PROPUESTA PARA EL PARTIDO SOCIALISTA UNIDO DE VENEZUELA
Enviado por: Jorge Zoltan

Con el objeto de ampliar el debate proponemos algunas ideas para su libre discusión. Consideramos que el socialismo del siglo XXI, la forma del nuevo partido de los revolucionarios y las enmiendas constitucionales no son temas aislados. Creemos que el nuevo partido tiene que nacer ya con la forma del socialismo del siglo XXI y esto naturalmente requerirá de algunos cambios en el marco legislativo para poder permitir su funcionamiento. Entonces nos enfocaremos en una propuesta para el Partido Socialista Unido de Venezuela que nos permitirá bosquejar una posibilidad para el socialismo del siglo XXI y nos dará una idea de las reformas constitucionales que esta empresa requiere.

Nosotros consideramos que sería deseable para la construcción del PSUV:

• Que sea participativo: Que se genere de la participación y que se desenvuelva en la misma.

• Que sea horizontal: Los Partidos tradicionales son piramidales. El Partido socialista debe ser Horizontal.

• Que sea socialista: No se puede crear un partido que persiga el socialismo si éste no ES socialista; Libertad e Igualdad llevadas a la práctica.

• De gestión colectiva: El Liderazgo debe ejercerse colectivamente. El «representante» se debe sustituir por un «Vocero»

• De socialismo vivencial: El PSUV debe ser, más que un «partido político», un «espacio» para la práctica socialista.

• Estructurado en redes: Que se construya del propio tejido social y que sea una red para una gestión holística.

• Que sea Humanista: Socialismo es Humanismo. El partido no puede aplastar al hombre en nombre de un socialismo abstracto.

• Que sea ecologista: La supervivencia de la humanidad pasa por cambiar nuestra relación de dominación con la naturaleza: Socialismo es ecologismo.

Propuesta Concreta

No estamos inventando nada nuevo, solo estamos recogiendo algunas ideas que flotan en el aire, sintetizándolas en ocho aspectos fundamentales, ocho lados de un teseracto.

Escribamos nuestra historia:

La historia de la humanidad consiste quizás en un continuo avance hacia su liberación, hacia su real humanización. Hemos pasado de ser animales a ser hombres, de ser esclavos a ser asalariados, de tener reyes a tener repúblicas, de tener jornadas laborales de 16 horas a las de 8 horas, ahora debemos empujar este avance y pasar del capitalismo al socialismo y de la democracia representativa a la participativa.

Nuestra constitución es la más avanzada del planeta, por lo que consideramos que llegó la hora de dar fiel cumplimiento a lo que establece: Debemos sustituir el esquema de democracia representativa por uno participativo y protagónico, de lo contrario estamos traicionando nuestra propia constitución, nuestros propios postulados.

La creación de este nuevo partido para la revolución nos ofrece la oportunidad de poner en práctica estos postulados.

Que se genere de la participación y que se desenvuelva en la misma.

Para poder ser consistentes con un esquema participativo, el «Partido Socialista Unido de Venezuela» tiene que ser obra de todos los que quieran conformarlo. No puede ser la obra de elites iluminadas, tenemos que construirlo nosotros mismos mediante el más amplio debate popular y una vez estructurado, éste debe tener una forma tal que invite a la más completa participación. Sólo así podremos cumplir con el objetivo de romper con el esquema representativo.

Estamos completamente de acuerdo con el nombre propuesto por el compatriota Chávez: «Partido Socialista Unido de Venezuela». Consideramos que éste debe ser un partido genuinamente SOCIALISTA y genuinamente UNIDO.

Debemos destacar que es «unido» y no «único», debemos tratar que ésta diferencia sea concreta y no solo semántica, «Único», nos sitúa en la lógica del pensamiento único que aniquila cualquier otra opinión por tanto cualquier posibilidad de participación, «único» nos recuerda la pesadilla estalinista; «único» es opuesto a participativo. Un Partido «Unido» es diferente: debemos participar unidos para crearlo y dirigirlo todos unidos mediante la participación. Unidos todos los distintos elementos que somos los seres humanos y en particular los revolucionarios, toda nuestra diversidad, toda esa riqueza unida en la búsqueda de un fin superior. La forma que demos al partido debe ser un fiel reflejo y un ejemplo vivo del mundo nuevo que queremos construir, un mundo unido y diverso y una democracia participativa y protagónica.

Éste debe ser un partido de la PRÁCTICA socialista y no solo de la teoría, así como de la práctica de la democracia participativa y no de la representativa como lo son todos los partidos de la actualidad. Se requiere entonces un profundo cambio estructural en nuestra concepción organizativa.

Los Partidos tradicionales son piramidales. El Partido socialista debe ser Horizontal.

Todos los partidos en la actualidad tienen una estructura piramidal, estructura profundamente conservadora y reaccionaria heredada de los tiempos de la monarquía.

Los partidos tradicionales son piramidales porque responden a la lógica del capitalismo, nacieron en su seno, han sido usados precisamente para preservar este sistema y naturalmente tienen la forma del sistema que pretenden preservar.

La iglesia, la monarquía, la realeza, instituciones creadas sobre las bases de la conquista, el sometimiento y el «derecho divino» santificaban, justificaban y preservaban la esclavitud; toda su lógica y su estructura se basaban en la opresión, por lo que reproducían esta filosofía en todos los ámbitos. Análogamente los partidos políticos, el Estado-nación, las policías y los ejércitos modernos, instituciones de la desigualdad creadas sobre las bases del capitalismo y el «derecho a la propiedad» santifican, justifican y preservan los privilegios y la explotación, es decir preservan y reproducen el sistema que les dio origen: el capitalismo.

Una estructura que surja sobre las bases de la revolución y para impulsar el socialismo debe tener la forma de nuestro sueño, debe ser igualitaria y no jerárquica, libertaria y no autoritaria, orgánica y no mecánica, en una palabra: debe ser horizontal, si no, nos estamos engañando, estamos repitiendo la lógica del capitalismo y no avanzaremos a ninguna parte: No se puede construir el socialismo sin ser socialista.

Donde hay Jerarquías no hay igualdad. Solo la opaca igualdad de derecho, pero nunca la igualdad real, la igualdad de hecho. Los socialistas queremos igualdad de hecho y nuestro partido debe ser un partido de los hechos y la praxis no de la teoría y la abstracción.

Donde hay Jerarquías no hay Libertad. Solo la triste libertad de escoger quien va a impartir las órdenes y eso naturalmente no es libertad.

Donde no hay ni Igualdad ni Libertad no hay Socialismo.

Tal como en el capitalismo, en un partido piramidal se tienen clases; se tiene a los de «arriba» y a los de «abajo», La dicotomía ricos-pobres en el capitalismo tiene su análogo elites-bases en un partido piramidal. Y tal como en el capitalismo, donde los de «arriba» acumulan capital, en un partido piramidal los de «arriba» acumulan parcelas de poder político y privilegios, que luego se traducen en capital.

Un partido estructurado horizontalmente no nos plantea estas diferencias, además las organizaciones horizontales y en red son altamente más eficientes que las rígidas y verticales.

El capitalismo tiene una estructura piramidal, que se verifica en aspectos que van desde la división de las clases sociales en estratos: A,B,C,D etc, pasando por la estructura de cualquier empresa capitalista dividida en dueño, gerentes, subgerentes y obreros, hasta las relaciones familiares jerárquicas y machistas que el sistema capitalista promueve donde primeramente enfrentan unas familias contra otras en una lucha por la supervivencia y luego dividen al grupo familiar en un jefe de familia, una mujer atropellada y unos niños ignorados o mal tratados.

Esta estructura vertical también se reproduce en su forma de gobierno favorita y que les ha sido tan útil: La farsa de la democracia representativa con un Estado piramidal dividido en diferentes estratos jerárquicos y donde la sociedad en su conjunto queda también dividida en gobernantes y gobernados.

Como se observa, una estructura piramidal promueve la división y queremos que el de los revolucionarios sea un partido socialista unido y no uno dividido y mucho menos en clases. Un partido donde existen divisiones de clases no es socialista.

No se puede crear un partido que persiga el socialismo si este no ES socialista: Libertad e igualdad llevadas a la práctica.

El partido que consideramos deseable se puede lograr poniendo en practica los principios mas avanzados del socialismo.

Por lo tanto en este partido se deben verificar la más amplia Libertad e Igualdad y debe estar basado más en la cooperación por fines que en la competencia por cargos.

Para ser consecuentes con el principio de IGUALDAD no puede haber «arriba» y «abajo», debemos borrar estas diferencias, abolir las clases dentro del partido.

Para ser consecuentes con el principio de LIBERTAD debe haber libertad de pensamiento y acción. Libertad para hacer propuestas, plantear soluciones y llevarlas a cabo más que la apatía anti-participativa de estar a la espera de instrucciones, directrices y «líneas». El sistema tiene que ser abierto para que todo el mundo pueda sugerir mejoras.

