Rangel asegura que desapariciones forzosas de América Latina comenzaron en Venezuela
EFE –

Las desapariciones forzosas de adversarios políticos no empezaron en las dictaduras militares del Cono Sur americano sino en gobiernos democráticos de Venezuela, afirmó el vicepresidente José Vicente Rangel, en una nota divulgada hoy por la Vicepresidencia.


En las declaraciones de Rangel, señaló que las desapariciones de políticos no empezaron en las dictaduras militares que padecieron Argentina, Chile o Uruguay, en la década de 1970.

Las desapariciones sistemáticas de militantes izquierdistas comenzaron, según Rangel, en el gobierno del presidente socialdemócrata venezolano Raul Leoni (1964-1969).

El vicepresidente se refirió a este asunto durante la presentación del libro “La Desaparición Forzada en Venezuela 1960-1969”, de Agustín Arzola, efectuada el miércoles en la sede del Parlamento.

Rangel planteó que es impostergable abrir los archivos de “los organismos de inteligencia y de seguridad del Estado” para que pueda conocerse el alcance que tuvo esta “guerra sucia” durante los gobiernos democráticos de la llamada IV República (1958-1999).

“La moratoria en esa manera conspira sólo contra la memoria de los desaparecidos sino contra la plena vigencia actual del Estado de Derecho”, sostuvo el vicepresidente.

“Hay que remover los expedientes que están en los tribunales. Tiene que haber un pronunciamiento del Tribunal Supremo de Justicia sobre esta materia. Vamos a ir, sin odios, al fondo en esta investigación”, advirtió Rangel.

El funcionario instó a seguir los ejemplos de Chile, Argentina y Uruguay, que investigaron el fenómeno y han perseguido a los culpables.

“Aspiro a que copiemos la experiencia del Sur. Estamos en mora con las víctimas de la represión de la IV República, sobre todo con los desaparecidos y sus familiares. Los crímenes de lesa humanidad no prescriben jamás, eso está en los tratados internacionales”, aseguró Rangel.

El vicepresidente manifestó que abrir esas investigaciones será una manera de “poner la verdad sobre el tapete, de desafiar la amnesia y de recordarnos que este país vivió momentos sombríos y que afortunadamente estamos saliendo de ese túnel”.

La Asamblea Nacional nombró en julio pasado una comisión para investigar las muertes, desapariciones y torturas ocurridas en los gobiernos que precedieron al actual del presidente Hugo Chávez.

La investigación abarcará desde principios de la década de 1960 hasta finales de la de 1980 en los que, según denuncias recogidas por los medios, varios centenares de personas, en su mayoría de izquierda, fueron asesinados, desaparecidos o torturados por organismos policiales y militares.

Los hechos objeto de la investigación parlamentaria corresponden a épocas en las que se alternaron en el gobierno el partido socialdemócrata Acción Democrática (AD) y el partido socialcristiano Copei.

Entre 1959 y 1993 gobernaron los presidentes socialdemócratas Rómulo Betancourt y Leoni, ya fallecidos, los democristianos Rafael Caldera, de 89 años, y Luis Herrera Campins, de 80, y los socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, de 82, y Jaime Lusinchi, de 81 años.