A un año: ¿cómo TVes… RCTV?
Hindu Anderi

Hace un año ya que el pueblo derrotó a uno de los grupos económicos más importantes del país. La no renovación de la concesión a RCTV fue una conquista de las luchas populares.


Salir de ese esperpento de la comunicación era la esperada recompensa, luego de haber padecido todas las ofensas y desprecios por parte de quienes creyeron ser dueños de la conciencia del pueblo, que despertó del letargo en el cual estaba gracias al somnífero que recibió diariamente a través de la pantalla del televisor.

Fue el 07 de diciembre de 2006, que un grupo de usuarios y usuarias decidió salir a la calle a solicitar la no renovación de la concesión a ese canal, que usaba indiscriminadamente el espacio radioeléctrico «propiedad de la nación que administra el estado venezolano».

El Foro Itinerante de Participación Popular propuso la acción y la encabezó, cargando sobre su hombro con una de las decisiones más costosas en lo político, pero que sabía era correcto. Al punto que en algún momento nos sentimos crucificados, pero convencidos de que era un acto de justicia. Y en esta batalla participaron medios comunitarios, consejos comunales, organizaciones sociales de todo el país.

Pero para la derecha endógena, para los reformistas, para los revolucionarios de tarjeta de presentación, para no decir de quince y último, era «un error» que el estado ejerciera un derecho como decidir a quien conceder la administración de un bien tan importante en lo educativo. Un bien a través del cual se forma o deforma la conciencia; se moldean o deforman los valores como el amor, la solidaridad y el compromiso con la patria. «Hay que esperar» decían. Y nos preguntábamos «¿Cuánto tiempo más vamos a permitir el abuso?».

Y aunque no era una decisión en contra de los trabajadores de esa planta, quienes en buena medida defendían a sus explotadores, la medida resultaba antipática, aunque estuviera ajustada a derecho.

El 14 de diciembre de 2006 salimos a la calle con el derecho que nos da la Constitución, a recoger las firmas para que no se renovara la licencia, y también para solicitar que la materia de renovación o no de las concesiones del espacio radioeléctrico fuera de consulta pública. Esta tentativa no fue entendida, o no estábamos preparados para una acción tan «subversiva». Aun así, la respuesta del pueblo fue masiva. Sin embargo, el anuncio del presidente Hugo Chávez, el 28 de diciembre, de la medida de no renovación, transformo el carácter popular de la solicitud en una decisión ejecutiva. A pesar de ello, seguimos en la calle e instalamos el 27 de enero mesas de trabajo en todo el país, para discutir con amas de casa, trabajadores, educadores, estudiantes, campesinos, indígenas, con todo el pueblo el destino de la señal y temas directamente relacionados con libertad de expresión y comunicación. Finalmente, el 28 de mayo la señal de TVes sustituyo a la de RCTV. Nuestra emoción desbordo la avenida Bolívar. Alcanzamos el objetivo que nos planteamos y esperábamos que las condiciones mejoraran. Como efectivamente ha ocurrido. Hemos sido impacientes pero de manera segura, TVes esta ocupando el espacio necesario en un espectro limitado que en cualquier nación del mundo es administrado discrecionalmente por el estado.

Justo dentro de un mes se conmemora el Día del Periodista y tememos que muchos de los periodistas que dicen apoyar el proceso o quienes en realidad lo respaldan piensen que la salida de la señal abierta de RCTV haya creado surcos en la libertad de expresión, que de alguna manera haya vulnerado ese derecho, hoy mas que nunca ejercido concientemente en el país. Y es que no se entiende la libertad de expresión sin libertad de conciencia.

Insistimos, ni fue un error ni fue un cierre. ¿O es que RCTV no se sintoniza por las «cableras»?.

El error fue no haber solicitado también la no renovación de la concesión a otros canales que jugaron con la vida de los venezolanos; error ha sido el no ejercer nuestros derechos y en el fondo temerle a la Derecha, al fascismo o lo peor, tener miedo de atacar sus intereses, porque en el fondo se atacan los de grupos infiltrados en la revolución.

Incluso hay quienes a lo interno de la revolución señalan que la no renovación a RCTV fue la causa por la cual no se aprobó la Reforma «otorgándole a la oposición el aire necesario para imponer la agenda electoral». Pero este análisis desestima todos los factores que jugaron a la derrota de diciembre pasado. Es una excusa para quienes no quieren ver ni escuchar las demandas generales del pueblo que no se circunscriben a mantener en señal abierta un bodrio como RCTV.

Con quienes piensa así coincidimos solo en que la manera como se llevo no fue la más idónea. De igual modo que no fue manejada con acierto la discusión para la Reforma, dicho por el propio presidente Hugo Chávez, quien además señalo como un error haber abierto varios frentes a la vez. Pero nunca señalo que fue un error haber dado por terminada la licencia a RCTV. Seguimos creyendo que hay luchas que debe librar el pueblo hasta el final.

No sólo era legítimo no renovar la concesión a RCTV sino abrir la televisora de servicio social que era una deuda arrastrada por el estado desde 1999. El error también estuvo en despreciar el trabajo de discusión y las propuestas que previamente al 28 de mayo de 2007 hizo el pueblo. TVes salio al aire y nos olvidamos de todo el esfuerzo de la gente por aportar a la nueva televisora. Como dice Fernando «estuvo bien, pero mal continuado».

Fuimos arte y parte y hoy asumimos la responsabilidad. No le tenemos miedo a los señalamientos. Por el contrario, creemos firmemente que el pueblo debe rescatar sus espacios, manejar sus recursos y asumir efectivamente el poder.

*Coordinadora General de Foro Itinerante de Participación Popular