Esto se puede conseguir mediante un esquema de organización horizontal, basado más en una estructura tipo red que en una piramidal. El Partido Socialista Unido de Venezuela debe ser un ejemplo de autogobierno y de liderazgo colectivo.

Los esquemas capitalistas, esclavizan, deshumanizan y alienan, son una estructura que oprime a unos y envilece a otros. Nuestra organización debe tener una forma tal que sea liberadora para todos, que nos humanice, dándonos la posibilidad al libre desenvolvimiento y desarrollo de todas nuestras potencialidades.

El partido Socialista no puede ser una colección de socialistas unidos bajo una estructura de tipo clasista, jerárquica, capitalista: un partido tradicional. Si se llegara a parecer a cualquier partido que hayamos visto con anterioridad, es que vamos por muy mal camino. El partido que una a los socialistas debe SER socialista.

Si no somos capaces de una autentica práctica socialista en nuestras relaciones cotidianas y en lo interno de un partido ¿Cómo pretendemos transformar la sociedad completa y con ella al mundo?

Queremos un mundo diferente construyamos un partido diferente. Queremos un mundo basado en la libertad, en la igualdad, en la fraternidad colectiva, construyamos un partido que sea su fiel reflejo, uno donde todos tengamos voz, donde el liderazgo se ejerza colectivamente.

El Liderazgo debe ejercerse colectivamente. El «representante» se debe sustituir por un «Vocero»

No se puede seguir retroalimentando la lógica de que «las bases escogen a sus líderes» pues por democrático que esto parezca sigue respondiendo al esquema representativo. Además allí no cabe ni la igualdad ni la libertad. No existe igualdad pues existe la diferencia entre bases y lideres, tampoco se verifica una libertad real, no existe la libertad de plantear soluciones, solo de la de obedecer lineamientos.

Se debe profundizar la democracia, avanzar a una democracia mucho más amplia, donde se planteen y escojan las propuestas colectivamente no una en la que solo somos libres de escoger colectivamente a personas que luego decidan por nosotros.

Se les hace una maldad tremenda a los lideres naturales cuando se les aísla de su verdadero ámbito, donde realmente ejercían un liderazgo probado y ganado con su esfuerzo, con su moral incorruptible, con su conciencia avanzada y con su acción cotidiana, para colocarlos detrás de un escritorio para hacer el triste papel de funcionarios y burócratas, haciéndoles olvidar en muchos casos todo por lo que habían luchado, cegados por los privilegios, el lujo, rodeados de aduladores y alejados de su gente, quedan impotentes para la acción y sordos a las voces de los hijos del pueblo.

Las autoridades y los liderazgos naturales son como las olas del mar, se elevan para descender al instante siguiente, surgen para afrontar determinada situación para dar paso inmediatamente a otro liderazgo para enfrentar una nueva situación, de allí la importancia de la diversidad y de que todos tengamos capacidades diferentes. Un médico es una autoridad en cuestiones de salud, un zapatero en cuestiones de zapatos y un arquitecto en arquitectura.

Lo absurdo del sistema representativo es pretender erigir a estos «lideres» en una autoridad en cada aspecto de la vida. Así acabamos observando a ingenieros decidiendo sobre agronomía o a sociólogos decidiendo sobre cuestiones de salud, porque en el sistema representativo absurdamente son elevados como la autoridad en todo por el período de tiempo que establece alguna normativa, en lugar de ser autoridades en el ámbito específico donde realmente lo son y por el tiempo que requieren las necesidades y la dinámica natural de las cosas.

El sistema representativo lleva inevitablemente la semilla de la ineficiencia, la burocracia y la corrupción.

Por lo tanto se debe sustituir al «representante» o «líder» por un «vocero». Esto no es un simple cambio de nombre sino uno profundamente estructural, pues este vocero no lidera nada, el liderazgo se ejerce colectivamente y el vocero solo comunica la decisión, para coordinar con otros voceros de otros núcleos sin gozar por ello de otro privilegio mas que el de ser el orgulloso miembro de una comunidad que libremente ha tomado una decisión que él únicamente comunica.

Debemos crear una estructura que sea crítica y autocrítica, que nos invite más a proponer que a obedecer, esa es la actitud de todo verdadero revolucionario y la forma que debe tener una organización revolucionaria. «al chivo manso siempre lo arrean y esto no pasa si es montaraz…».

Construyamos al partido como un espacio donde se viva el socialismo, no uno donde únicamente se hable de él.

El PSUV debe ser más que un «partido político» un «espacio» para la práctica socialista.

Debemos entender el partido más que como parcialidad política como un espacio donde ese «otro mundo posible» que se pretende construir en efecto exista.

Más que un partido con fines «electorales», tiene que ser un espacio de socialismo vivencial. No donde se tenga que explicar a la militancia de qué se trata el socialismo, sino un espacio donde lo viven y lo construyen a diario, donde no sea una teoría ni planteamiento abstracto, sino un hecho que se constata en nuevas relaciones humanas.

Debemos construir este «partido» con miras de crear este espacio de igualdad y de libertad, donde se respire una revolución sin concesiones y sin miedos, un espacio que a su vez nos trasforme en seres realmente humanos, un espacio basado en la moral del apoyo mutuo, en la cooperación en lugar de la competencia, un espacio que fomente la solidaridad con todo el género humano en lugar del egoísmo fomentado por la barbarie del capitalismo.

Podemos hacer del partido una verdadera trinchera del socialismo, un refugio donde éste esté vivo. Que el socialismo deje de ser una intuición, una idea, un sueño; aprovechemos la oportunidad para darle nacimiento con este nuevo partido, hagamos de él un espacio donde sea realidad nuestro sueño. Que finalmente exista un lugar donde se cumpla la vieja consigna: «De cada cual según sus capacidades a cada cual según sus necesidades»

Si el objetivo de conformar este nuevo partido es promover la unidad revolucionaria, nada nos uniría más que un espacio donde se vean realizadas nuestras aspiraciones de un mundo nuevo.

Si el objetivo es acabar con la burocracia, en un espacio socialista estos parásitos que nada producen no existen, no hay burocracia porque no hay burócratas.

Si el objetivo es evitar la corrupción, en un espacio genuinamente socialista ésta sería imposible al no haber cargos de privilegio y al ser todo de dominio público.

Si el objetivo es promover el avance al socialismo, nada lo promovería más que el hecho de que éste partido en efecto SEA socialista. Que demuestre a diario lo hermoso de nuestro sueño y lo posible del mismo. Nada enseña más que el ejemplo, bueno sí, solo la práctica.

Luchemos entonces para que el «Partido Socialista Unido de Venezuela» sea más que un partido político un espacio para la práctica socialista.

Para lograr esto es recomendable estructurarlo como una red horizontal de pequeños «nodos» donde se respire el más amplio socialismo.

Que se construya del propio tejido social y que sea una red para una gestión holística.

No podemos esperar a que se nos diga como va ser la forma de este partido, lo tenemos que crear nosotros mismos y la forma de lograrlo es articulando los BATALLÓNES, las UBEs y todas esas organizaciones revolucionarias de «base».

Nosotros proponemos que para poder generar una estructura eficiente y que cumpla con todos los requisitos de máxima participación, igualdad, Libertad y horizontalidad tenemos que articularnos como una red.

Los elementos fundamentales de las redes son los «nodos» y los «enlaces». Si no hay enlaces entre los nodos no hay red. Sin red somos una serie de elementos dispersos, atomizados y desorganizados.

Tenemos que construir nosotros esa organización en red. Cada BATALLÓN, UBE o movimiento social de base es un «Nodo»; los «enlaces» son las relaciones entre los nodos, son rutas de intercambio de información y contactos: Correos, teléfonos, direcciones.

Para que la red tenga una cohesión real y conciencia de sus partes, la información debe fluir libremente por todo el conjunto de la misma. Mientras más interconectada esté más rápidamente fluirá la información. Sería deseable si cada parte tiene la información del todo y se relaciona con todas las otras partes.

Así como cada partícula subatómica está interconectada con el resto del universo, así como cada célula contiene toda la información del organismo en su ADN, cada BATALLÓN, debería interconectarse con todos los demás.

Al estar los BATALLÓNES inmersos en las comunidades se tendrá un contacto directo con las problemáticas de cada sector. La información de estas problemáticas así como sus posibles soluciones tienen que fluir por toda la red que, insistimos, mientras más interconectada esté será más fácil coordinar acciones, por lo que ésta será más eficiente.

Si nos organizamos en red tendremos a nuestra disposición una «organización inteligente», una organización como la de una colonia de hormigas, un súper organismo, donde la inteligencia colectiva es superior a la de los organismos aislados.

