Eva Golinger: EE.UU. ha transferido más de 120 millones de dólares anuales a oposición boliviana
Luigino Bracci Roa • Aporrea


La abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger mostró este jueves, en el programa La Hojilla de VTV, cómo se usó a organismos estadounidenses como la National Endowment for Democracy (NED), la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) y otros organismos para crear “programas de ayuda” y transferir fondos a organizaciones no gubernamentales y grupos de la oposición de Bolivia, de una forma similar a como se hizo en Venezuela para atacar al Presidente Chávez.

En su disertación, la abogada mostró como desde 2005 -cuando ya el aspirante presidencial Evo Morales era una preocupación para Estados Unidos-, USAID entregaba 120 millones de dólares al año a organizaciones que intervienen en el conflicto político boliviano. Lo hicieron de forma abierta, argumentando que eran fondos para la lucha contra el narcotráfico. Recuérdese que a Evo Morales lo calificaban como “líder cocalero”.

En comparación, las investigaciones de Golinger sólo han podido demostrar que USAID entrega una cifra mucho menor -cinco millones de dólares al año- a la oposición venezolana para atacar al Presidente Hugo Chávez.

La presentación denuncia que, en 2004, USAID anunció su intención de cambiar su programa de “ayuda para la democracia” para implementar “actividades bajo un nuevo objetivo estratégico”. Comienzan a enfocarse en la población indígena para tratar de disminuir la influencia de Evo Morales en ellos y abren una “oficina para las iniciativas hacia una trancisión”.

En la presentación mostrada por Golinger también se muestra información sobre la intervención de la NED en el país; además, sobre el embajador estadounidense en Bolivia, Philip Goldberd (quien trabajó entre 1994 y 1996 en el conflicto de Kosovo) y presenta una interesante cronología de las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos.
Organización que premia a Goicoechea pide privatizar Seguro Social de EE.UU. y desprecia a inmigrantes
El pasado 23 de abril, la Fundación Milton Friedman y el Instituto Cato otorgaron a Yon Goicoechea, líder estudiantil oposicionista, el Premio Milton Friedman como “paladín de la libertad”.

El Instituto Cato, cuyo sitio web en español es ElCato.org, es descrito por Wikipedia en inglés como una incubadora de pensamiento libertario cuya misión es “apoyar los principios tradicionales estadounidenses en pro del gobierno no intervencionista, las libertades individuales, el libre mercado y la paz.” Algunos de los libros que ha creado el instituto son: “La seguridad social: la contradicción inherente”, “En defensa del Capitalismo Global”, “La creciente amenaza a las libertades civiles proveniente de las leyes antidiscriminación” y “Paz y libertad: Una política exterior para una República Constitucional”.

El Instituto Cato promueve doctrinas neoliberales incluso dentro de los Estados Unidos: es el que ha promovido las políticas de Bush para la privatización parcial del Seguro Social de su país (ver enlace, en inglés).

Dicen que calentamiento global “no es tan grave como se afirma”

Además, apoyó al Presidente estadounidense para que no firmara el Protocolo de Kyoto, que imponía diversas restricciones a las industrias estadounidenses para disminuir las emanaciones de dióxido de carbono responsables del calentamiento global.

En el documento “Cato Handbook for Congress: Policy Recommendations for the 108th Congress” (en inglés), capítulo 45, página 474, el Instituto Cato plantea una serie de argumentos que aseguran que el calentamiento global no es tan grave como se afirma: “No hay argumentos creíbles que apoyen la noción de que la temperatura promedio del planeta sea mayor que hace 100 años”. Aseguran que “el calentamiento global es muy modesto y el Protocolo de Kioto no tendrá efectos detectables en dicho calentamiento. Ambos argumentos han impulsado a la Administración Bush a abandonar el Protocolo de Kioto. Ahora es necesario que el Senado complete su trabajo ratificando la decisión de Bush, que requiere una mayoría de 2 tercios del Senado.”

Desprecio a inmigrantes

Dicho Instituto también propuso reformas en la política de inmigración estadounidense, proponiendo que se dé visas temporales a inmigrantes “con pocas capacidades” para hacer trabajos que los estadounidenses ya no están interesados en realizar.

Según un artículo de Daniel T. Griswold (en inglés), director del Centro para Estudios de Políticas Comerciales del Instituto Cato, “el número de estadounidenses sin educación universitaria disminuyó en 4,6 millones de personas desde 1996 hasta 2004. La principal falla de nuestro sistema de inmigración es la ausencia de un mecanismo legal que permita que inmigrantes con pocas habilidades puedan llenar ese déficit en los bajos niveles de la escalera laboral.” Griswold propuso un sistema de visas temporales para que los latinos hagan los trabajos que los estadounidenses ya no desean realizar, entre ellos “preparación de comida, limpieza, construcción, jardinería y ventas”. Bush intentó impulsar dicha reforma.

Yon Goicoechea es el conocido estudiante de la Universidad Católica Andrés Bello (privada) quien lideró diferentes protestas contra el gobierno el años pasado, algunas pacíficas y otras violentas, en torno al caso del canal RCTV por el vencimiento de su concesión, y en contra de la Reforma Constitucional que promovió el Presidente Chávez. Asímismo, ha trabajado en la firma internacional de abogados Baker & McKenzie, especializada en defender los intereses de empresas transnacionales en Venezuela.

La aceptación del premio por parte de Goicoechea, que incluye una donación de 500 mil dólares, puede interpretarse como un apoyo a las políticas del Instituto Cato.

Igualmente, sería interesante preguntarse por qué el Instituto Cato premió únicamente a Goicochea y no a los otros líderes estudiantiles opositores que también encabezaron marchas estudiantiles antichavistas, entre ellos Freddy Guevara, Stalin González, Ricardo Sánchez y Nixon Moreno, entre otros.