Miércoles, 7 de Enero de 2009
EUROPA VÍCTIMA DEL CHANTAJE “GASEOSO” DE UCRANIA

Europa pasó a ser víctima del chantaje “gaseoso” de Ucrania. Hoy las autoridades ucranianas cerraron el último de los cuatro gasoductos estratégicos por los que el combustible se transporta de los yacimientos rusos a países europeos.


Han quedado totalmente exentos de gas ruso Serbia, Croacia, Bosnia y Macedonia. Se ha reducido considerablemente la cantidad de gas que reciben Hungría, Grecia, Bulgaria, Francia, Italia, Austria, Polonia y otros estados del continente. Desde hoy el gas ruso se bombea a Europa tan solo a través de Turquía y Bielorrusia.

En estas circunstancias la dirección de Gazprom se vio compelida a reaccionar. El jefe del consorcio Alexey Miller en su encuentro del martes con el primer ministro Vladimir Putin dijo que Gazprom no ve sentido de transportar gas hacia la frontera de Rusia con Ucrania en vista de que Kíev corta el suministro hacia los consumidores de Europa Central y Occidental. Esto se hace en violación de los contratos que Ucrania había firmado para el tránsito de combustible y de la Carta Energética europea ratificada por ella.

La discusión de la crítica situación está planeada para el 8 de enero en Bruselas. Al dar recomendaciones a Alexey Miller, Vladimir Putin le pidió que explique detalladamente la posición rusa.

Le pido que tome todos los documentos necesarios, incluidos los contratos. Aquí no hay qué ocultar. No son documentos secretos. Tome asimismo el contrato de tránsito y muéstrelo a los socios europeos. Ucrania no robó gas a Rusia sino a los clientes, ellos son los que lo compraron y lo costearon, recalcó el jefe del gabinete.

En la UE, entretanto, comienzan a comprender que los países del continente son rehenes del juego que hacen los políticos ucranianos y llaman a inferir las conclusiones necesarias. El conocido politólogo alemán Alexander Rahr opina que el conflicto e hoy no tendía lugar si la UE convenciera en su tiempo a Ucrania a crear un consorcio de compañías energéticas de Rusia, Ucrania y la UE, que controlaran colectivamente los ductos que pasan por el territorio ucraniano. En tal caso el Estado ucraniano no tendría posibilidad de acudir a actos tan irresponsables como ahora.

El rotativo Westdeutche Allgemeine Zeitung emite por su parte el parecer de que en la disputa entre Moscú y Kíev la UE debe estar al lado de Rusia.

En esta situación tensa y complicada la idea de la más pronta construcción de gasoductos Nord Stream por el fondo del mar Báltico y South Stream por el fondo del mar Negro adquiere cada vez más partidarios. La puesta en marcha de estas tuberías está en condiciones de proteger a Europa y a los clientes europeos del chantaje de los políticos ucranianos.