La estructura en red ofrece muchas ventajas, pues contempla un aspecto holístico imposible en otras formas de organización, una red es una matriz que engloba todas las problemáticas, se basa en una gestión global, abarca simultáneamente todos los puntos y puede tomar decisiones que toman en cuenta los factores dinámicos, imperceptibles para las estructuras rígidas donde para cuando la solución llega, el problema ya ha cambiado.

Una estructura en red e interconectada posee características orgánicas como son la flexibilidad, adaptabilidad y la posibilidad de la aparición de comportamientos emergentes como la creatividad. Un buen ejemplo de estructura en red es el cerebro humano y la red neuronal: Las neuronas interconectadas actúan colectivamente sin que alguna en particular dirija o se privilegie, dando como resultado: El pensamiento, la conciencia, la creatividad…

Las numerosas conexiones y la ausencia de jerarquía es lo que produce la autoorganización. La heterogeneidad es lo que hace al sistema creativo. La heterogeneidad de las partes, junto con la autoorganización son fundamentales porque es lo que garantiza la flexibilidad y adaptabilidad del sistema, eso es lo que le da robusteza a la red y lo que las hace superiores a cualquier otra forma de organización. Por eso es la estructura de la naturaleza.

Toda la evolución de la vida se trata de células auto organizándose y cooperando, pasando de los organismos unicelulares a las colonias de bacterias y luego a los organismos pluricelulares, creando toda una diversidad interconectada que es el equilibrio ecológico. Como las redes permiten la aparición de nuevas cualidades es que siguen desarrollándose formas de vida en el mundo.

Las estructuras en red solo funcionan si está interconectada y si no hay jerarquías entre los nodos, es decir solo si cooperan, si son solidarios e igualitarios, es decir si la red es SOCIALISTA.

Solo un cambio en nuestros esquemas mentales puede garantizar que en nuestro BATALLÓN se practique el socialismo. Tenemos que empezar a responsabilizarnos de nuestros actos, cambiar nuestras relaciones entre nosotros y con la naturaleza, debemos empezar a actuar en local y a pensar en global. El primer paso de la revolución es el más difícil y lo tenemos que dar nosotros en nuestras mentes. La revolución empieza desde casa…

Luego de la revolución en tu propio pensamiento, viene la tarea de revolucionar tu entorno, Asegúrate que en tu BATALLÓN o tu UBE se verifique la máxima libertad e igualdad, nuevas relaciones humanas solidarias y sin los vicios de las jerarquías; De no ser así, pues a hacer la revolución en tu Nodo!!!. No es tampoco una tarea titánica, pues se trata de un grupo pequeño de personas donde todos se conocen y se han reunido porque son afines con el proceso revolucionario que vive el país, así que cambiar las cosas en ese entorno no es para nada imposible.

Luego viene el trabajo «arácnido»: El de tejer. Es imprescindible interconectarse con la mayor cantidad de BATALLÓNES, hay que crear estos enlaces y mantener esos canales constantemente abiertos.

Para garantizar que la red funcione hay que asegurarse que las relaciones que se construyan con otros Nodos sean de solidaridad y de cooperación, no de competencia. De igualdad y no de dominación ni jerarquía.

Para coordinar a otros niveles se pueden emplear los «voceros» de los BATALLÓNES, confederados en asambleas locales que se convocan por los interesados según lo ameriten las necesidades. Estas asambleas pueden nombrar sus voceros para coordinar a nivel municipal con otras localidades, a su vez estas asambleas municipales pueden agruparse nombrando sus voceros para coordinar a nivel regional y las distintas regiones pueden nombrar a sus voceros para coordinar a nivel nacional.

Como se ve, es una estructura fractal; ofrece características de autosemejanza, con elementos que se repiten a distintos niveles y que son indistinguibles. Todos los voceros son iguales, ninguno goza de ningún privilegio y son perfectamente intercambiables, es una estructura dirigida de «abajo» hacia «arriba», aunque realmente no hay abajo ni arriba, pues no hay jerarquías, solo hay local y global.

Organizados de esta manera tendremos el poder de actuar en local y pensar en global. Tendremos los BATALLÓNES y a los voceros para actuar en local, en cada sector y para ocupar esos espacios políticos y a todos los BATALLÓNES interconectados con todos para poder tener una auténtica conciencia global.

Insistimos que es deseable que todos los BATALLÓNES se interconecten en red, y no a través del vocero, pues ese tipo de interconexión es ineficiente, el vocero es para expresarnos, es para la acción política, la red es para interconectarnos todos, para cubrir y abarcar simultáneamente todo el territorio nacional, todos los espacios, todas las grietas, todas las problemáticas, es para tener un carácter holístico, una auténtica conciencia global, imposible en las estructuras rígidas basadas en la construcción de pirámides de elementos dispersos entre sí, donde el único enlace es con la instancia superior.

Que nuestro «organigrama» no sea más nunca idéntico al de cualquier empresa capitalista, una pirámide jerárquica, sino que sea más bien un «mapa de la red», donde lo que se observa es la «topología» y donde no hay jerarquías, sino nodos que pueden estar más o menos interconectados.

La idea de la red no es para que se nos gobierne mejor. Es para que nosotros gobernemos. Es el auténtico autogobierno. Los BATALLÓNES tienen que ser el nexo con los Consejos Comunales, que es de donde tiene que emanar el gobierno. Estos tienen que ser abiertos a toda la comunidad, a todas las personas, no pueden ser controlados por «El partido».

Por el contrario, el partido tiene que ser el principal propulsor de la participación más completa y más amplia, para que la gestión pueda nutrirse de todas las posibles problemáticas, propuestas e ideas, y al ser el partido una red, tenga la capacidad de procesarlas simultáneamente.

Así garantizaremos que el PSUV sea una autentica organización socialista, además de un ejemplo de eficiencia.

Socialismo es Humanismo. El partido no puede aplastar al hombre en nombre de un socialismo abstracto.

El partido no puede ser un monstruo que oprima al hombre en nombre de un supuesto socialismo abstracto, que lo someta en lugar de liberarlo, que lo regule y robotice en lugar de humanizarlo que lo dirija en lugar de ser dirigido por éste. No repitamos los errores del pasado.

El partido tiene que crear unas condiciones que estimulen la creatividad humana, tiene que ser un espacio que permita el libre desenvolvimiento de las capacidades de cada quien. El partido, para que sea humanista, tiene que emanar de las personas, no puede ser una estructura artificial y rígida que se les imponga por encima como si fuese un molde para fabricar humanos supuestamente socialistas en línea.

Eso de moldes y líneas de producción responde a la lógica del capitalismo que hace de todos nosotros tornillos para su maquinaria y acabamos convertidos en la grasa que escurre el motor…

El partido por el contrario tiene que amoldarse al hombre, tiene que fomentar el desarrollo de toda su humanidad, no puede ser un recipiente que pretenda contenerlo, por el contrario debe ser como los nutrientes, la tierra, el agua y el sol a las plantas, algo que estimule todas sus potencialidades para su beneficio propio y el de toda la comunidad.

Para lograr esto, el partido tiene que hacerse a la escala del hombre. Las personas tienen que poder tener la capacidad de influir, eso se puede lograr con redes densamente interconectadas de pequeños nodos, estructuras horizontales y flexibles de nodos donde el hombre tenga capacidad de decisión. Eso nunca se puede lograr con esas estructuras mastodónticas donde al hombre solo le queda ser aplastado y modelado, donde toda su participación consiste en que se le participa lo que tiene que hacer y solo le queda obedecer ciegamente.

Esas súper estructuras son algo típico del capitalismo súper destructor y opresor. Crean mega corporaciones con trabajadores mega explotados y mega oprimidos, corporaciones que consumen grandes cantidades de energía y depredan recursos naturales, todo para mover esos dinosaurios ineficientes y contaminantes que solo aplastan al hombre haciendo miserable su existencia.

Tenemos que cambiar radicalmente muchas de nuestras concepciones, tenemos que empezar a pensar de otra manera. Si no queremos destruir el mundo que pretendemos liberar tenemos que entender que todas esas súper empresas, mega corporaciones, mega ciudades, mega fábricas, súper edificios son altamente nocivos e ineficientes.

Tenemos que hacer como la naturaleza, construir desde lo más pequeño. Para la estructura de la naturaleza hasta lo más diminuto y aparentemente insignificante tiene su importancia y es fundamental; todo forma parte de un equilibrio orgánico mucho más estable que ese que pretendemos generar artificialmente con nuestra arrogancia de querer hacer las cosas «desde arriba», ese afán controlador del capitalismo que está generando todo un descontrol social y ecológico, todas esas absurdas mega construcciones del hombre que están acabando con él y con su entorno.

Tenemos que comprender que como decía Ernst Friedrich Schumacher «lo pequeño es hermoso» y apostar a la sustentabilidad y a las estructuras a nuestra escala.

El socialismo es humanismo, el nuevo partido, si quiere ser socialista tiene que basarse en nuevas relaciones humanas y estas naturalmente no pueden ser institucionales ni burocráticas. Tenemos que empezar a tratarnos como a las personas, como a iguales.

