Jueves, 18 de dicembre de 2008
Viaje de despedida de Bush será un “grato recuerdo” en los países árabes
Por: Ilgar Velizade
(Azerbaiyán)

RIA Novosti. Al menos Irak y Afganistán recordarán por mucho tiempo el viaje de despedida que el presidente estadounidense hizo a estos países.


Lo recordarán no por lo de los zapatos que el periodista iraquí le lanzó a George Bush durante la rueda de prensa en Bagdad, y no por el pordioseo público del presidente afgano Hamid Karzai que ya se ha gastado una millonada de la ayuda norteamericana, sino por lo impotente de la política militar estadounidense ante lo ojos del mundo. Durante el periodo de treinta años y pico después de la guerra de Vietnam nunca se había visto una política norteamericana tan pobre como la que se ve ahora.

La opinión pública de EE.UU. ha recibido una cachetada al ver la millonada de dólares que se gastan mensualmente en las guerras de Irak y de Afganistán ahora que se atraviesa por una crisis financiera mundial y ante el limosneo del presidente afgano. Bueno hubiera sido que estas empresas bélicas se hayan coronado con éxitos, pero éstos, lamentablemente, son contaditos. El hecho de que del escenario político hayan desaparecido el régimen iraquí y el de los talibanes, no impedirá la aparición de semejantes regímenes en esta región en un futuro.

En lugar de un Osama Ben Laden (probablemente refugiado en las montañas afganas) llegaron Al-Zarqawi, muerto ya hace dos años, Abu Ayub al-Marsi y una decena de otros más o menos conocidos líderes extremistas. El terrorismo se ha convertido en una norma de vida en la región y continúa siendo un factor serio que desestabiliza la situación en la mayoría de los países. El acto terrorista en Bombay en este sentido es un reflejo o resonancia de las campañas militares iraquí y afgana, todos ya saben que los soldados norteamericanos no son capaces de luchar ni siquiera con un sólo terrorista.

Incluso el aspecto social de un terrorista en la actualidad ha sufrido cambios. La línea que separa a un iraquí, afgano o palestino, amargado por las condiciones de vida, de un humillado por la presencia militar extranjera, capaz de tirar sus zapatos, que puede pasar a ser de una persona que acata las leyes a ser un delincuente, es tan insignificante que un terrorista potencial puede ser cualquiera casi de la mayoría de la población.

Hoy la población se manifiesta en contra de la presencia norteamericana tirando zapatos; mañana lo hará empuñando las armas.

El periodista iraquí Muntazer al Ziadi que por suerte no acertó con sus zapatos en el presidente norteamericano es hoy un verdadero héroe de las calles musulmanas. En Oriente las personas que se atreven a enfrentarse en contra de los invasores son respetadas en especial. Es así como fue calificada la acción del periodista iraquí. No será sorpresa si empiezan a componer piezas musicales en su honor, o empiezan a vender polos con su retrato, etc.

A propósito, a fines de este año se había planificado la visita de George Bush a los países del Cáucaso del Sur (Armenia, Azerbaiyán, Georgia). Pero el destino ha sido condescendiente con Georgia. Ya será Obama quien explique a los georgianos porque inicialmente les prometieron el ingreso en la OTAN y después lo pensaron; así como a los iraquíes, afganos, palestinos e incluso a sus mismos ciudadanos, porqué las «buenas intenciones no siempre surten resultados deseados».