Martes, 30 de dicembre de 2008
Orestes Martí – Manuel Alberto Ramy
Cuba: La Revolución llega a su 50 aniversario (III)
Entrevista a Michel Balivo*

Las Palmas de Gran Canaria – La Habana, Cuba – Caracas, Venezuela. 2008-12-25


P: Cuba se acerca a la celebración del 50 aniversario del triunfo de su Revolución ¿vivió aquel acontecimiento? ¿Cómo lo recuerda?

R: Era muy joven cuando aconteció y lo viví desde Uruguay mi país natal. Lo recuerdo como una ola del agitado mar de aquellos tiempos, muy similares aunque menos acelerados y globales que los de estos tiempos. Viet Nam, los hippies, sus colores y flores, su hagamos el amor y no la guerra.

Mao y la revolución China, Fidel Castro, El Ché Guevara, la electrizante Bahía de cochinos. Las ideas de izquierda estallando en el mundo, en aquellos tiempos todo estudiante era anti yanqui y anti imperialista. Las guerrillas urbanas o suburbanas extendidas por toda América. La posterior represión brutal que sobrevino.
Fue una etapa que irrumpió desarticulando la tranquila y cíclica continuidad de la conciencia colectiva, abriéndola a la interacción global, planetaria, poniendo los fundamentos de la presente estructura económica. Un antes y un después de los años 60. Los eruditos opinaron que no había nada nuevo bajo el sol y que como tantas otras cosas pasaría sin pena ni gloria. Lo que ahora vivimos se encarga de taparles la boca.

P: ¿Qué influencia considera ha tenido la Revolución cubana en su entorno social?

Yo vivo en Venezuela y me gusta resaltar la fuerza de vida que ha proporcionado la revolución cubana a la bolivariana. Gracias a sus doctores, educadores, deportistas, se han hecho posibles la mayoría de las misiones. En especial la de incluir a los discapacitados en el trato de igualdad y darle todo lo necesario para capacitarse a ser ciudadanos protagónicos y participativos. También valoro enormemente el ejemplo de que no todo es dinero y comodidades.
Allí está para quien quiera verlo el testimonio viviente de que para el ser humano la adversidad no es sino una fuerza más a dominar y canalizar en bien del servicio social.

P: ¿Qué opinión le merece el bloqueo norteamericano a Cuba? ¿Aconsejaría a la nueva Administración norteamericana su levantamiento atendiendo al reclamo de la opinión pública internacional, especialmente a los resultados de las votaciones de la ONU?

Creo que ese bloqueo es un contrasentido absoluto y que lo quite o no la nueva administración americana, ya está sucediendo en los hechos. Una cosa es lo que se quiere hacer y otra lo que se puede. Los jóvenes han crecido y ya no hacen caso como antes a los gritos de los mayores. Lo que dadas ciertas circunstancias coyunturales fue posible, no ha de serlo para siempre.

P: ¿Cuáles considera son las “asignaturas pendientes” del proceso revolucionario cubano? ¿Cuáles son sus expectativas de la Revolución cubana en los próximos años?

R: Yo diría que lo que hoy predomina ya no son circunstancias locales. Por tanto si bien la historia cultural y económica de cada grupo humano tiene sus variaciones no son ellas ya las que resaltan, sino las condiciones mayores y colectivas a las que es hoy obligatorio e ineludible dar respuesta.

Esta condición mayor que es de todos conocida y no amerita abundar en detalles, es justamente la que propicia y facilita mecanismos de integración como el Alba, fundada hace cinco años por Cuba y Venezuela y que hoy cuenta ya con 6 integrantes y varios observadores. Entre ellos Rusia, China e Irán.
Hoy más que nunca son imprescindibles modelos alternativos operativos, que posibiliten la complementación y el desarrollo de los países. Ese no puede ser ya un destino nacional y aislado. Por ello creo que más allá de las historias nacionales, que obviamente son el impulso y punto de partida de estas iniciativas, haríamos bien en atender preferentemente a los intentos integradores o marcha conjunta de los pueblos.

Hay muchos que dicen que si fuesen venezolanos votarían por Chávez. Yo digo que el cerco económico a que ha estado sometida Cuba es un accidente histórico, y que cuando te ves obligado por las circunstancias a vivir algún tipo de cautiverio desarrollas características secundarias, sustitutivas, inexistentes en libertad.
Si yo fuese cubano creo que desearía integrarme en libertad al proceso continental y planetario que vive Latinoamérica y el mundo completo, superar y dejar atrás la profunda huella que ese accidente ha dejado en la siquis. El destino de los pueblos es dejar atrás la cultura del temor y la violencia, logrando equilibrar las particularidades con lo esencial y común a todo ser humano. Y no fijarse y eternizarse en un momento histórico.

*Michel Balivo es un intelectual uruguayo que reside en Venezuela y colabora con numerosas publicaciones progresistas a escala mundial .