Hagamos un partido donde se escuche nuestra voz, un partido horizontal, de iguales, de humanos, de hermanos. Construyámoslo como un organismo que se desarrolla, que se construye desde lo más pequeño, que empieza por una célula. Se tú socialista, haz socialista tu BATALLÓN, enlázalo con otros BATALLÓNES socialistas y construyamos un partido que emane de nosotros y donde no existan las jerarquías. Abolidos los cargos, puestos y privilegios, seremos como decía Ezequiel Zamora: «hermanos que sin descender la frente se traten de bis a bis, de quien a quien»

La supervivencia de la humanidad pasa por cambiar nuestra relación de dominación con la naturaleza: Socialismo es ecologismo

El Partido Socialista Unido de Venezuela tiene que ser un partido ecologista. Tenemos que cambiar nuestra forma de relacionarnos con el medio ambiente, no podemos continuar con una relación de dominación.

El socialismo va derribando fronteras, divisiones de clases, modos de explotación y dominación. Tenemos que entender que el hombre no es una cosa separada de la naturaleza, un ente aislado. Tenemos que derribar esas fronteras, esa división falaz y esa relación de explotación y dominación entre el hombre y la naturaleza.

El hombre forma parte de la naturaleza, lo que le hacemos a ésta nos lo estamos haciendo a nosotros mismos.

El capitalismo es una cosa de bárbaros, explota al hombre, a la mujer, a los niños y a la naturaleza; aplasta pueblos, borra culturas, esclaviza sociedades, contamina aire, ríos y mares, deforesta bosques y extermina especies; todo lo atropella para acumular egoístamente una abstracción, un simple medio de intercambio que se ha vuelto peligrosamente un fin en sí mismo, una cosa vacía que realmente no produce nada, que en sí mismo no es realmente una riqueza, una cosa que no se come, que no abriga, que por sí solo no es nada: EL Dinero.

En el capitalismo todo lo que se produce es para que alguien acumule dinero. por absurdo que parezca la humanidad no está produciendo para satisfacer sus propias necesidades, sino para que unos pocos se «enriquezcan» y acumulen una abstracción sin sentido, poniendo en riesgo la supervivencia de todos.

Hay unos tipos que no producen nada y que disfrutan de todo lo que se produce y hay otros, la mayoría que con su trabajo son los que hacen que las cosas funcionen y son los que producen todo: la ropa, la comida, el trasporte, el entretenimiento, etc. Paradójicamente éstos que todo lo hacen, no tiene acceso a nada o apenas a unas migajas de lo que ellos mismos producen y viven sometidos a condiciones de vida infrahumanas.

El sin sentido es aún mayor cuando se observa que las crisis del capitalismo son por sobreproducción; se produce de más depredando a la naturaleza y robándoles la vida a los trabajadores sin que con esto se satisfagan las necesidades de la humanidad y no porque no se pueda, sino porque el objetivo de la producción no es ese, es otro completamente irreal: Producir dinero.

¿Qué produce un Banco? Nada. ¿Trabaja el Banquero? No. Solo son los parásitos de los que realmente trabajan y mueven al mundo.

Es inmoral, inaudito e insólito pero casi todos trabajamos para producir dinero para alguien más. En el capitalismo lo que se produce es para satisfacer ambiciones de acumulación de capital. Estas ambiciones pueden ser infinitas, se puede aspirar a acumular una infinita cantidad de dinero; Sin embargo todo lo que se produce sobre este planeta tiene su origen en los recursos naturales del mismo, los cuales naturalmente no son infinitos.

Agotamos innecesariamente los recursos no renovables y depredamos los recursos renovables a un ritmo mucho mayor que el de su capacidad de regeneración y lo hacemos, no porque nuestras necesidades reales así lo exijan, sino por las motivaciones del capital.

Estamos depredando al mundo, empobreciéndolo con cada especie que aniquilamos, descapitalizándolo energéticamente al consumir la energía a un ritmo mayor del que entra al planeta y todo, incluyéndonos, funciona con energía. Nos estamos desangrando por unas monedas sin un valor real y cuyo significado está solo en nuestras mentes.

Se cazan animales hasta su exterminio, no por nuestra necesidad de alimento o abrigo, sino para enriquecer hasta la obscenidad a algunos pocos y para que la presumida esposa de alguno de estos parásitos pueda satisfacer su vanidad, luciendo una piel exótica, que probablemente le hacía más falta a algún animal, su legitimo dueño y al cual naturalmente le lucia mejor que a la espantosa señora cachalote con piel de zorro y corazón de serpiente. Con esta actitud arrogante nos estamos condenando a nosotros mismos.

Socialismo es ecologismo porque se busca una producción según las necesidades y esto incluye naturalmente nuestra necesidad de supervivencia, nuestra necesidad de un medio ambiente vivible, nuestra necesidad de aire respirable, de aguas limpias, etc.

El PSUV tiene que ser un partido ecologista, que impulse nuevas formas de producción basadas en nuestras necesidades reales y que tomen en cuenta como parte fundamental el aspecto ecológico. Tiene que ser un partido que impulse una nueva economía, basándonos más quizás en una «Bioeconomía» o en una economía participativa.

Observemos a nuestras culturas indígenas y su forma armoniosa de relacionarse con la naturaleza. Ellos tienen presentes sus ancestros y sus generaciones futuras, observan los ciclos naturales y se integran a su dinámica, tienen un gran respeto por la naturaleza y el mundo, la entienden como una cosa viva, como nuestra madre, la madre tierra, Pachamama.

Como afirmaban los nativos norteamericanos: «La tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra»

Estamos todos montados en la tercera roca que gira alrededor de una estrella que flota para nuestros fines prácticos en el medio de la nada. Si la destruimos nos fregamos.

Estamos todos en esta nave espacial y es de una gran falta de visión autoproclamarse dueño de uno de los tornillos y aún peor llevar la locura al punto de destruirla y con ella obviamente autodestruirnos, todo por defender la propiedad de un trocito de algo que no nos puede pertenecer pues estaba aquí antes que nosotros, nosotros no la creamos, ésta nos creó.

Propuesta Concreta

Para dar mayor concreción a nuestra propuesta y comunicarnos en los mismos códigos, emplearemos la herramienta planteada por el compatriota Chávez del «triángulo indisoluble», que consiste en definir con claridad y tener como elementos interconectados la política (QUÉ), la estrategia (CÓMO) y el poder (CON QUÉ). La política define el «qué»; qué es lo que se quiere, a donde se quiere llegar, marca el rumbo; La estrategia define el «cómo», de que manera podríamos llegar, qué se tiene que hacer para lograrlo; El Poder define «con qué» lo vamos a lograr, de qué recursos se dispone.

Política (Qué): Objetivos

• Se quiere crear un nuevo partido para unir esfuerzos, para evitar el sectarismo y el individualismo entre parcialidades políticas en el seno de la militancia revolucionaria.

• Que no retroalimente la partidocracia ni la acumulación de poder en parcelas políticas.

• Que la creación de este nuevo partido sirva para combatir la corrupción y el burocratismo.

• Que sea eficiente a la hora de resolver problemáticas sociales.

• Que este partido promueva el avance hacia el socialismo.

• No caer en las prácticas y errores de otras revoluciones, como las del partido Bolchevique, donde todo el poder fue secuestrado por un buró central: de «todo el poder para los soviets» (digamos los Consejos Comunales) se pasó a «todo el poder para el soviet supremo».

Estrategia (Cómo): Planificación

Para cumplir con los objetivos anteriores sugerimos crear una estructura horizontal y de tipo red partiendo de los BATALLÓNES, donde se sustituya a los representantes por voceros para acabar con la corrupción y la burocracia, donde el socialismo sea una práctica para poder promover efectivamente su avance, donde la estructura sea abierta para poder proponer mejoras y ejercer efectivamente la participación y donde la organización sea inteligente, flexible, orgánica, creativa y holística para que sea eficiente y englobe simultáneamente la problemática socio-ambiental y su dinámica.

Para la construcción de un Partido Socialista con esas características sugerimos la siguiente estrategia:

• Lo primero: Seamos socialistas. Mirémonos a nosotros mismos, hagamos la revolución en nuestras mentes. Cambiemos egoísmo por solidaridad, desechemos los prejuicios, responsabilicémonos con conciencia social y ecológica, creemos nuevas relaciones con nuestro entorno natural y humano.

• Al igual que hacen nuestras culturas aborígenes observemos a la naturaleza: Partamos de lo más pequeño, de la célula, de los BATALLÓNES.

• ¡Hagamos en ellas la revolución!: Si no hay igualdad ni libertad, debemos abolir las clases y las jerarquías, trasformémoslas en verdaderas células del mundo nuevo que queremos.

• Luego que cada BATALLÓN nombre su vocero. Y de ser posible que cada BATALLÓN cree su página Web o blog.

