Miércoles, 7 de Enero de 2009
UCRANIA PUSO A EUROPA AL BORDE DE UN COLAPSO GASEOSO

Hoy, 7 de enero, casi inmediatamente después de la noticia de que Ucrania cortó el cuarto y último gasoducto por el que el combustible azul de Rusia se enviaba a Europa, se supo que el Presidente ucraniano Víctor Yúschenko exhortó a reanudar el tránsito de gas ruso al Viejo Mundo y a iniciar conversaciones sobre suministro de gas a los consumidores europeos.


La posición de Víctor Yúschenko expuesta en carta al Presidente de Rusia Dmitri Medvedev y al jefe de la Comisión Europea José Manuel Barroso, puede ser calificada de asaz extraña. Pues, la víspera Europa dejó de recibir por completo gas ruso que pasa de tránsito por tierra ucraniana, informó el vicepresidente del Consejo Administrativo de Gazprom Alexander Medvedev.

De esta manera, recalcó Alexander Medvedev, Kíev privó a Gazprom de toda posibilidad de transportar gas a los clientes europeos. Gazprom hace todo lo de él depende para que el suministro continúe por el “corredor del Norte”, o sea por el ducto Yamal-Europa, y por el sistema bielorruso de exportación y no solo en régimen normal sino aprovechando todas nuestras reservas. Pero nuestros esfuerzos no están en grado de compensar lo que hizo Ucrania, al cerrar los ductos de exportación, dijo Alexander Medvedev.

Es más, Ucrania acusa a Gazprom de que no bombee gas a las tuberías, señaló Alexander Medvedev. Cosa muy cínica, pues todo escolar sabe qué pasa si se cierra el tubo por un lado. En este caso falta toda posibilidad de suministrar gas por otro lado. Por lo tanto, toda la responsabilidad por lo ocurrido recae en Ucrania. Como resultado de esta política egoísta e irresponsable de Kíev, muchos países de Europa se encuentran en el umbral de un colapso gaseoso, especialmente peligroso ahora, cuando hacen fuertes heladas.

En relación con esto, en el continente europeo se emite cada vez más frecuentemente la opinión de que la actual crisis del gas puede servir de serio motivo para la construcción de ductos alternativos para el suministro de gas ruso. En particular, del Nord Stream que ligará directamente Rusia y Alemania por el fondo del mar Báltico. Incluso el adversario de este proyecto, el presidente de la cámara baja del Parlamento polaco Bronislaw Komarowski declaró que los problemas del transporte de gas ruso a los consumidores europeos vía Ucrania son capaces de convencer a la UE de que sea necesario reducir al mínimo el número de países de tránsito.