Un visitante indeseable para el pueblo venezolano

El pueblo venezolano ha declarado persona non grata al narco-paramilitar presidente colombiano, Álvaro Uribhitler. El mafioso es envidioso. Envidia a Chávez y la revolución bolivariana. Por eso se presta gustosamente para atacarla. Pero no podrá.


ANNCOL

A pesar de la alharaca que los medios terroristas mediáticos le han organizado señalándolo como el ‘mandatario’ luminoso –por las lentejuelas-, los pueblos -quienes son los que dan o no la popularidad de un presidente o personalidad- están demostrando quién es Uribhitler.

Nunca antes un presidente colombiano había recibido tal cantidad de bofetadas por parte del pueblo venezolano. Y eso es mucho decir porque todos los presidentes colombianos son igualmente repulsivos y asesinos. Pero es que a este se le suma, además de ser asesino –practicar el Terrorismo de Estado-, el ser mafioso. Mafioso de cuna y de acción.

Y los pueblos saben lo que significa ser mafioso. Lo más bajo y despreciable. Desleal. Usa la triquiñuela. No tiene valores morales ni principios éticos. Pasa por encima de todos los ordenamientos jurídicos. No tiene fronteras en su ejercicio del mal.

Por eso el pueblo venezolano se manifiesta hoy rechazando tan revulsiva visita. Es declarado persona non grata. El presidente Hugo Chávez deberá tener extremo cuidado no vaya a infectarlo, contaminarlo, tan aborrecible espécimen. Le recomendamos que una vez le dé la mano se lave con alcohol puro y con cloro. Porque todo lo que tiene Chávez de noble y humanitarista, lo tiene Uribhitler de desleal asesino y perverso. Todo lo que tiene Chávez de estadista, lo tiene Uribhitler de incompetente e incapaz. Y sabido que el mafioso, desleal, incapaz y perverso Uribhitler es además envidioso. Por eso Uribhitler envidia que a Chávez lo quiera, respete y hasta controvierta su pueblo (sin tener que matar a nadie por eso, como sí hace él). Uribhitler envidia que Chávez tenga los pantalones bien puestos ante los gringos. Uribhitler envidia que Venezuela tenga tanto petróleo (no para ‘sembrarlo’ a su pueblo, sino para ‘venderlo’ a los gringos).

El repulsivo y abominable engendro hablará con voz meliflua porque la ocasión se lo exige. Pero como Bruto (Uribe), allí estará la daga asesina presta a morder la carne de ‘César’ (Chávez). Allí está metiendo los narco-paramilitares para subvertir el orden en Venezuela. Allí están sus socios llenando de cocaína a Venezuela para que los gringos tengan la excusa para atacarlos. Ahí está en todas las acciones criminales y delincuenciales queriendo tumbar y derrotar la revolución bolivariana.

Pero no podrá. Se enfrenta a la decisión de dos pueblos. El venezolano y el colombiano. Dos pueblos hermanos hermanados por el antiimperialismo y la solidaridad. Dos pueblos hermanos hermanados por la lucha. Dos pueblos hermanos hermanados por la sangre generosa de nuestros libertadores. Dos pueblos hermanos hermanados por el Libertador Simón Bolívar y por Antonio José de Sucre.