• Al igual que hace la naturaleza, conectemos esas células. Los BATALLÓNES tienen que interconectarse entre sí. Agrupémoslas en asambleas locales horizontales.

• Creemos al partido como un organismo que crece y se desarrolla naturalmente; como un sistema federativo basado en asambleas horizontales, que se construya de lo simple a lo complejo.

• Para la coordinación se emplean los voceros que a los distintos niveles local, municipal, regional y nacional, reproducen el mismo esquema de asambleas horizontales que a su vez nombran voceros. Generando así una estructura fractal.

• El liderazgo se ejerce colectivamente, la democracia consiste ahora en decidir sobre propuestas y se emplea al vocero tan solo como agente comunicante, permitiendo que la información fluya en ambos sentidos.

• Los voceros se deben rotar con la periodicidad que la comunidad desee y no gozan de ningún privilegio, ni sueldo especial

• La estrategia a seguir empieza por interconectar todos los BATALLÓNES entre sí. Todos tienen que tener la posibilidad de comunicarse con la mayor cantidad de BATALLÓNES posible, mejor si es con todos los otros: Para crear así lo que se denomina una red «completamente conectada» (com-con).

• La conexión entre BATALLÓNES debe ser directa, no a través del vocero, todos se conectan con todos para poder tener una conciencia global, una noción simultánea y dinámica de todo el panorama nacional y de cómo influyen nuestras acciones. Entonces los voceros no se emplean para enlazar sino para que mediante las asambleas horizontales se coordinen las acciones. Con esta estrategia es posible «pensar en global y actuar en local»

• Los BATALLÓNES deben ser realmente socialistas e impulsar la conformación de los Consejos Comunales y esforzarse por que sean realmente abiertos y participativos, no que estén bajo el «control» del partido. Es en los Consejos Comunales donde debe radicar el poder y desde donde debe emanar el liderazgo, los BATALLÓNES del partido serían solo un elemento integrador y socializador.

• Eventualmente estos Consejos deberían confederarse para que también superemos la estructura rígida, opresora e ineficiente del Estado.

Poder (Con Qué): Recursos

Contamos con casi todos los recursos para lograrlo.

Tenemos el Poder Popular:

• Ya tenemos a los BATALLÓNES estructurados. Para comenzar a agruparlos y definir los diferentes niveles e instancias de acción podemos empezar empleando la estructura existente de las circunscripciones electorales, que van de la mesa, al colegio, al municipio, al estado y a la nación.

• En efecto solo hay que emplear la estructura del Comando Miranda. Empleemos toda esa data e información para facilitar la interconexión entre los BATALLÓNES. Que esa información baje a las bases, que sea del dominio de todos.

• Con la data del Comando Miranda, cada BATALLÓN tendrá la posibilidad de contactar con los demás. Entonces hagámoslo, que cada cual nombre su vocero y organicemos las primeras asambleas municipales de voceros de BATALLÓNES.

• Una vez hecho esto debemos nombrar a nuestros voceros por municipio y convocar a las asambleas estadales.

• Nombrar estos voceros nos dará la capacidad de la organización, la capacidad de coordinación y el solo hacerlo nos ayudará a interconectar los BATALLÓNES. Tenemos todo el poder (capacidad) para hacerlo y el hacerlo nos dará poder.

• De hacer esto tendremos un equipo de voceros estatales que podrá reunirse con el compatriota Presidente de la República y serán un enlace directo entre nuestro «vocero» internacional y el pueblo venezolano.

• Hagámoslo entonces para informarle en una asamblea horizontal de voceros estadales, que nosotros estamos listos, que el partido existe y solo falta la parte legal, discutámosla participativamente.

• Una vez interconectadas todos los BATALLÓNES se podrá superar esta división artificial de las circunscripciones electorales dando lugar a que se agrupen también flexiblemente según lo ameriten las necesidades.

Tenemos las herramientas informáticas:

• Aunque no es indispensable es altamente recomendable que para agilizar aún más la ínter conectividad empleemos el recurso de Internet y los infocentros. Se pueden emplear estas herramientas informáticas para construir espacios de coordinación, páginas Web, que actúen como nodos para convocar las asambleas y desde donde todos podamos observarlas en vivo como en una video conferencia y hasta comunicarnos con nuestro vocero de ser necesario.

• Tenemos todos los recursos informáticos para crear estas páginas a manera de nodos; Así se tendría el nodo nacional, luego los nodos estatales y luego los municipales como instancias de coordinación. A su vez que cada BATALLÓN tenga su propia página para interconectarlas en la Web y tener así los canales de información entre los BATALLÓNES constantemente abiertos.

• Tenemos el poder de que sea un sistema abierto: Se pueden crear otros nodos según lo propongan los BATALLÓNES para que convoquen a asambleas de voceros si las necesidades así lo requieran para fines que pueden ir desde la ecología hasta el entretenimiento.

Tenemos las herramientas mediáticas.

• Tenemos a nuestra disposición el canal del Estado, así como gran cantidad de medios alternativos, La revolución es cultural. El cambio tiene que ocurrir primero en nuestras mentes. Para poder lograr los objetivos se debe instruir a la población al máximo, es indispensable iniciar una campaña de educación sobre los aspectos fundamentales de las redes, sobre la gestión global y holística, sobre nuevas formas de organización, sobre ecologismo, Bioeconomía y economía participativa.

• Sería recomendable la realización de talleres, de charlas, de foros, de asambleas, la publicación de material impreso así como la difusión radial de estos temas fundamentales para una transformación social. Tenemos todo la capacidad para hacerlo.

• Nosotros consideramos que sería altamente recomendable que se transmitiese hasta la saciedad el documental «Vida en Red» de la serie «redes» de la Televisión Española, sintetiza en una forma clara muchos de estos aspectos fundamentales. Recomendamos verlo al que no lo haya visto. Tenemos a VTV, Tele Sur, Vive y Catia TV, entre otros, para tal fin.

Tenemos el Poder Político.

• Tenemos una constitución que declara que nuestra democracia es participativa: démosle fiel cumplimiento.

• Tenemos todo el poder político necesario como para permitir que sea posible que el partido que así lo desee pueda funcionar de esta manera.

• Para tal fin tenemos como recurso la totalidad de la asamblea Nacional, aprovechemos esa oportunidad sin precedentes.

• Tenemos toda la capacidad y la infraestructura para poder crear sin mayores inconvenientes el marco legal que permita que en sucesivas elecciones; mientras todos los demás partidos nombran candidatos representativos para que ocupen el cargo de la forma tradicional y su militancia acuda a votar por personas, el partido de los revolucionarios propondrá una gestión colectiva, nuestra militancia votará por ejercer ellos la gestión y no para proponer a una persona en particular para ningún cargo. Aspiraremos en cambio al espacio político que corresponde a ese cargo, durante el tiempo que dure éste, para ejercer colectivamente el liderazgo mediante el sistema de voceros.

Naturalmente el vocero no va a ser el representante, no va a recibir el sueldo que corresponde del cargo ni va a poder ejercer la corrupción ya que la gestión es colectiva. Todo el dinero que corresponde a los sueldos de los cargos burocráticos conquistados puede emplearse para crear un fondo social anti burocrático que se destine anualmente para una obra social y que demuestre de forma concluyente lo parasitario del sistema representativo.

El vocero puede ser sustituido tantas veces como la comunidad que ejerce el liderazgo y de la que éste es solo el vocero, lo desee, un vocero diferente para cada decisión si así lo prefiere la colectividad.

Que la próxima vez que vayamos a votar encontremos en el tarjetón electrónico, al lado de los rostros de los representantes de los partidos tradicionales, una tarjeta roja rojita que diga «gestión colectiva» y que votemos por esa propuesta y no más por una persona.

Éste no debe ser un cambio legislativo muy complicado, insistimos, apenas se trata de que en un primer momento se permita al partido que así lo desee, en lugar de postular individuos para los cargos existentes, use ese espacio político colectivamente, es tan solo la democratización de los espacios políticos. No es un cambio legislativo muy profundo, pero consideramos que sí va a representar un profundo cambio cualitativo.

¿Tendremos el Poder Moral?

Bueno, tenemos todo el poder popular, informático, mediático y político para hacerlo, la interrogante es si tendremos el poder moral, entendido como capacidad para impulsar estos cambios. Estamos casi seguros de que las «bases» sí. Solo nos queda ver si nuestros actuales «representantes» tendrán el desprendimiento genuinamente bolivariano como para renunciar a sus privilegios y legislar para que al menos el partido de la revolución ejerza una democracia más profunda que la actual.

En Síntesis

• El poder emanaría de los Consejos Comunales, abiertos a todas las personas de la comunidad y no controlados por el partido.

• Los BATALLÓNES del partido se enlazarían construyendo una red que serviría para interconectar los Consejos Comunales, para que las decisiones tomadas en estos sean autónomas pero no aisladas. Así podrían tomar en cuenta la dinámica social y la repercusión de las acciones a nivel nacional.

