Lunes, 01 de Diciembre de 2008
¿Esto es una propaganda o una información?

«Henrique Carriles, la cara joven de la oposición venezolana». Así titula (con errores en el apellido, porque en realidad es CAPRILES) el diario colombiano un artículo disponible en su sección internacional.


La primera impresión que surge al leer el titular que el diario colombiano privilegia en su sección Latinaomérica, en la edición digital, es de estar leyendo una propaganda política a favor del personaje. Si se estuviese en medio de una contienda electoral, nada haría dudar que el artículo endulza la imagen del recién elector Gobernador de Miranda, en Venezuela, Enrique Capriles Radonski. El titular en cuestión reza: «Henrique Carriles, la cara joven de la oposición venezolana».

Al parecer, el editor de la nota olvidó revisar (además de toda la información que está en la nota), el nombre del personaje que ensalza. Pues el apellido correcto es CAPRILES, y no CARRILES. Pero podemos entender que son «gajes» del oficio», pequeños errores que cometemos día a día en estas atribuladas redacciones. Lo que no puede comprenderse es que se acepten tantos halagos en tan pocos párrafos en un medio «tan serio».

El artículo logra lo suyo. Dibuja a un político como un sujeto fresco y benevolente por un lado, y recrea por otro a una cosa indiferenciada, malévola y tirana que llaman «chavismo». No se cuestiona aquí la línea editorial de ese medio colombiano, sino la postura relajada con que publica algunas cosas. Echemos un vistazo:

«A sus 36 años, recibirá (Capriles) un estado que fue gobernado por Diosdado Cabello, uno de los pupilos más queridos del presidente Hugo Chávez, y cuyos seguidores se encargaron, a través de protestas y amenazas, de dejarle claro al nuevo gobernador que su llegada no es del todo bienvenida». Me pregunto (nos preguntamos en realidad), ¿Dónde advierte la autora de este texto las «proezas» que su personaje cometió contra los miembros de las misiones en Miranda, los trabajadores de la Gobernación y para usted de contar (si se quiere ampliar esta información, ver noticias relacionadas), apenas supo que ganó en esa entidad?

Sigamos «disfrutando» de este artículo: «(…) también llegó a la primera página de los periódicos cuando se lo apresó en mayo del 2004 y durante los cuatro meses que, encerrado, pagó por su supuesta participación en los destrozos que ocasionó un enardecido grupo opositor en la sede de la Embajada de Cuba durante el breve golpe de Estado de abril del 2002». Pero ¿Quién lideraba a ese «enardecido sector opositor? habría que preguntarse.

«Capriles tiene más de cinco años explicando que su presencia en la embajada tenía como objetivo aplacar los ánimos de los opositores y mediar por la seguridad de los funcionarios de la misión diplomática. Durante esos cuatro meses en la sede de la policía política del país, en Caracas, no dejó de trotar en las noches, un largo pasillo entre calabozos, ida y vuelta, una y otra vez, hasta que en septiembre le dejaron en libertad condicional y regresó a la alcaldía», así continúa el artículo.

«A pesar de los temores y amenazas que, según él, recibió durante mucho tiempo, se mantuvo accesible y cercano a funcionarios y ciudadanos. Unos y otros solían encontrarlo almorzando pollo a la brasa en un concurrido restaurante que queda cruzando la calle, frente a la Alcaldía. Ahora Capriles no sabe dónde almorzará durante sus días como gobernador. Por ahora apresura un discurso inclusivo para hacer sentir a los chavistas que también gobernará para ellos.»No vine a perder el tiempo peleando», fue su línea de apertura, pues en varias localidades del estado apenas logró un par de votos», finalmente, reconocen que la victoria de Capriles estuvo cerrada y no lo dice este medio, lo dijo la autora del texto.

«Asegura que tiene todo el empeño en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y que, con él en la gobernación, ‘lo único que le falta a Miranda es una primera dama'». Habría que hacerle una invitación a la autora de este artículo para que visite Las Mercedes, dentro del Municpio Baruta, para que evalúe por sí misma la «calidad de vida» que le ofrece a las personas de este sector el alcalde con su aceras «modernas» y sus calles sin alcantarillas. Cuando llueve, Las Mercedes no parece ofrecer mucha de esa calidad de vida a sus habitantes o visitantes. Quizás en Miranda la cosa sea diferente, quizás… quizás. Por el momento, dejemos que diarios como El Tiempo sigan acaramelando la imagen de este político venezolano, finalmente, serán sus conductas políticas las que hablarán por sí solas, como las que recientemente ha adelantado en Los Teques, apenas a días de su elección (ver notas relacionadas). Pero es que esas acciones no hablan… ¡Gritan!

Heison Moren