Viernes, 2 de Enero de 2009
Presidente celebra 50 años de revolución cubana: “Martí y Bolívar están hoy más juntos que nunca”
YVKE (Patricia Rivas)

El presidente Hugo Chávez reflexionó en su discurso sobre las “fuerzas misteriosas” que han ido “tejiendo” la unión entre los pueblos de Cuba y Venezuela. “Nuestros pueblos ya son uno sólo”, concluyó el presidente, afirmando que “Martí y Bolívar están hoy más juntos que nunca, y ambos tienen que hacer en América todavía”.


El presidente Chávez comenzó dirigiéndose al comandante Ramiro Valdés Menéndez, ex combatiente de la Sierra Maestra, y compañero de Fidel desde el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953:

“En tí, Ramiro, todos nos saludamos este 1 de enero de 2009, este día bonito en el que se cumplen 10 años del inicio del Gobierno Revolucionario Bolivariano, este día de año nuevo lleno de fe en el ser humano, en nosotros mismos, en lo que hemos hecho, en lo que vamos a hacer, lleno de pasión patria y esperanza en un día mejor, juntamos toda esa felicidad para saludar a Fidel, padre de la Revolución cubana, que es madre al mismo tiempo de las revoluciones latinoamericanas”.

“Este día de año nuevo, en estas primeras horas del nuevo año 2009, la Venezuela de Bolívar, la Venezuela que se ha levantado, que extiende sus manos a los pueblos de Nuestra América, no podía dejar pasar la memorable ocasión del 50 Aniversario de la Revolución Madre. Los 50 años de aquel jubiloso día en que tú, Ramiro, al lado del Che, entrabas en La Habana; aquel día en que Fidel, al lado de Raúl, entraba en Santiago de Cuba; en que las columnas revolucionarias del Ejército rebelde tomaban las ciudades, huía el dictador y se levantaba liberada la bandera de Cuba”.

El presidente Chávez dedicó su discurso a reflexionar sobre los caminos paralelos que los pueblos de Cuba y Venezuela han seguido, durante el último siglo, para liberarse del nuevo coloniaje impuesto por los Estados Unidos:

“Uno no sabe, nadie sabrá probablemente, qué fuerzas misteriosas desde hace muchísimos años comenzaron a tejer esta unión entre Cuba y Venezuela, esta marcha conjunta a un mismo paso, a un mismo impulso patrio. Pero lo que sí sabemos es que es largo ya el camino de batallas conjuntas, de construcción conjunta”.

“Para recordar eventos significativos de este camino conjunto, baste recordar que aquel hijo de esta Caracas, cuyas cenizas no aparecieron hasta ahora, que se fue a la Europa a finales del siglo XVIII, y después de haber recorrido, como soldado del rey, Europa y parte de África, un día llegó a Cuba. Y fue precisamente en La Habana donde decidió desertar del Ejército imperial y hacerse revolucionario”.

El presidente recordó cómo se tejió el proyecto de Bolívar y cómo se hundió, sin que él pudiera evitarlo, y citó a José Martí cuando escribió: “¡Qué dolor ser capaz de ver los siglos futuros y estar enclavado en su siglo!”. Chávez trajo al presente la carta dirigida por el Libertador desde Guayaquil en 1829, dirigida a los jefes políticos y militares de las repúblicas latinoamericanas: si no nos llamamos a un orden nuevo, lo que vendrá sobre nosotros, lo que legaremos a la posteridad será un nuevo coloniaje”.

A continuación el presidente se refirió a Martí, como apóstol del proyecto bolivariano, y recordó con gratitud su compromiso con Venezuela: “Deme Venezuela en qué servirla y tendrá en mí a un hijo”, una frase que Chávez volteó en forma de promesa de compromiso con el pueblo de Martí: “Denos Cuba en qué servirla y tendrà en nosotros a un hijo”.

“Martí izó a lo más alto, a lo más sublime, el pensamiento y el legado de Bolívar”, expresó el presidente venezolano, subrayando que Martí “salió, medio siglo después, en defensa de Bolívar. “Lo que él no hizo, sin hacer está hasta hoy”, decía Martí, apóstol de Cuba, de Venezuela, de nuestros pueblos”.

“Esas fuerzas mágicas a las que me refiero continuaron haciendo su labor callada, tejiendo historia, acercando caminos. Hace cien años, por estos días -finales de 1908, comienzos de 1909- barcos de guerra estadounidenses llegaban a La Habana, a La Guaira. La intervención yanqui en Cuba y en Venezuela fue simultánea. Así comenzó el nuevo coloniaje, así comenzó Estados Unidos a concretar la doctrina Monroe: “América para los americanos”.

Relató el presidente Chávez que estas coincidencias fueron descubiertas “una noche larga”, en conversación con Fidel. “Venezuela y Cuba comenzaban a ser convertidas en colonias yanquis. Dos países con una posición geoestratégica envidiable, con grandes riquezas, con raíces profundas. Dos países sobre los que el Imperio no sólo colocó sus ojos de águila, sino que arremetió clavando sus garras de águila imperial”.