• Para conquistar los espacios políticos el partido propondría una gestión colectiva. La gestión sería colectiva y no la de un «representante»; La gestión se ejercería mediante voceros rotativos, que no gozarían de ningún sueldo ni privilegio y solo son los portavoces de las decisiones de la comunidad, y serían nombrados en asambleas horizontales de federaciones de BATALLÓNES para el nivel municipal y confederaciones de esas federaciones para el nivel estatal y nacional.

Reflexiones Anarquistas

«Uno podría preguntarse qué interés puede tener estudiar «una tendencia clara en el desarrollo histórico de la humanidad» que no da lugar a una específica y pormenorizada teoría social. En efecto, muchos comentaristas desdeñan el anarquismo por utópico, informe, primitivo o, en todo caso, incompatible con las realidades de una sociedad compleja. Sin embargo, podría argumentarse de manera muy diferente: aduciendo que en cada estadio de la historia hemos de preocuparnos por erradicar aquellas formas de autoridad y opresión que han sobrevivido a su época y que, si bien entonces pudieron haber tenido una justificación por motivos de seguridad, supervivencia o desarrollo económico, ahora acrecientan más que alivian la penuria material y cultural.» Noam Chomsky. «Apuntes sobre anarquismo».

Al igual que Noam Chomsky, compartimos la visión que Rudolf Rocker tenía del anarquismo donde éste no es un «sistema social fijo, cerrado, sino una tendencia clara del desarrollo histórico de la humanidad, que aspira a que todas las fuerzas individuales y sociales se desenvuelvan libremente en la vida.»

En Venezuela, tras la llegada de Chávez al poder, fue un progreso casi inmediato ver el hundimiento de los partidos tradicionales, AD y COPEI que por cuarenta años colmaron de miseria estas tierras.

La nueva gestión, además de llevar a cabo numerosas obras sociales que eran urgentes, ha impulsado un proceso participativo de debate de ideas y de cuestionamiento de lo existente que consideramos sumamente positivo.

El del compatriota Chávez es un gobierno que está buscando el socialismo sin imponer ninguna fórmula y ha fomentado la organización popular, teniéndose como principales obstáculos, la burocracia estatal y la actitud cómoda y a veces hasta apática de las personas, que están esperando que se les resuelva, que se les dé, que se les ordene que hacer; cuando lo que se pretende es que participen, planteen y construyan. A Chávez solo le falta disfrazarse de payaso y viajar de pueblo en pueblo a ver si nos convence de salir de la apatía; todas estas son cosas que jamás se hubiesen podido imaginar Bakunin ni Marx, todo un círculo cuadrado.

Ahora Chávez disuelve el MVR y lo hace justo antes de que se conviertan en un monstruo, en unos neoadecos como venían perfilándose. Propone la creación de un nuevo partido y propone que éste sea socialista, además que tenga un carácter más popular, que parta de las bases, de los BATALLÓNES y advierte sobre los errores Bolcheviques y nuevamente nos propone participar en su creación. Todo esto nos parece un progreso.

Sin embargo un partido sigue dividiendo a la sociedad en «del partido» y «fuera del partido». Si es el partido de «gobierno» y si el gobierno no se ejerce colectivamente, siempre serán una elite privilegiada. Ellos serán los gobernantes y los demás los gobernados. Esperamos que sepamos construirlo de forma tal que no oprima y que sepamos disolverlo a su debido momento para dar paso a formas cada vez más avanzadas de vivir y convivir.

El partido, si es realmente socialista, tiene que ser un espacio donde se viva la utopía, un espacio sin jerarquías, sin relaciones de dominación, un espacio solidario, cooperativo, un espacio liberador y trasformador. Que lo que toque lo libere, no que lo oprima ni se le imponga.

El PSUV tiene que trabajar por conquistar espacios cada vez más amplios de socialismo, fomentando los Consejos Comunales y la participación de toda la sociedad, para ir borrando la diferencia entre «dentro del partido» y «fuera del partido», entre gobernantes y gobernados.

Consideramos que es imprescindible que sea un partido de la práctica socialista. Tal como plantea el anarquismo no puede haber una disociación entre fines y medios, hay que borrar esas diferencias. Si el partido es un instrumento, un medio para avanzar hacia el socialismo, un medio para ese fin tan loable, entonces tiene que tener ya la forma del fin que se persigue, tiene que poner en práctica todo lo que pregona. El objetivo, el fin que se busca, tiene que ser conquistado desde el nacimiento mismo del partido, el fin es el medio, el PSUV tiene que SER socialista.

Si el objetivo buscado, que es construir un mundo nuevo basado en la igualdad y la libertad, no se experimenta como hecho vivencial dentro del partido, entonces por favor no digamos que ES socialista, pues esa palabra le quedará muy grande, no tengamos la falta de vergüenza de llenarnos la boca diciendo semejante mentira. Si acaso será el «Partido que Busca el Socialismo sin serlo Unido de Venezuela», nunca un verdadero «Partido Socialista Unido de Venezuela».

Como anarquistas no renunciamos a nuestras ideas: abolir todas las instituciones de la desigualdad, abajo el capital y el estado. Sin embargo tenemos la osadía teórica de proponer una forma para un partido, quizás seamos excomulgados una y mil veces por la santidad ácrata. De cualquier forma al igual que Enrico Malatesta consideramos que la tarea de los anarquistas es acelerar la revolución y hacer que sea lo más radical posible y no detenernos a esperar a que ésta sea libertaria.

No podemos permanecer indiferentes; los anarquistas somos muy pocos y nuestras ideas prácticamente desconocidas, éstas han sido deliberadamente ocultadas o fuertemente tergiversadas debido a que todos los poderes nos temen. No podemos permanecer indiferentes cuando realmente el anarquismo tiene mucho que aportar en aras de una verdadera y profunda transformación social.

El Estado no se va a disolver a sí mismo como planteaban Marx y Engels en el manifiesto comunista, ellos afirmaban que esto ocurriría una vez superadas las contradicciones de clase para dar paso a una sociedad realmente libre.

Ya Bakunin advertía que esa dictadura del proletariado solo desembocaría en una dictadura de unos ex-proletariados, que se convertirían en una elite y que el Estado, garante de las inequidades, seguiría intacto.

Si el fin es implantar una dictadura, entonces adelante, usemos ese medio, pero si el fin es el socialismo, ese medio es lo opuesto. Tal como demuestra actualmente Rusia: Lo opuesto al socialismo.

Como por principios libertarios los anarquistas no podemos imponer, sino convencer, como nuestra revolución parte del individuo y no de una estructura que la imponga y como destruye el poder en lugar de conquistarlo, los Marxistas nos han acusado de utópicos.

Entonces unos nos acusan de utópicos y nosotros los acusamos de inconsistentes y autoritarios, en esta estéril discusión nos la hemos pasado los socialistas libertarios o anarquistas (utópicos según los Marxistas) y los socialistas autoritarios o comunistas (científicos según ellos).

Este debate nos ha llevado a asumir posiciones de competencia en lugar de cooperación, lo cual sería más consistente con las dos ideologías, nosotros discutiendo, negando la posición del otro y mientras tanto el capitalismo galopando y gozando de buena salud.

Creo que sería más favorable para todos asumir una actitud cooperativa, eso le daría por una parte al anarquismo mayor posibilidad de concreción y por la otra como decía Daniel Guerin en su libro «Por un Marxismo Libertario»: «Tras un baño de anarquismo, el marxismo de hoy puede salir limpio de sus pústulas y regenerado».

«El Anarquismo es inseparable del marxismo. Oponerlos es plantear un falso problema. Su querella es una querella de familia. Veo en ellos a dos hermanos gemelos arrastrados a una disputa aberrante que los ha hecho hermanos enemigos. Forman dos variantes, estrechamente emparentadas de un solo y mismo socialismo. Además su origen es común. Los ideólogos que los engendraron hallaron conjuntamente su inspiración primero en la gran Revolución Francesa, y luego, en el esfuerzo emprendido por los trabajadores en el siglo XIX -en Francia a partir de 1848-, con miras a emanciparse de todos los yugos. La estrategia a largo plazo, el objetivo final, es, en resumidas cuentas, idéntico. Se proponen derribar el capitalismo, abolir el Estado, deshacerse de todo tutor, confiar la riqueza social a los trabajadores mismos. No están en desacuerdo más que en algunos medios para lograrlo, ni siquiera en todos. Hay zonas de pensamiento libertario en la obra de Marx o en la de Lenin, y Bakunin, traductor al ruso de El capital, le debe mucho a Marx. Sus desacuerdos de hace un siglo se basaban principalmente en el ritmo de desaparición del Estado tras el estallido de una revolución, el papel de las minorías (¿concientes o dirigentes?) y, también, el uso de los medios de la democracia burguesa (sufragio universal, etc). A estos se han agregado un cierto número de malentendidos, prejuicios y cuestiones verbales» (1)

En nuestra opinión con la revolución bolivariana pareciera intuirse la síntesis entre Marxismo y Anarquismo. El Bolivarianismo aún sin ser consciente de ello y a pesar del desconocimiento que se tiene sobre el tema del anarquismo, presenta muchos elementos de pensamiento libertario; consideramos que es imprescindible potenciar al máximo estos aspectos.

