la historia más reciente hemos sido testigos de un pueblo tan heroico y tan resuelto como el palestino a recuperar lo arrebatado, que a pesar de las adversidades se niega rotundamente a desaparecer.