Chávez se refirió al año 1958 y a las coincidencias entre los movimientos de liberación de ambos países. “Casi al mismo tiempo cayó el tirano allá, cayó el dictador aquí. Se levantaban los pueblos en una consonancia extraordinaria, en una orquesta mágica”.

La diferencia, recordó el presidente venezolano, es que “aquí no hubo un Fidel, no hubo un Raúl, no hubo un Ramiro. No hubo un liderazgo capaz de entender el momento histórico y conducir al pueblo”. “Y digo esto con infinito respeto a quienes quedaron en el camino, construyendo ese liderazgo. Y lo digo sin respeto a quienes andan por ahí, sangrando por la herida de haberse convertido en saltimbanquis: dividieron las fuerzas, saltaron talanqueras, engañaron al pueblo. Habían hecho el Pacto de Nueva York y vinieron a confundir al pueblo, a dividirlo y a traicionarlo firmando el Pacto de Punto Fijo”.

Con tristeza Chávez rememoró cómo el Estado burgués se implantó en Venezuela, que se convirtió en “colonia subimperial, una especie de virreinato”, y cómo los gobiernos venezolanos conspiraron contra Cuba. “¡Vaya qué ironía!” -exclamó el presidente Chávez- “Fue precisamente el Gobierno de Acción Democrática, encabezado por Rómulo Betancourt, uno de los más activos en esa conspiración contra el pueblo de Cuba”.

“Venezuela se convirtió en plataforma yanqui”, expresó el presidente Chávez en referencia a los 40 años de la IV República, un período en el que los distintos gobiernos “trajeron a los cubanos gusanos, maiameros, y les dieron poder militar y poder policial”, que usaron para torturar y planear crímenes como la voladura del avión de Cubana de Aviación.

“Desde aquí se planificaron golpes de Estado: contra Guyana y su presidente Forbes Burnham, porque era amiga y mantenía lazos de cooperación con Cuba. Desde Venezuela se apoyó la invasión a Grenada. Esta era una base de conspiración de la CIA. Pero nadie debe olvidar que aquí están las cenizas de Bolívar; nadie debe olvidar quiénes somos los venezolanos, qué corre por las venas del pueblo venezolano”.

Hasta que llegó 1989. “Cayò el gobierno sandinista como producto del sabotaje estadounidense. Pero fue para nosotros un duro golpe. Se estremecía la URSS y cayó el gigante. Como que se apagaban las luces. Como que la historia se venía en contra, incluso algunos anunciaban el fin de la Historia”, recordó Chávez, que en ese momento integraba el movimiento clandestino revolucionario que en el seno del Ejército planificaba la rebelión. “Recuerdo que siempre decíamos: cayó Nicaragua, cayó el Muro de Berlín, cayó la URSS, pero ahí está Cuba. Cuba sigue siendo vanguardia de la dignidad de los pueblos de América”.

El presidente Chávez concluyó su alocución volviendo a las conexiones entre el pueblo venezolano y el cubano.

“Aquella indigna situación de ser colonia yanqui permaneció en Cuba desde 1909 hasta 1959. Aquí también, 50 años. Y luego se extendió 40 años más, después de la traición al 23 de Enero en 1958. Noventa años de coloniaje yanqui. Noventa años de estremecimiento de esta casa de nuestros héroes”.

Chávez recordó el día en que Fidel lo acompañó en los actos de investidura como presidente, hace diez años. “Nunca olvidaré el 2 de febrero de 1999. La revolución aquel día iniciaba gobierno. Y aquí estamos hoy: las dos revoluciones, los dos pueblos de la mano. Nuestros pueblos se aman. Nuestros pueblos ya son uno solo. El Imperio que nos acechó y nos acecha terminará siendo tigre de papel, como dijo el camarada Mao Zedong.”.

“Martí y Bolívar están hoy más juntos que nunca. Y ambos tienen que hacer en América todavía. Estamos obligados a seguir luchando, a seguir triunfando, ahora cuando enfrentamos una hecatombe del capitalismo mundial”, concluyó el presidente. “Venezuela está en pie. La Revolución Bolivariana llegó aquí para quedarse. Nosotros llegamos aquí como ustedes llegaron a La Habana, para triunfar. Y juntos triunfaremos”.

Bandera cubana izada en el Panteón Nacional

“Dile a Fidel que a partir de hoy la bandera cubana será izada en este recinto, junto a estas banderas de Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y Panamá”, dijo al comandante Ramiro Valdés, invitado de la República de Cuba.

“Cuba es parte de esta Patria, de esta unión; y vaya qué Cuba. La Cuba de Martí, la Cuba infinita que amamos. Por Cuba lloramos, por Cuba peleamos y por Cuba estamos dispuestos a morir peleando si hubiera que morir peleando por Cuba revolucionaria”, expresó.

Este 1° de enero, cuando los cubanos festejan con júbilo el 50° aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, medio siglo que ha marcado la vida de todo el pueblo cubano, sumido hasta enero de 1959 en la pobreza y la desilusión; el jefe de Estado venezolano consideró que todos “los pueblos de América merecen que su bandera esté aquí (en el Panteón) y ninguno como el pueblo cubano”.