Los cujies lloran de dolor.
Obed Juan Vizcaíno Nájera.

La Visita de Álvaro Uribe a Venezuela, para Firmar convenios de transporte con el gobierno venezolano, en el cual solo se invertirán dineros venezolanos y a reestablecer las relaciones entre Venezuela y Colombia, después que se había dicho que mientras Álvaro Uribe estuviera en la presidencia neogranadina no se reestablecería relaciones, todo esto deja a mucha gente como fuera de bases y a punto de ser puesta Out.


Particularmente yo, ciudadano venezolano, Mayor de edad desde hace 34 años, debo manifestar que no estoy de acuerdo con la visita de Álvaro Uribe Vélez a la tierra de Bolívar. Tampoco estaré de acuerdo con el recibimiento por todo lo alto que presiento se le va a dar a Ingrata Betancourt, cuando le llegue el tiempo.

¿Será que con esta visita Álvaro Uribe Vélez viene a pedirle perdón al presidente Chávez por haber mentido al mundo tan descaradamente en el caso de las súper computadoras que el inconstitucional gobierno parapolítico atribuye a Raúl Reyes? O ¿Será que la economía colombiana pesa demasiado con respecto a la economía venezolana?

¿Acaso ya no nos estamos dando cuenta de los vínculos de afinidad y consanguidad abiertos que el gobierno ilegitimo de Uribe tiene con los Paramilitares? ¿Será que ahora se reconocerá abiertamente que el gobierno de Álvaro Uribe, el Ejército Nacional de Colombia, la Policía Nacional, los contratistas norteamericanos y las Autodefensas Unidas de Colombia, tienen licencia total para matar a cuanto luchador social se levante en Colombia contra la oligarquía y contra el Imperio?

Ahora viene también, en cualquier momento Ingrata Betancourt, a recibir honores, cuando en el mismísimo momento de su “rescate” ofendió a los presidentes Chávez y Correa, al pueblo latinoamericano e ignoró a la Senadora Piedad Córdova, todo esto al ladito mismo de Uribe y los “Santos” y en cadena televisiva internacional. Esto me recuerda verdaderamente que Galeano tiene razón al decir su famosa teoría del mundo al revés.

Quizás Ingrata Betancourt pida al gobierno Venezolano que siga insistiendo en el rescate sin violencia militar y paramilitar, de los rehenes que mantienen las FARC. Algo muy distinto a lo que expresó el día de su liberación, cuando vestida con uniforme de las fuerzas militares de Colombia, le dio luz verde a las fuerzas militares, paramilitares y policiales de Colombia a proceder a sangre y fuego, no importando las vidas que se ponen a riesgo.

Tendremos los venezolanos y venezolanas que presenciar en cadena nacional la llegada del presidente inconstitucional de Colombia. Ver como se le rinden honores militares. Lo veremos desfilar por la alfombra roja y ser saludado por todo el tren ministerial y abrazado por nuestro presidente. Además que vendrá a hacer alarde de la operación quirúrgica de “rescate” de los rehenes y el acto de profunda compasión de no haber matado a sesenta guerrilleros de las FARC.

Ingrata Betancourt y Álvaro Vélez, son de la misma carne y sangre oligarca que por siglos ha dominado en Colombia y ha arrasado con la dignidad de un pueblo que merece otro destino. ¿Acaso no la vio todo el mundo abrazar y besar al Ministro de Defensa Colombiano? Son enemigos acérrimos todavía de Bolívar y de sus ideales de liberación.

Lo triste es que a la oligarquía los honores y los brindis, y el pueblo colombiano sufriendo los rigores de una Fuerza militar, policial, paramilitar y mercenaria norteamericana, que los asesina y los expulsa de sus casas y de sus tierras, para darles tierras fértiles y productivas a las bananeras, a los narcotraficantes a las petroleras y a la clase dominante.

La gente está verdaderamente confundida, Álvaro Vélez será recibido como héroe en el estado Falcón, tierra del dignísimo Cantor Alí Primera, en una visita en la cual se deja ver que el imperio y sus lacayos procónsules salen ganando.

Se hace realidad las palabras de aquella hermosísima canción de R. Sánchez López, cuando dice: ” Los cujies lloran de dolor, en mi vida mustia de esperar, las caricias de un lejano amor, que ha dejado mi peregrinar, y en la ruta que marca el destino sobre las arenas que esperan caminos dolorosamente se alargan mis sombras sobre el medanal”.

Amanecerá y veremos, si fuera verdad que estos encuentros tengan un amanecer feliz para los pueblos. Quizás estoy hablando desde la indignación de un ciudadano venezolano, que el día después del ilegal y violatorio bombardeo a tierra ecuatoriana y de una acción militar conjunta del ejercito norteamericano y el colombiano, se ofendiera a mi país, a su gobierno y al hermano país de Ecuador y a su gobierno. Lo hago con la más absoluta responsabilidad.

A veces nos preguntamos ¿Hay palabras que verdaderamente se lleva el viento? ¿Para dónde se las lleva?

¡El pueblo nunca olvida!

Obed Juan Vizcaíno Nájera.

Maracaibo- República Bolivariana de Venezuela.