Simón Rodríguez compartía ideas socialistas más libertarias que autoritarias, Zamora aún más; «Tierra y Hombres libres» esa es una proclama anarquista. Las ideas de Proudhon influyeron en gran medida a Zamora.

«No habrá pobres ni ricos, ni esclavos ni dueños, ni poderosos ni desdeñados, sino hermanos que sin descender la frente se traten de bis a bis, de quien a quien» Ezequiel Zamora. Difícilmente podemos imaginar una frase más anarquista.

En 1811, Coto Paul, de la sociedad patriótica, manifestaba en el congreso en Caracas: «¡La anarquía!, esa es la Libertad , cuando para huir de la tiranía desata el cinto y desnuda la cabellera ondosa. ¡La anarquía!, Cuando los dioses de los débiles, la desconfianza y el pavor la maldicen, yo caigo de rodillas a su presencia. Señores: Que la anarquía con la antorcha de las furias en la mano, nos guíe al Congreso para que su humo embriague a los facciosos del orden, y la sigan por calles y plazas, gritando ¡Libertad!» (2)

Bolívar se nutre del pensamiento liberal, era un romántico y da señas de un pensamiento pre socialista y ecologista. El anarquismo, socialismo libertario se nutre del pensamiento liberal, naturalmente es ecologista y tiene algo de romanticismo (vuelta a la naturaleza, libertad como experiencia vivida, etc).

Si nuestra revolución tiene sus «tres raíces» en Simón Rodríguez, Bolívar y Zamora, entonces tiene más de pensamiento libertario que de autoritario.

Si hacemos del Partido Socialista Unido de Venezuela un verdadero espacio socialista, podríamos estar combinando las propuestas de Hakym Bey: Zona temporalmente autónoma, Murray Bookchin: Municipalismo libertario y Daniel Guerin: Marxismo libertario. Por lo tanto lograr esto es un objetivo a corto plazo del teseracto, sin embargo alcanzarlo ya sería tarea de todos los venezolanos.

Lo hermoso es que para los venezolanos crear un mundo nuevo no es una cosa de tipos sesudos. Quizás solo tenemos que mirarnos hacia adentro siendo consecuentes con nuestras formas de organización indígenas. Éstos toman sus decisiones comunitariamente, no tienen una ley escrita, más que emplear el voto ellos llegan al consenso, producen y distribuyen según las necesidades, observan, respetan y aprenden de la naturaleza y sus relaciones son tan horizontales que no se sitúan encima de ésta, sino que viven en armonía con la misma. El hombre no domina a la naturaleza, es parte de ésta.

Si no queremos repetir los errores de otras experiencias, tenemos que entender realmente en donde radicaban esos errores. Se suele decir que la revolución Rusa falló por la «desviación estalinista», cuando realmente la falla era estructural, ya venía desde antes de Lenin pues tiene que ver con el concepto de dictadura del proletariado y con una concepción organizativa centralista, vertical y jerárquica.

Tomamos como ejemplo de lo anterior estas proféticas palabras que Bakunin lanzaba allá por 1870: «¡Estais listos!, les grita Bakunin. Esa dictadura transitoria desembocará en ‘reconstrucción del Estado, de los privilegios, de las desigualdades, de la opresión estatal’; en la formación de una aristocracia Batallónrnamental; es decir, de toda una clase integrada por gente que nada tiene en común con las masas del pueblo ‘y que vuelve a explotarlo y a someterlo con el pretexto de la felicidad colectiva o para salvar al Estado’. El Estado reconstruido, sería ‘una especie de Estado oligárquico, el peor de cuantos ha habido’, y sería ‘tanto mas absoluto cuanto que su despotismo se oculta cuidadosamente tras la apariencia de un respeto obsequioso hacia la voluntad del pueblo» . (3)

Las desviaciones estructurales de la revolución rusa solo se agudizaron con la llegada de Stalin, sin embargo ya eran evidentes cuando Lenin, como demuestra esta carta de Kropotkin a Lenin:

«Como usted vive en el centro de Moscú, no conoce la verdadera situación de mi país. Debería ir a las provincias, ponerse en contacto con la gente, participar de sus anhelos, trabajos y calamidades. Estar con los hambrientos –Adultos y niños- soportar los innumerables inconvenientes que se presentan al momento de conseguir una miserable lámpara de petróleo. Y llegaría a conclusiones que podrían resumirse en una sola: la necesidad de encontrar una vía hacia una vida en mejores condiciones. De lo contrario, pronto caeremos en una catástrofe sangrienta. Ni las locomotoras de los aliados, ni la exportación de granos, algodón, lino, cobre u otra materia tan necesaria podrían salvar a la población.

Hay una verdad; aunque la dictadura de un partido fuera un medio útil para combatir al régimen capitalista -lo cual me despierta grandes dudas- esa dictadura es nociva para la creación de un orden socialista. El trabajo necesariamente debe realizarse con fuerzas locales y hasta ahora, ello no ocurre ni se estimula en modo alguno. En cambio, por todos lados se encuentran individuos que nunca conocieron la vida real y cometen gruesos errores, causando la muerte de miles de personas y la ruina de vastas regiones.

Si no participan las fuerzas locales, si no hay labor constructiva ejecutada por obreros y ciudadanos, la edificación de una vida nueva es imposible.

Los soviets podrían acometer esa obra, pero Rusia ya no es, sino de nombre, una república soviética. La influencia y poder de hombres del partido, frecuentemente advenedizos en el comunismo, se sitúan en el centro, aniquilan la influencia verdadera y las fuerzas de las instituciones prometedoras: los soviets. Repito, ya no los hay, sólo son comités del partido que hace y deshace en Rusia. Y tienen una constitución que muestra todos los males del funcionarismo.

Rusia, si desea salir del desorden actual, debe regresar al espíritu creador de las fuerzas locales; las únicas capaces de desarrollar los factores de una vida nueva. Cuanto antes se comprenda, mejor será. La gente se dispondrá a aceptar más fácilmente las formas nuevas de organización social. Pero de prolongarse la situación actual, la palabra socialismo se convertirá en una maldición, tal como ocurriera en Francia con la idea igualitaria, durante los cuarenta años que siguieron al gobierno de los jacobinos.» Piotr Kropotkin

Dimitrov, 4 de marzo de 1920 (4)

Las advertencias a Lenin no solo venían por el lado anarquista sino también por parte de comunistas probados: Como Rosa de Luxemburgo y Trotsky.

«Ambos consideraban infeliz la fórmula leninista de ‘jacobino ligado indisolublemente a la organización del proletariado’…» «¿A qué poner el agregado de ‘ligado a la organización del proletariado –pregunta Trotsky- si se conserva la psicología jacobina de desconfianza con respecto a las masas» (5)

«Trotsky se alzaba igualmente contra la depuración mecánica desde arriba…»»Denunciaba asimismo la política ‘sustitucionista’ de Lenin: primero, el aparato sustituye al partido; luego al comité central sustituye al aparato; finalmente, un ‘dictador’ único sustituye al comité central.»(6)

«Rosa denunciaba proféticamente los rasgos conservadores y esterilizantes del ‘sustitucionismo’ burocrático. Con él no se hacía más que apuntalar, hasta un grado muy peligroso, el conservadurismo inherente al aparato: ‘El ultracentrismo defendido por Lenin se nos aparece impregnado, no de un espíritu positivo y creador, sino del espíritu estéril del vigilante nocturno’…» (7)

Quizás la verdadera enfermedad infantil es el socialismo autoritario, contrariamente a lo que afirmaba Lenin. Ya lo ha comprobado la historia, esa concepción era tan enferma que Rusia es uno de los países más capitalistas del mundo. Infantil es tratar al pueblo como a un niño que requiere de una tutela, enfermo es no permitir nunca que crezca.

Una utopía es suponer que un grupo de funcionarios nos va a liberar; una utopía es suponer que se va alcanzar la igualdad con una estructura clasista; una utopía es suponer que todos los funcionarios van a tener una moral incorruptible van a tener una inteligencia infinita, van a ser infinitamente desinteresados. Aun suponiendo que existiesen estos funcionarios sobrenaturales esa sería una estructura ineficiente por no ser flexible ni adaptativa, esos funcionarios utópicos no podrían tener conocimiento simultáneo de todas las problemáticas y de su dinámica.

