Lunes, 29 de dicembre de 2008
Bolivia: joven revolución social bajo asedio

La Paz, 29 dic (PL) El Movimiento al Socialismo (MAS) inició hace casi tres años en Bolivia cambios favorables a ciudadanos tradicionalmente marginados, medidas que tropiezan con una derecha dispuesta a todo para recuperar sus privilegios.


La gestión del gobierno encabezado por el presidente Evo Morales consolidó en 2008 algunos proyectos generados en ese período, tales como el bono Juancito Pinto contra la deserción escolar y la renta dignidad para beneficiar a personas de la tercera edad.

También construyó a través del programa “Bolivia cambia, Evo cumple” cientos de aulas, instalaciones deportivas y otras obras destinadas al disfrute de remotas comunidades.

Nuevos caminos, pueblos electrificados, mejoras en la enseñanza, acceso al agua potable y avances en la salud caracterizaron el año a punto de concluir, medidas con una anunciada continuidad en 2009.

Sin embargo, el principal impacto de las transformaciones emprendidas por el MAS lo causó en la opinión pública doméstica y mundial el hecho de liberar del analfabetismo a más de 820 mil bolivianos, logro materializado con la ayuda solidaria de Cuba y Venezuela.

Hemos lanzado una revolución democrática-cultural para solucionar demandas sociales pendientes desde hace cinco siglos, aseguró este fin de semana el vicepresidente de la República, Álvaro García, en un encuentro con campesinos cocaleros del departamento de Cochabamba.

De acuerdo con el dirigente, semejante reto implica cambios profundos y radicales en el sistema político, social y económico, los cuales desafían a una derecha encamarada en el poder durante mucho tiempo y renuente a ceder las ventajas en el implícitas.

Los opositores apuestan por el debilitamiento y el descrédito, aunque ello signifique acudir a actos ilegales y criminales, advirtió García.

Campañas mediáticas, intentos de dividir el país y actos violentos constituyen parte de la respuesta contra la revolución, lanzada desde sectores radicales contrarios a las transformaciones.

Cuando sintieron fracasadas sus maniobras decidieron acudir al golpe cívico prefectural de agosto y septiembre últimos, denunció por su parte el jefe de Estado.

Entonces ciudades de los departamentos de Santa Cruz, Pando, Tarija, Beni y Chuquisaca fueron testigos de asesinatos, asaltos, humillaciones a pobladores indígenas y sabotajes, hechos sellados con saldo de más de 20 muertos y pérdidas materiales estimadas en 200 millones de dólares.

Particularmente sangrienta fue la masacre de al menos 18 campesinos en las poblaciones pandinas de Porvenir y Filadelfia, organizada por el opositor y ahora encarcelado ex prefecto local Leopoldo Fernández.

Según el primer mandatario y líder del MAS, dichas agresiones en lugar de debilitar el proceso de cambio lo fortalecen.

Así sólo logran enseñarnos a nosotros y al pueblo cómo defender con entrega esta revolución, aseveró Morales al rendir cuenta de su gestión, ante movimientos sociales reunidos en Cochabamba.

Según los principales dirigentes del MAS, la nueva Constitución Política del Estado (CPE), sujeta a referendo el próximo 25 de enero, se ha convertido en el frente de batalla para consolidar los avances sociales alcanzados y mirar de cara al futuro en aras de materializar otros.

La Carta Magna garantiza un país multinacional, sin exclusiones, respeta los derechos humanos y defiende el acceso a servicios básicos, entre ellos la salud, la educación, la vivienda, la tierra y el agua, coinciden.

Tenemos la oportunidad histórica de seguir adelante con las transformaciones o de retornar a un pasado oscuro, alertó esta semana el vicepresidente. De acuerdo con García, la consulta representa el momento para que los bolivianos del campo y de la ciudad ratifiquen con el sí el proceso revolucionario iniciado en 2006.

Por su parte, el primer mandatario pidió el apoyo del pueblo en el referendo para perpetuar los triunfos sociales.

Evo es pasajero, es momentáneo, por eso necesitamos la nueva CPE, destacó.

Mientras tanto, la oposición apuesta por el no en las urnas y desarrolla campañas con tal fin.

Su llamado a rechazar el texto promovido por el MAS se basa en el supuesto irrespeto a la autonomías departamentales reflejado en el proyecto, además de señalar que acaba con la propiedad privada.

Son sólo calumnias desesperadas de quienes temen perder sus privilegios de décadas, declaró a Prensa Latina el senador oficialista Antonio Peredo.

El veterano legislador recordó el rechazo de la derecha a proyectos de desarrollo social como la alfabetización y la iniciativa de incorporar al presupuesto 2009 una inversión pública de mil 800 millones de dólares.

Semejante postura es prueba de su tozudez política, apuntó.

lacwmr
PL-2