Un sistema vertical es altamente ineficiente porque toda la información con las problemáticas tienen que subir hasta el funcionario «líder», debemos suponer la utopía de que éste tiene todas las respuestas y soluciones además de la utopía de que pueda procesar todas las problemáticas a la vez, para que luego envíe las soluciones. Aún suponiendo la utopía de que éstas respondan a los mejores intereses del pueblo, para cuando bajen las respuestas, el problema ya ha cambiado. Los sistemas piramidales son ineficientes, por ello la naturaleza no funciona así.

Aun llevando la utopía vertical al extremo y suponiendo que funciona, eso no sería ni libertad, ni igualdad ni independencia. Tendríamos que como niños obedecer a esos funcionarios dioses que saben mejor que nosotros lo que más nos conviene, naturalmente jamás seríamos iguales a ellos nosotros mortales imperfectos y obviamente seríamos absolutamente dependientes de estos súper funcionarios. Ni Libertad, ni igualdad, ni independencia aún menos socialismo. Como se ve utópico, ineficiente y además inconsistente: el socialismo autoritario…

Por otra parte el verdadero socialismo científico pasa por conocer las ciencias. Si éste se basa en las ciencias del siglo XIX, me temo que está un poco desactualizado.

Durante todo el siglo XX ocurrieron revoluciones científicas que cambiaron radicalmente nuestras concepciones del universo.

La relatividad cambia nuestra noción de espacio y tiempo, nos sitúa en una posición donde no hay un marco de referencia que sea absoluto y preferible a ningún otro. La mecánica cuántica con el principio de incertidumbre introduce la probabilidad como algo fundamental en la estructura de la naturaleza, lo absoluto es cosa del pasado. En el campo de las matemáticas el teorema de Kurt Gödel termina de demoler esa confianza inquebrantable en unas ciencias de lo absoluto, al demostrar como la autorreferencialidad lleva a la incompletitud o inconsistencia de cualquier teoría axiomatizable, entre ellas la propia aritmética.

La teoría del caos por su parte nos plantea que los sistemas complejos pueden ser muy sensibles a pequeñas variaciones en sus condiciones iniciales, esa linealidad a ultranza del pensamiento autoritario no se verifica en la naturaleza la cual realmente es altamente no lineal.

Esa sensibilidad a las condiciones iniciales que tienen algunos sistemas es lo que se conoce como caos, y es ejemplificado con el efecto mariposa: Esa nefasta mariposa asiática que con su aletear produce una tormenta en Nueva York. Esto nos plantea el hecho de que todas nuestras actuaciones cotidianas tiene una gran repercusión a la larga en la totalidad del sistema, que el microcosmos construye el macrocosmos, que si queremos un mundo mejor tenemos que empezar por nosotros mismos, por cambiar nuestras relaciones con los que nos rodean, por hacer la revolución en nuestro microcosmos.

Estas teorías matemáticas que estudian los sistemas complejos demuestran como pueden surgir comportamientos emergentes en sistemas autoorganizados, algo análogo a los cambios cualitativos que plantea la dialéctica, donde la acumulación gradual de una serie de contradicciones y tensiones llevan a un abrupto cambio cualitativo, «un cambio de fase» según estas teorías matemáticas. El registro fósil demuestra que la evolución de las especies ocurre de esta forma con periodos de lento crecimiento interrumpidos por abruptos cambios cualitativos, como la explosión de vida del periodo Cámbrico, «explosión cámbrica», que da cuenta de la aparición repentina de los organismos macroscópicos multicelulares.

Las matemáticas también plantean que una actitud cooperativa es más eficiente que una competitiva, como demuestra el matemático John Nash y el «dilema del prisionero». La naturaleza por su parte nos lo demuestra a cada instante con el equilibrio ecológico.

La cooperación es la principal fuente impulsora de la evolución, mucho más que la competencia como nos quieren hacer creer los capitalistas y los darwinistas sociales. De no ser por la cooperación, no habríamos pasado de una sopa de bacterias compitiendo y devorándose unas a otras. Se alcanzan los organismos pluricelulares como nosotros gracias a la cooperación.

La naturaleza es altamente eficiente y ahorra el máximo de energía. Todas las estructuras naturales se basan en la autoorganización ningún quark le dijo a otro lo que tenía que hacer para formar un protón y éstos no recibieron las órdenes de algún otro para organizarse con los neutrones y electrones para formar átomos, moléculas, planetas, soles, células, personas.

Un verdadero socialismo científico empieza por conocer la ciencia, un verdadero socialismo pasa por que la ciencia no aplaste al hombre. Más que apuntar los esfuerzos para que el socialismo sea científico, se debería intentar que la ciencia sea socialista.

Por último debemos agregar que la ciencia solo conoce una fracción de lo existente, son más las preguntas que las respuestas. Un socialismo basado en la ciencia es más lo que ignora que lo que cree conocer. Aún peor si se basa en una ciencia inmutable, pues está desconociendo toda la ciencia futura y lo que ésta desconocerá.

Entonces el socialismo autoritario, es inconsistente e ineficiente, es enfermo e infantil, es utópico, no es científico y quizás ni siquiera es socialismo.

Sin embargo el anarquismo también tiene sus inconvenientes, si no ya viviríamos en un mundo libre. El principal enemigo del anarquismo es la apatía de las personas, si éstas no quieren actuar, si no quieren participar, relacionarse con sus congéneres de nuevos modos, organizarse libremente; todo es imposible, no se lo podemos imponer, nos vemos en la situación del que le abre la jaula a los corderos y estos no quieren escapar, se sienten más seguros allí aunque se trate de un matadero, quizás porque ignoran éste hecho, quien sabe.

Por otra parte el Estado tampoco podemos disolverlo por la vía revolucionaria a menos que se haga a nivel planetario. No estamos en un sistema aislado y cualquier experiencia anarquista local sería inmediatamente aplastada por las potencias, solo quedaría como otra gloriosa página en la historia; una muy triste gloria, patética historia y página breve.

Quizás las condiciones no están aún dadas en el mundo como para que en Venezuela exista un verdadero socialismo en lo inmediato, no lo sabemos, el hecho es que aún no lo tenemos, pero ni de cerca, sin embargo estamos ya en movimiento.

Nuestra revolución pudiera plantear esa síntesis entre el Marxismo y el Anarquismo. Esa síntesis del pensamiento y la acción socialistas que se hace imprescindible para la supervivencia de la humanidad, si no queremos marchar hacia nuestra propia destrucción.

Si logramos hacer del PSUV tanto una red interconectada como un espacio donde se viva la utopía, lo estaremos dotando de un verdadero poder transformador. El PSUV tiene que actuar como agente impulsor de la creación de Consejos Comunales y tiene que ser capaz de otorgarles a estos una auténtica capacidad de acción y poder de decisión. Además tiene que impulsar un nuevo modelo económico que beneficie a toda la comunidad y que no perjudique el ambiente, una bioeconomía o una economía participativa basada más en pequeños núcleos ecológicos autogestionados.

Confederando estos Consejos Comunales se podrá superar la estructura desigual, ineficiente y opresora del Estado. Así el hecho de ser una República nos seguiría sirviendo de escudo contra las pretensiones de dominación extranjeras, mientras que aquí se construye algo nuevo y hermoso, algo que crecería entre las grietas del sistema, como el musgo y la vida cuando invaden la fría roca. Superemos entonces al Estado construyendo esas nuevas formas orgánicas, pues si no hay un profundo cambio estructural, no hay realmente una revolución; solo le habríamos cambiado los nombres a las elites dirigentes, solo habríamos colocado otros con «buenas intenciones», pero el Estado y sus desigualdades seguirían siendo las mismas.

Una revolución no puede basarse en las «buenas intenciones» de unos gobernantes, toda una revolución no puede descansar sobre los hombros de un puñado de personas, es demasiado peso y es una situación muy inestable. Si no hay un cambio estructural, siempre dependeremos de las «intenciones» de las elites y estaremos limitados por sus capacidades. Si no hay un cambio estructural estaremos como en la revolución rusa a la espera de nuestro Stalin tras la muerte de nuestro Lenin y solo nos quedará observar como todo se pierde.

No esperemos por el hombre nuevo y abramos las anchas alamedas, para que pase el hombre común. Pues es con hombres comunes que iremos construyendo un mundo nuevo que a su vez nos irá transformando en hombres nuevos.

Luchemos entonces para que, si no podemos tener un mundo socialista en lo inmediato, por lo menos tengamos un «partido» entendido más como un espacio genuinamente socialista, un verdadero embrión del mundo nuevo, para que podamos darle nacimiento en estas tierras.

(1) Daniel Guérin. «Por un Marxismo Libertario»

(2) Juan Uslar Pietri. «Historia de la Rebelión Popular de 1814»

(3) Daniel Guérin. «Por un Marxismo Libertario»

(4) Susana Aguiar. «Ideario Anarquista»

(5) Daniel Guérin. «Por un Marxismo Libertario»

(6) Idem.

(7) Idem.

¡¡¡PROFUNDICEMOS LA REVOLUCIÓN!!!

¡¡¡PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE!!!